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En la cuna de la “civilización del automóvil” se están
cocinando grandes cambios para la industria que,
seguramente, se trasladarán al mundo entero.
El incipiente mercado de los vehículos eléctricos está a
punto de hacer un avance importante debido a que las
inversiones sin precedentes en tecnología de baterías
están haciendo que estos automóviles sean acesesibles
para muchos consumidores de Estados Unidos y de otros
lugares, según prevé un nuevo informe del Departamento
de Recursos Energéticos de Estados Unidos.
El precio de las baterías de los vehículos eléctricos,
la parte más cara, disminuirá en un 70 por ciento en los
próximos cinco años, según indica el organismo. Esto
significa que el precio de los vehículos eléctricos
disminuirá hasta al menos 25.000 dólares en Estados
Unidos, un precio equivalente al costo de muchos de los
nuevos automóviles que funcionan con gasolina. Los autos
híbridos que funcionan tanto con electricidad como con
gasolina costarán incluso menos, según el Departamento
de Recursos Energéticos.
Las fábricas en Estados Unidos están listas para captar
el 40 por ciento del mercado mundial de las baterías de
automóviles para el año 2015, gracias a la inversión de
12.000 millones de dólares que el gobierno ha hecho en
tecnologías para vehículos avanzados, según el informe.
Los fondos se asignaron bajo la Ley de Recuperación y
Reinversión en Estados Unidos de 2009, legislación que
el Congreso aprobó para estimular la economía en crisis.
En total, se asignaron 5.000 millones de dólares para
contribuir a la electrificación del sector del
transporte en el país, y de estos se aprobaron 2.400
millones para establecer 30 plantas de producción de
componentes y baterías eléctricas - esta financiación se
ha completado con dinero aportado en iguales cantidades
por inversores del sector privado.
"Por medio de préstamos a pequeñas empresas, un enfoque
en la investigación y el desarrollo en alta tecnología y
sectores de rápido crecimiento como la energía limpia,
hemos dirigido el crecimiento de nuestra economía
aprovechando el espíritu innovador del pueblo
estadounidense", dijo el presidente Obama en una
ceremonia de inauguración de una nueva planta de
baterías el 15 de julio en Michigan. Al invertir en
plantas de baterías para vehículos eléctricos, el país
no sólo está creando empleos, "también significa que
vamos a depender menos del petróleo extranjero", expresó
Obama.
La fábrica de Michigan, construida en una parte de la
región medio oeste de Estados Unidos azotada por la
recesión, recibió una subvención federal de 151 millones
de dólares para comenzar operaciones. La fábrica suplirá
células de batería que la empresa General Motors
utilizará en su Chevy Volt, un vehículo mayormente
eléctrico que salió al mercado la semana pasada y para
la edición eléctrica del Ford Focus, que saldrá en 2011.
Al hacer grandes inversiones en plantas de baterías, el
gobierno estadounidense está apostando a que los
consumidores y las organizaciones responderán cuando los
precios bajen. Un estudio reciente en el Reino Unido
sugiere que los dueños de vehículos eléctricos los
conducen de la misma manera que conducirían un vehículo
a gasolina. Estos conductores no temen que su automóvil
vaya a quedarse sin electricidad y les deje tirados, lo
que se solía citar como una de las desventajas de los
vehículos eléctricos, según el informe.
Por todo Estados Unidos hay ciudades que están
instalando estaciones de carga conectadas al tendido
eléctrico para prepararse para el mayor número de
vehículos eléctricos que se espera. Algunos dueños de
empresas particulares ya están empezando también a
unirse a la idea.
Un vendedor de automóviles en Los Ángeles apareció en
los titulares locales en fechas recientes cuando instaló
estaciones de abastecimiento en sus concesionarios que
no tenían automóviles eléctricos a la venta. Piensa
ofrecer la electricidad de manera gratuita a cualquier
conductor que lo necesite. "Cualquier cosa que mueva el
mercado me parece bien", dijo Mike Sullivan, el
propietario de la empresa, al diario Los Angeles
Business Journal.
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