Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"              Año XXII

 30 de Noviembre de 2005   

Gabinete On Line

Visite energy  Portal Energético Internacional

  Profile

Panorama de Ucrania


  Nosotros

    Contáctenos


    Colaboradores


    Nuestros Informes


    Información de Prensa


    Información Institucional


    Premios
  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Secretaría de Energía

 

EXPERIENCIA LATINOAMERICANA

BRASIL Y SUS AUTOS "BIOCOMBUSTIBLES"

Enviar este informe

Los nuevos autos "flexibles" hacen renacer el uso de un combustible renovable, el etanol,  venido a menos a fines de los años 80.

El uso de etanol en los automóviles, cuyo motor estaba especialmente adaptado, se popularizó en la década de 1980, pero una escasez del combustible en 1989 provocó un éxodo de usuarios. En años recientes, comenzaron a imponerse los automóviles "flexibles", con una tecnología que les permite usar alcohol, gasolina o una mezcla variada de (K) ambos.

El carro bicombustible permite a los usuarios aprovechar el menor costo del etanol respecto a la gasolina -aproximadamente la mitad de precio- y mantener la opción del combustible tradicional para mayor flexibilidad en caso de alzas o escasez del alcohol.

Brasil ha desarrollado un ambicioso programa desde la década de 1970 para la producción de alcohol automotriz a partir de la caña de azúcar, y el combustible se expende en virtualmente todas las gasolineras del país. "Claramente lo que queda claro es que la tecnología bicombustible viene creciendo a medida en que crece la disponibilidad de modelos", dijo el presidente de Anfavea, Rogelio Golfarb, a medios automotrices brasileños.

Y un hecho está claro, los carros que pueden usar indistintamente gasolina o alcohol, denominados "bicombustibles", se pusieron en mayo de 2005 por primera vez a la cabeza de las ventas en Brasil, según datos proporcionados hace dos semanas por la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos de Brasil (Anfavea).

FLEXIBLES Y LÍDERES

Las ventas de automóviles y vehículos comerciales también llamados "flexibles" alcanzaron las 67,500 unidades en mayo pasado, ó un 49.5% del total. En abril, habían representado un 30.4% y en mayo del 2004 apenas 19.8%.

Por su parte, los autos que funcionan sólo con gasolina tuvieron una participación de 43.3% en las ventas de mayo, comparado con 52.6% en abril y 72.7% en mayo del año pasado. Mientras tanto, las ventas de los carros propulsados sólo con alcohol y los que utilizan diesel tuvieron la menor participación. En Brasil, la gasolina ya tiene una mezcla de 25% de alcohol para automotores.

Según los datos de Anfavea, las ventas de automóviles "flexibles" en mayo tuvieron un crecimiento de 22.6% sobre abril y de 19.6% respecto a mayo del 2004. Por su parte, el presidente de Anfavea aseguró, sin embargo, que esa tecnología elevó los costos para las montadoras sin ampliar el mercado como un todo.

"Esta tecnología no está promoviendo el crecimiento del mercado. Sólo está sustituyendo los modelos de gasolina por los modelos flexibles", afirmó Golfarb.

GM Y VOLKSWAGEN PIONEROS

La industria automovilística de Brasil, que avanzó en el empleo del alcohol como combustible para enfrentar las crisis petroleras de los años 70, dio otro paso creando carros impulsados por gasolina, alcohol o una mezcla de ambos en cualquier proporción, manteniendo el mismo desempeño.

Las compañías Volkswagen, de origen alemán, y General Motors, estadounidense, pusieron en el mercado los primeros automóviles bicombustibles en abril y junio del 2004, respectivamente, una innovación tecnológica que es característica de la industria brasileña, pese a su carácter transnacional.

El resultado es positivo para el ambiente, pues se reduce el consumo de gasolina y se amplía el de alcohol, con lo que cae emisión del dióxido de carbono, gas que contribuye al recalentamiento del planeta.

El automóvil bicombustible amplía las posibilidades brasileñas de exportación de vehículos, alcohol y tecnología automotriz. Varios países, entre otros Estados Unidos, Canadá y China, ya consumen gasolina con adición de alcohol.

Los nuevos modelos brasileños pueden rodar sólo con gasolina o 100% de alcohol, además de cualquier mezcla que uno quiera. La ventaja brasileña fue el desarrollo del bicombustible a partir de vehículos movidos exclusivamente a alcohol, que el país produce hace más de 25 años con una tecnología pionera.

Analistas creen que a largo plazo todos los carros brasileños serán bicombustibles. Una posibilidad más cercana es que el bicombustible "mate" el motor exclusivamente a alcohol.

PERO EXISTE DESCONFIANZA

Pero existe también desconfianza entre los automovilistas ante el abastecimiento de alcohol.

Estos carros conquistaron el mercado en la década de 1980, y su producción alcanzó más de 90% del total en algunos años. El alcohol barato y la gasolina cara impulsaron esa tendencia.

Pero la escasez de alcohol en 1989 y 1990 afectó la credibilidad del nuevo combustible y la venta de estos vehículos cayó a menos del 1% del total. Sin embargo, actualmente luego que el petróleo ha vuelto a encarecerse, a entre US $ 50-55 por barril, la posibilidad de el carro bicombustible ha retomado bríos.

El hecho de que estén hoy en día en el mercado carros bicombustibles permite superar la desconfianza ante el alcohol. El consumidor no está sujeto a la escasez o alza de precios de uno u otro combustible, y puede escoger el más barato. Sin embargo, éstas son propuestas muy concebidas para el mercado brasileño y los expertos señalan que difícilmente pueden ser una opción viable para otros países.

Pero como una muestra de la confianza por este tipo de combustible, el grupo PSA Peugeot Citroën anunció hace un tiempo que lanzará este año modelos "bicombustible" en Brasil, lo que se sumará a las propuestas ya conocidas de Volkswagen y Chevrolet.

MILLONARIA INVERSIÓN

Por su parte, hace unas semana Brasil demostró que quiere garantizar su liderazgo en el incipiente mercado mundial de biocombustibles y tiene previstas multimillonarias inversiones destinadas a ampliar la producción de etanol en al menos 20% en los próximos tres años.

Está en proyecto la construcción de 45 nuevas plantas de procesamiento de caña de azúcar, materia prima del etanol brasileño, que deben entrar en funcionamiento en un máximo de tres años, con inversiones de poco más de US $4.000 millones.

Esa masiva inversión permitirá aumentar en 20% la producción del etanol y también en 20% la de azúcar (Brasil es el mayor exportador y productor de ambos, azúcar y etanol). Serán 3.500 millones de litros de alcohol adicionales a los 15.200 producidos hoy, que le permitirán al país abastecer su gigantesco mercado interno y el incipiente internacional.

El boom del etanol es recientísimo tanto en Brasil como en el mundo.

Brasil consume 13.500 millones de litros de etanol por año. Al mismo tiempo, está surgiendo un mercado internacional del etanol, fruto de una coyuntura especial: de una parte, el exorbitante aumento del precio del petróleo reforzó las apuestas por fuentes alternativas; de la otra, los compromisos de los países de reducir las emisiones tóxicas, en cumplimiento del protocolo de Kyoto, favoreció también a los biocombustibles.

El mundo entero está definiendo cómo serán esos programas de mezcla de combustibles de fuentes renovables en la gasolina y de dónde piensan abastecerse, lo que está creando ese mercado potencial que significarán miles de millones de litros, y de dólares.

Brasil está atrás de un mercado potencial de 1.800 millones litros de etanol que Japón podrá necesitar una vez autorizada la mezcla de alcohol hidratado en la gasolina (3%) y de 3.800 millones de litros que China podría necesitar si amplía sus programas.

En 2004 Brasil exportó 2.400 millones de litros de etanol a Estados Unidos, India y Suecia. Recientemente firmó un acuerdo con Venezuela para vender 300 millones de litros por año.

Brasil comenzó a utilizar el alcohol como combustible a mediados de la década de los años setenta ante el interés del régimen militar de suavizar los efectos de la crisis del petróleo de 1973.


            Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino