|
Por cada 1% que crece
el PBI de Uruguay, la demanda de energía lo hace
en 0,7%.
El presidente de la
República, José "Pepe" Mujica, expresó que "es tiempo
de definiciones" en materia de energía, y en ese
sentido se cuantificó en aproximadamente U$S 5.000
millones la inversión requerida para toda la matriz
energética en el quinquenio de Gobierno.
En tal sentido, el
ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto
Kreimerman, estimó que en los próximos años el país
continuará creciendo en el entorno del 4 y 5% del PBI.
"Hay una relación
que por cada 1% que crece el PBI la demanda de energía
lo hace en un 0,7%. El crecimiento debe ser desarrollo y
no sólo crecimiento", dijo.
El secretario de
Estado también recordó que la Comisión Multipartidaria
que sesionó en el ámbito parlamentario se fijó una meta
de 300 megavatios para el presente período aunque, esa
cifra puede elevarse hasta los 500 megavatios
provenientes de energías alternativas.
"Uruguay tiene
una potencia instalada de 2.400 megavatios. El consumo
promedio se sitúa en poco más de 1.000, aunque se ha
llegado a un pico de 1.700 megavatios. Pero además, de
esos 300 a 500 megavatios de energía eólica y 200 de
biomasa, el tema es cuáles son los caminos que sigue el
país para la energía de base", explicó
Kreimerman.
Las áreas de acción
serán, entre otras, impulsar la planta regasificadora,
en la que Uruguay y Argentina vienen trabajando a nivel
técnico. "Una planta regasificadora como fuente
posible de una central de ciclo combinado que vamos a
tener que licitar el próximo año". La iniciativa
permitiría proveer a ambos países de entre 6 y 10
millones cúbicos por día, de los que el 50% sería para
Uruguay.
"Hoy Uruguay
consume poco, porque lo hace para el sector residencial
y muy poco para la industria; 300 mil metros cúbicos por
día. Si parte de ese consumo se dirige a incrementar el
uso residencial y la industria pero, en buena parte, al
consumo eléctrico, rápidamente se llegará a los 2
millones de metros cúbicos. El compromiso ya anunciado
por Argentina es que mientras nuestro país crece en la
demanda de gas, el país vecino compraría el remanente",
expresó Kreimerman.
Por otro lado, y en
cuento a la firma de la interconexión eléctrica con
Brasil, el secretario de Estado dijo que ello le daría
la posibilidad al Uruguay de suministro de energía de
carácter fijo y variable de carbón".
Otra de las
posibilidades que estudia el gobierno uruguayo está
referida al gas boliviano.
También se analizan
los planes de desarrollo de eficiencia energética y de
microgeneración. "Aspectos que van a contribuir en
algo a la reducción del consumo energético y en mucho a
la mayor conciencia en el uso de la energía", dijo
el ministro.
A pesar de los
diferentes intereses del gobierno, Kreimerman aseguró
que la situación energética del país "es buena", y no se
prevé ningún problema con el suministro de energía.
Estimó que "a nivel de toda la matriz energética,
entre público y privado, la necesidad que se tiene es de
U$S 5.000 millones en el período. Mientras que en el
área eléctrica, estaríamos hablando de U$S 3.200 a 3.400
millones entre capitales públicos y privados".
Mujica planteó que a
la brevedad exista un informe de sólido sustento técnico
para llegar a una definición sobre las alternativas
planteadas. "En los próximos 15 días debemos terminar
de perfilar todas estas líneas para ir asegurando los
plazos de las licitaciones y de las instalaciones, si es
que Uruguay quiere ir teniendo la energía prevista hacia
el año 2015", expresó Kreimerman.
.
|