Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"              Año XXIII

 31 de Marzo de 2006   

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NUEVO GOBIERNO EN CHILE

LA ENERGÍA ES EL MAYOR DESAFÍO DE MICHELLE BACHELET

MICHELLE BACHELET

Presidente de Chile

Por Horacio Delphi

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La escasez de energía es el talón de Aquiles del milagro económico chileno, de 25 millones de metros cúbicos de gas que Chile consume por día, 18 millones  de metros cúbicos son importados desde Argentina. Con una economía creciendo al 6,0 por ciento anual y una tasa de expansión del consumo de energía del 7,0 por ciento, Chile atraviesa por una ajustada oferta energética.

Por lo tanto, el principal desafío para el nuevo gobierno chileno será sin duda la cuestión energética, lo que preanuncia una intensa actividad en materia de política exterior.

Chile necesita garantizar el suministro de gas para hacer posible la continuidad de su crecimiento económico, pero Argentina ha evidenciado limitaciones energéticas crecientes lo que se expresó, en los últimos años, con la decisión de no cumplir plenamente los contratos de exportación cada vez que se incrementó la demanda interna argentina.

Los desmentidos anuncios del Ministro de Planificación Federal argentino, Julio de Vido, asegurando que sería Chile la variable de ajuste ante las insuficiencias de abastecimiento interno de Argentina se cumplieron en la práctica y en forma creciente a juzgar por los cortes del gas  exportado a Chile en los últimos años.

Efectivamente, según datos oficiales durante febrero de 2006, de las doscientas treinta y cinco industrias de Santiago que consumen gas natural, treinta y cinco se encontraron con el cien por cien de su abastecimiento de gas cortado, en tanto que las restantes estaban recibiendo menos del 30% de su suministro normal.

La falta de concreción de obras de infraestructura y las condiciones políticas que frenan la inversión energética en Argentina ponen de manifiesto que la situación de déficit energético argentino tenderá a agudizarse inevitablemente con el transcurso del tiempo.

La primera gira de la nueva Presidenta estuvo dedicada a este tema y constituyó el punto central del encuentro que protagonizaron Néstor Kirchner y Michelle Bachelet en la Casa Rosada. En el mismo, sin avances significativos,  derivar las conversaciones en el grupo bilateral sobre Asuntos Energéticos para encontrar una solución a los inconvenientes en la provisión futura de gas al país trasandino.

La cuestión será abordada además por una comisión mixta creada a propósito del encuentro. El grupo de trabajo estará coordinado por las cancillerías de ambos países y, en un plazo de 60 días, comenzará a consensuar una agenda de trabajo para el período 2006-2010 que unificará labores entre las áreas de Planificación Federal, Obras Públicas, Energía, Minería, Transportes e Interior.

Si bien el suministro a los clientes residenciales chilenos está garantizado, las empresas subieron sus costos de producción en 2,5 veces en el caso del petróleo y 3,5 en el gas licuado, cuestión que puede ser compleja porque Chile aún no logra desacoplar el crecimiento económico del consumo de energía. Por el contrario, éste ha aumentado al mismo ritmo que el crecimiento de la economía.

Los especialistas creen posible negociar una estrategia de cortes graduales, de aquí a 2007, de manera que no afecten a los usuarios residenciales. Así, "a partir de 2006 el suministro de gas natural hacia Chile irá disminuyendo drásticamente hasta cortarse entre 2010 y 2011, como máximo", afirmó Ricardo Di Dicco en un artículo publicado en El Mercurio de Santiago.

Por otra parte, Bolivia y Perú, los dos mayores proveedores potenciales de gas, mantienen un histórico contencioso territorial con Chile, que en el caso de Bolivia se ve agravado por el discurso nacionalista que ha marcado la llegada al poder de Evo Morales.

Ha trascendido que Morales nacionalizará por decreto los hidrocarburos, la minería y al agua el 12 de julio próximo, generando una fuerte incertidumbre acerca de las consecuencias regionales de la medida.

No es casual, por supuesto, que el presidente Ricardo Lagos haya decidido asistir a la toma de posesión de Morales como una de sus últimos actos de gobierno, y no sería raro que con la asunción de Bachelet se produjeran iniciativas espectaculares en los próximos meses dadas las negociaciones secretas en esta materia. Pero en este caso el costo a afrontar por el nuevo Gobierno chileno es de índole política, debido a las concesiones territoriales que implicaría.

