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Un informe publicado
por la red de información global "Energy Daily", firmado
por en analista Jeff Beattie señala que disgustados por
los gravosos sobrecostos (600 Millones de dólares)
y los continuos retrasos (cuatro años) en el
proyecto de extensión de la vida de la Central Nuclear
en Point Lepreau, las autoridades de la provincia
canadiense de New Brunswic, solicitaron la ayuda
financiera del Gobierno Federal para solventar el gasto.
El desesperado pedido de auxilio fue realizado por el
Ministro Provincial de Energía, Jack Keir, en dos cartas
(Julio 26 y Agosto 7) enviadas al Ministro Federal de
Recursos Naturales, Christian Paradis. En las misivas,
Keir se queja amargamente no sólo por la extralimitada
multiplicación de los costos del proyecto y por las
demoras -a su juicio inaceptables- de Atomic Energy of
Canada (AECL) sino porque la empresa no le provee a las
autoridades del gobierno de New Brunswic de
información básica y a NB Power, que es la empresa
provincial que compró a AECL la central nuclear de Point
Lepreau.
“Resulta inaceptable y disfuncional que la
información llegue como rumores y chismes a NB Power y a
sus accionistas (el Gobierno de New Brunswick)” Keir
afirma en su carta del 26 de Julio.
“Me dirijo al Gobierno Federal como único
accionista de AECL para exigir a AECL que provea una
definición clara y precisa del cronograma del proyecto
de extensión de vida de la central nuclear ante el
pueblo de New Brunswick. Los ciudadanos de la provincia
en tanto pagadores de tasas e impuestos merecen saber
cuánto tiempo más AECL se demorará para finalizar este
proyecto de extensión de vida para la primera de sus
centrales nucleares en nuestro territorio".
AECL es el
contratista principal del programa para la extensión de
la vida de la central nuclear que tiene una potencia de
635 MW, en su carácter de ingeniero y diseñador del
reactor Candú 6 (Canada Deuterium-Uraniam 6) de Point
Lepreau.
Esta crisis pone en
duda la capacidad de AECL y ha llamado la atención de
otros países propietarios de centrales Candú en el
mundo, entre ellos, Argentina que al finalizarse las
obras de Atucha II tiene programado paralizar su Central
Nuclear Embalse -otro Candú 6- para hacer los mismos
trabajos de extensión de vida que AECL no logra
finalizar en su propio país.
Todo esto con el agravante de que el gobierno de New
Brunswick también está a punto de rechazar la propuesta
de AECL y otros cinco socios industriales -conocidos con
el nombre de “Team CANDU”— para construir un nueva
central donde está el cuestionado reactor de Point
Lepreau.
De hecho, el mes
pasado NB Power suscribió un acuerdo con el gigante
nuclear francés AREVA para explorar la posibilidad de
erigir un "parque de energías limpias" en Point Leprau
que incluya equipos de energía renovable y la provisión
de un reactor nuclear francés.
Este cuestionamiento
ha sido informado por la embajada argentina en Canadá a
las autoridades de la Cancillería en Buenos Aires, que a
su vez lo pusieron en conocimiento del Ministerio de
Planificación Federal argentino y la Presidencia de la
Nación por temor a dar un grave paso en falso con la IV
Central Nuclear y con la misma extensión de la vida útil
de la Central Nuclear Embalse, contrato que será
observado muy de cerca por las autoridades.
Tampoco se descarta
un intercambio de opiniones entre las autoridades
energéticas argentinas y los funcionarios de la empresa
NB Power, para analizar el comportamiento de AECL en el
proyecto de extensión de la vida útil del Candú 6.
Según informaron los directivos de NB los trabajos de
extensión de la vida fueron calculados por AECL
originalmente en 1.400 millones de dólares -incluyendo
400 millones en costos de reemplazo en la parte
convencional de generación- con un cronograma que
finalizaría a más tardar en setiembre de 2009.
Pero el cronograma se
fue postergando repetidas veces, mayormente a causa de
la imposibilidad de AECL de ajustar suficientemente las
uniones de los tubos a presión dentro de los que se
deben colocar los elementos combustibles.
De acuerdo con lo informado por el vocero del Ministro
Keir, 160 tubos fueron puestos a prueba con un nivel de
falla inadecuado en el 50% de los casos. Quedan por
hacer pruebas por el equipo de AECL a otros 220 tubos.
Continuando con la primera carta del Ministro Keir, los
ejecutivos de AECL entregaron a NB Power un nuevo
cronograma (hasta 2012, "como muy temprano") pero
con una estimación de costos que ya superaban los 2.000
millones de dólares. Esto significa agregar al mayor
presupuesto las gravísimas pérdidas por la imposibilidad
de producir energía durante casi 4 años, algo de lo que
AECL parece desentenderse por completo.
La prensa canadiense considera que las malas noticias no
son sólo para la central nuclear de Point Lepreau sino
para la propia AECL que casi no ha concretado ninguna
nueva venta en los últimos años, forzando a la compañía
a tratar de vender servicios de mantenimiento, mejoras y
contratos para extender la vida de las máquinas Candu
existentes.
Los graves problemas
de AECL amenazan con hacer fracasar el plan anunciado en
diciembre de 2009 por la Ministro de Energía de Canadá
Lisa Raitt y por su sucesor Christian Paradis (que
asumió en enero de 2010), para buscar "inversores
estratégicos" para la división de reactores de AECL ya
que no parece haber interesados en invertir dentro de
una compañía cargada de problemas.
La segunda carta de Keir, esta vez destinada a Paradis,
reclama al Gobierno Federal -como dueño de AECL-
respaldo financiero para que la empresa afronte la
responsabilidad por las demoras y un diálogo formal para
comenzar negociaciones sobre los aumentos de costo del
proyecto.
“Los ciudadanos de
New Brunswick no deberían tener que cargar con el costo
financiero del aprendizaje de AECL de cómo re-entubar la
calandria de los reactores Candú-6", dice la nota.
“Es innecesario decir, que estamos muy decepcionados
por tener estos retrasos confirmados por AECL en
completar la fase 2 de la extensión de la vida de la
central nuclear de Point Lepreau refurbishment confirmed
by AECL,” agregó por su parte el Presidente de NB
Power, Gaetan Thomas.
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