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Hace unos días,
la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la
Provincia de Buenos Aires (Argentina) difundió una
noticia acerca del descubrimiento de un "sistema que
produce energía sin costos". En el documento,
reproducido abundantemente por diversos medios, uno de
los directores de la Comisión de Investigaciones
Científicas (CIC) del gobierno bonaerense, Conrado
González, confirmó que "el invento está en
consideración de este organismo".
Según se ha
informado, la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) del
gobierno de la Provincia de Buenos Aires constató la
efectividad del descubrimiento, y a través de su
presidente, Néstor Auza; resolvió apadrinar el proyecto,
que también recibió el apoyo del físico Mario Garabaglia,
directivo del Centro de Investigaciones Opticas (CIOP) y
premio Housey a la trayectoria como científico.
El invento de
Walter Darío Torbay, de 29 años y director
Investigaciones Científicas y Tecnológicas
Independientes (Icyti), de Mar del Plata es un sistema
que utiliza un tipo de imán artificial denominado
Neodimio, cuyo magnetismo es de 24 mil gauss (unidad de
inducción magnética), capaz de generar una fuerza
eléctrica de 2.500 watts, según sus creadores.
El generador utiliza un principio similar al de los
trenes magnéticos, aunque en estos el magnetismo es
generado en forma eléctrica, mientras que el de
marplatense emplea la fuerza de atracción del imán en
reposo, por lo que el costo de generación de energía es
nulo.
El invento, que patentó en agosto de 2004,
se denomina "transgenerador
magnético" y funciona "aprovechando la propiedad
magnética de rechazo de polos iguales y la desviación de
líneas de fuerza magnética", dijo el investigador.
"Un complejo mecánico transforma esa energía
magnética encerrada en los imanes permanentes en fuerza
motriz, eléctrica o calórica, estable y 100 por ciento
ecológica", aseguró.
El investigador explicó que el generador "duraría cinco
mil años, que es el lapso estimado durante el cual un
imán en reposo conserva su magnetismo" y destacó que
"por utilizar energía magnética funciona bajo el
agua, en tierra firme, en el aire, en el espacio
exterior, de día o de noche y bajo cualquier condición
climática".
En consecuencia, puntualizó que "el campo de aplicación
es muy amplio, puede usarse para iluminar ciudades, calefaccionarlas, para el hogar, la industria, para
llevar energía eléctrica a zonas de difícil acceso, para
la investigación espacial, alimentar satélites, e
inclusive escalarse para implementarlo dentro de los
electrodomésticos, marca pasos y celulares".
"También puede utilizarse para reemplazar los
combustibles fósiles impulsando automóviles, barcos,
submarinos", afirmó Torbay.
Un primer prototipo construido en aluminio, que es uno
de los metales que menos se magnetiza, fue llevado en
2004 a la CIC, donde comenzaron los estudios sobre el
invento.
"De concretarse un apoyo económico y científico, en muy
poco tiempo esta tecnología y sus beneficios estarán al
alcance de cualquier argentino", aseguró.
Calificado por
los medios argentinos como el Santo Grial de la
Energía, este descubrimiento despierta el
escepticismo de muchos científicos pero, el grupo de investigadores aguarda ahora que se concrete
un mayor apoyo económico por parte del Estado nacional o del bonaerense
para terminar de desarrollar este descubrimiento.
Aseguran que ya fueron invitados por la Universidad de
Nueva York a divulgar los alcances de esta fenomenal
invención.
Torbay destacó que "las energías limpias tiene un alto
costo de mantenimiento y aplicación, por eso nadie las
aplica", pero subrayó que el Transgenerador Magnético
"tiene un costo por unidad de unos 150 dólares y puede
generar electricidad para alimentar gratis a un
domicilio".
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