Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"              Año XXIII

 31 de Marzo de 2006   

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BÚSQUEDA DE OPCIONES ALTERNATIVAS

CENTROAMÉRICA TAMBIÉN APUESTA A LOS BIOCOMBUSTIBLES

Por Mica Rosenberg

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Las naciones de Centroamérica han comenzado a impulsar la producción del etanol y otros biocombustibles para reducir la dependencia del petróleo, que sofoca a la empobrecida región con sus precios récord.

En la refinería de Palo Gordo, unas dos horas al sur de la capital de Guatemala, una planta de procesamiento de etanol humea junto a la vieja maquinaria que convierte a la caña en azúcar.

El etanol, que puede ser mezclado con gasolina para reducir la contaminación y hacer menos costoso a los combustibles, está hecho de un subproducto del azúcar fermentado y destilado en tanques.

"La caña de azúcar ha cambiado de nombre," dijo Erick Pérez, que administra el procesamiento de alcohol en la planta. "Ya no es caña de azúcar, es caña energética."

Palo Gordo aún no produce alcohol listo para llenar los tanques de los autos por falta de demanda, pero muchos países centroamericanos están intentando generar mercado siguiendo los pasos de Brasil, el líder mundial en etanol.

Todas las economías de Centroamérica son importadoras de petróleo. Los precios del crudo, que tocaron el año pasado máximos históricos y siguen cerca de esos niveles, han presionado los costos de las empresas locales y a los consumidores de la región más pobre del continente.

"Necesitamos reducir la dependencia del petróleo y debemos estimular la producción de etanol y biodiésel, lo que nos generaría además de combustibles, también una cantidad importante de empleos al cultivar caña," dijo hace poco el flamante presidente de Honduras, Manuel Zelaya.


En ese país, los productores de azúcar tienen un plan para sembrar 11.000 nuevas hectáreas con caña de azúcar e instalar dos refinerías para etanol. Además, el gobierno de Zelaya impulsa un proyecto para cultivar en cuatro años 200.000 hectáreas de palma africana, con cuyo aceite se produciría biodiésel.


LA EXPERIENCIA BRASILEÑA

En Brasil, tres de cada cuatro autos nuevos usan etanol o gasolina y el etanol ya está disponible en casi todas las estaciones de servicio del país.

La refinería estatal de Costa Rica, RECOPE, comenzó la semana pasada un proyecto piloto para agregar un 7,5 por ciento de etanol a la mezcla de gasolina en 63 estaciones de servicio.

El programa, costeado en parte por la petrolera brasileña Petrobrás, contempla inversiones por 15 millones de dólares y eventualmente podría ser extendido a nivel nacional en un intento por reducir los costos energéticos de Costa Rica.

El alza del precio del crudo en el 2005 aumentó en 45 por ciento la factura petrolera de Costa Rica por encima de los 1.400 millones de dólares que gastó en petróleo y gasolina en el 2004.

Los precios del petróleo y las preocupaciones ambientales están expandiendo los mercados mundiales para el etanol, cuyo uso reduce las emisiones de carbono en más de un 80 por ciento.

El mercado estadounidense de etanol creció en 11 por ciento entre 1995 y el 2004, de acuerdo con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.

Además, la Unión Europea (UE) fijó la meta de que en el 2010 el porcentaje de biocombustibles sobre el total de combustibles usados en Europa trepe a 5,75 por ciento. En el 2005 representó 2 por ciento del total.

"Los países centroamericanos pueden ser competitivos produciendo etanol a partir de azúcar y hay fuertes grupos en el sector privado que están invirtiendo," dijo Arnaldo Vieira de Carvalho, quien promueve préstamos para proyectos con energías alternativas en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"Si no lo venden al mercado local pueden ofrecerlo en los mercados internacionales," agregó.

ACEITE PARA EL TANQUE

Para aquellos que no tienen acceso a refinerías de azúcar, la grasa sobrante de la comida rápida de la cadena Taco Bell es suficiente para poner en marcha un auto más amigable con el ambiente.

El químico guatemalteco Pedro Ordóñez echa a andar su Lincoln Frontier 2006 con un biodiésel que fabrica él mismo.

El combustible, hecho con casi cualquier aceite vegetal, puede llenar el tanque de un motor a diésel o ser utilizado como un aditivo del diésel en la misma forma en que el etanol es mezclado con la gasolina.


La mayoría de los proyectos en la región son a pequeña escala como el de Ordóñez, pero El Salvador abrió el mes pasado la primera planta de biodiésel en Centroamérica con recursos del gobierno de Finlandia.

La planta procesará semillas del árbol higuerillo, comúnmente usado para dar sombra al café; y los frutos del árbol de tempate, una planta nativa de Mesoamérica e ideal para la producción de biodiésel. El objetivo es producir 400 litros de combustible al día.

El empresario guatemalteco Ricardo Asturias está también lanzando un proyecto de biodiésel utilizando plantas de jatropha y ya tiene 300.000 creciendo en el país para empezar a producir combustible el próximo año.

"Este apoya la producción agrícola y puede mejorar el medio ambiente. Paso a paso estamos aprendiendo cómo hacerlo rentable," dijo. 

 

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