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¿Debe el
Reino Unido construir una nueva generación de centrales
nucleares para garantizar sus fuentes de energía?
Tony Blair trató de plantearla revisión de la política
energética nacional ante empresarios y financieros de la
Confederación de la Industria Británica (CBI) en medio
de un escándalo organizado por Greenpeace para impedir
la discusión.
"Esto es
surrealista. Voy a pronunciar este discurso aunque sea
lo único que haga", bromeó Blair.
Como se esperaba, Blair anunció la apertura de un debate
nacional para revisar el futuro papel de la energía
nuclear; un asunto, admitió, "difícil". El Reino Unido,
explicó, no dispondrá en el futuro de suficientes
recursos energéticos y hay que afrontar la situación.
Blair recordó a
los líderes empresariales que "el futuro es energía
limpia y, por ello, las naciones buscarán diversificar
las fuentes de energía, evitando la dependencia de una
sola".
Aunque insistió en que Gran Bretaña cumplirá los
objetivos de Kyoto sobre el cambio climático, Blair
reconoció que existe un aumento de las emisiones de
dióxido de carbón, que se prevé aumentará aún más entre
2010 y 2020.
Los líderes empresariales han pedido al gobierno
acelerar su revisión con el objetivo de que puedan
adoptar decisiones de inversión a largo plazo sobre la
construcción de nuevas plantas nucleares.
"En todo el
mundo se puede percibir que se está produciendo un
replanteamiento muy activo. Los precios de la energía
han subido. El suministro de energía está amenazado. El
cambio climático produce una sensación de urgencia",
dijo.
"Lo que era
bueno hace cinco años, o diez, o hace 20 años, no es
adecuado ahora", afirmó Blair, llamando a considerar
formas alternativas de energía, como la energía nuclear.
La CIB, que considera que un tercio de la capacidad de
generar energía en el país tendrá que ser reemplazada en
el año 2020, ha pedido al Gobierno la creación de una
comisión que estudie el coste de la energía nuclear y
que la compare con formas tradicionales de energía.
La revisión de
la política energética británica quedará plasmada en una
declaración que se hará pública a mediados del año
próximo e incluirá, de manera específica, el tema de si
se debe "facilitar el desarrollo de una nueva
generación de centrales nucleares".
En estos momentos, el 38% de la energía que consume el
Reino Unido proviene del gas; el 35%, del carbón; el
22%, de las centrales nucleares, y el 4%, de energías
renovables como la eólica. De las 12 centrales nucleares
que posee el país, sólo una seguirá operativa en el
2023.
Marginada hasta
hace unos años, el Gobierno laborista cree ahora que ese
tipo de energía, a la que se opone una parte de la
opinión pública, podría ser la solución a los problemas
del medio ambiente y a una posible escasez de
suministro.
Todo indica que
el Primer Ministro ya ha tomado la decisión de relanzar
esa clase de energía. 'Lo que necesitamos -añadió- es
un debate abierto y democrático, y no protestas y
manifestaciones que intenten impedir que la gente
exprese libremente su opinión'.
El ministro de
Energía, Malcolm Wicks, será quien conducirá dicha
revisión, la cual se espera esté terminada para mediados
de 2006.
Miembros del gabinete británico han reiterado que
todavía no hay una decisión sobre la energía nuclear.
Diversos reportes de prensa han indicado que Blair por
su parte está convencido de que este es el único camino
para eliminar un futuro déficit energético en el Reino
Unido y de paso alcanzar las metas sobre reducción de
emisiones contaminantes.
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