Para el empresario chileno Jorge Errázuriz, el anillo energético “sería el ideal, pero hay problemas políticos; entonces derechamente hay que plantearse cómo se desarrolla Chile suponiendo que no hay gas. Tenemos que ponernos en el peor de los casos. Es decir, ¿qué pasa si en Argentina realmente no nos entregan gas, y si los bolivianos y los peruanos se ponen en una posición dura? Es un problema complicado. Y el principal tema ahí es dar los incentivos correctos para que se hagan las inversiones, que son muy grandes y el Estado no las puede hacer. Las tiene que hacer el sector privado y hay que darle los incentivos. Ese es el tema”. “El tema clave aquí es energía”, continuó el empresario Jorge Errázuriz. “Chile está creciendo, necesitamos aumentar la capacidad de generación, de transmisión, de distribución, y hay cuellos de botella, especialmente en los próximos 2 o 3 años. Entonces, puede enfrentar momentos bien complicados, y decisiones también complicadas. Está el proyecto de Aysén, que es absolutamente necesario, por lo que hay que despejar el tema ambiental de Aysén y hacer definitivamente el proyecto".

El antecesor de Bachelet, Ricardo Lagos, deja funcionando algunas iniciativas para contrarrestar la falta de energía, como importar gas licuado desde el exterior (Proyecto GNL) y la implementación del "Programa País Eficiencia Energética" dependiente del Ministerio de Economía, que busca una asociación público-privada de consumo eficiente de energía.

El proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) podría fructificar recién en 2008, cuando esté operativa la primera planta de licuefacción, para el gas que llegaría desde países como Nueva Zelanda y Tailandia. "La alternativa del GNL puede proveer mayor estabilidad, pero el costo sería elevado y las posibilidades de expansión y escala de operaciones, limitadas", señaló la calificadora Standard & Poor’s en un análisis.

En este caso, el costo a afrontar sería económico por el mayor valor de este combustible y por los cambios requeridos para lograr la racionalización de los sistemas y procedimientos industriales.

En Chile, el sector transporte concentra el 23% del consumo de energía primaria; el industrial y minero, el 26%; el comercial, público y residencial, el 20%, en tanto que el 31% restante se usa en las usinas generadoras de electricidad. Ahora bien, si lo comparamos con el consumo de energía eléctrica, el 29% es residencial, el 1% transporte, el 65% industria y minería y el 5% en generadoras.

En consecuencia, Michelle Bachelet deberá tanto asegurar la energía para que el país siga funcionando; como conseguir que el sector productivo consuma de una manera más eficiente y en armonía con el medio ambiente, lo que implica un cambio tecnológico y cultural.

"La política energética de Chile diversifica tanto las fuentes del tipo de energía como los países a los que vamos a acceder para poder efectivamente garantizar la energía", sostuvo la presidente chilena. Y agregó que también buscan otras fuentes de energías renovables mientras avanzan "en un proyecto de tremenda importancia, que ha sido manifestado en la reunión con Kirchner, que es el anillo energético", indicó.

Para el período 2006-2008 ya se han fijado algunas actividades: la discusión de una ley de eficiencia energética, la elaboración de un programa de regulación, normas, certificación, reconversión de edificios y parque industrial, innovación tecnológica, al cual es fundamental agregar la educación y la sensibilización de la población en todos los niveles.

El nuevo Gobierno, deberá continuar impulsando la diversificación del abastecimiento energético, facilitar el ingreso de nuevas alternativas, el desarrollo de la geotermia, las centrales hidráulicas e iniciar -seguramente- la discusión respecto a las centrales nucleares, una realidad insoslayable pese a la oposición del partido de Bachelet al respecto.

Dentro del plan previsto en su gobierno, la nueva Presidente aseguró que, entre sus prioridades está diversificar las matriz energética para asegurar un mejor abastecimiento del país, debido a la alta dependencia de las lluvias, petróleo y gas". Bachelet, explicó que "la meta hacia el 2010 es contar con al menos un 15 por ciento de energía renovable, como fuentes eólicas, térmicas o solares".

"En el tema energético me queda claro que vamos a llegar a un 15 por ciento de fuente renovable, pero claramente vamos a necesitar igualmente desarrollo de formas tradicionales de energética," dijo Bachelet.

La estrategia, aunque clara, presenta aristas políticamente complejas. En más de una oportunidad, a lo largo de su mandato, la nueva Presidente deberá optar entre el costo político  de la negociación externa con Bolivia que implican concesiones estratégicas, el precio de la transformación interna y/o el costo económico de soluciones onerosas.


            Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino