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Al finalizar la Cumbre Bilateral
solicitada por Argentina, se firmaron cinco acuerdos y
memorandos de entendimiento en las esferas de
hidrocarburos, minería, ciencia y tecnología y
comunicación.
"Venezuela y Argentina están dando un ejemplo de cómo
se unen dos pueblos, se integran dos economías y se
estrechan los lazos de dos patrias", dice la llamada
Declaración de Orinoco emitida al final del encuentro
entre los presidentes Kirchner y Chávez.
El proyecto de gasoducto
constituye un nuevo instrumento para avanzar hacia la
integración energética.
La monumental obra, con un estimado de seis mil kilómetros de
extensión, fue uno de los principales acuerdos suscriptos la
víspera durante una Cumbre Bilateral entre los presidentes
argentino, Néstor Kirchner, y venezolano, Hugo Chávez.
Según el canciller venezolano, Alí Rodríguez,
"se
trata de un proyecto muy ambicioso que va más allá de un
anillo energético para constituir un cono, por la cantidad de
países incorporados a la propuesta".
El nuevo ducto aprovecharía un
proyecto de tendido ya existente en Brasil para su
extensión hacia el sur. Según confió el ministro Julio
De Vido, Venezuela ya inició conversaciones con el
gobierno de Brasil para conectar los dos países a través
de Manaos. "Con la potencialidad industrial brasileña
y agroexportadora argentina es una obra que se paga sola",
evaluó el ministro De Vido cuando se le preguntó sobre
las fuentes de financiamiento.
Si bien los funcionarios del Gobierno argentino consideran
que Venezuela "es la pata energética, junto con Bolivia, que
necesita el MERCOSUR para tener un futuro absolutamente libre de
cualquier acechanza",
existen muchas dudas sobre las posibilidades reales de
concreción de este proyecto gigantesco dado el costo con el que
llegaría el gas venezolano a nuestro país muy superior al resto de
las alternativas posibles.
El Ministro de Planificación
argentino, Julio
De Vido anunció que también se importará gasoil venezolano, al
señalar que "se está reordenando administrativamente la
posibilidad de incorporar el gasoil a los productos que compra la
Argentina y que conforman los fondos fiduciarios por intercambio de
hidrocarburos".
En ese sentido precisó que "de acuerdo a lo que importamos
habitualmente, el año próximo puede estar en 400 millones
de dólares en el período marzo a septiembre, y se amplia
el fondo que hasta ahora sólo estaba compuesto por la compra de
fuel oil".
El Gobierno argentino había
acordado el año pasado la compra directa de combustible
por 400 millones dólares en un contrato que se
renovó hasta el primer trimestre de 2006 por otros 450
millones.
El convenio pone un tope de cinco millones de barriles al año,
sobre la base de un programa de nominaciones anuales y con ajustes
mensuales, para iniciar los envíos en marzo de 2006.
El pago de los combustibles por la parte argentina se hará a través de un fondo
fiduciario, mediante el cual Venezuela podrá adquirir productos y
servicios de la parte receptora.
Por su parte, el Presidente Chávez se
también se refirió a la característica de los acuerdos vigentes entre ambos países, en
particular, para el suministro de petróleo y sus derivados a los
argentinos, pagaderos con productos y no con dinero.
Una de las formas de amortización es con "vacas preñadas,
que ya parieron e impulsaron la producción de leche y carne en
los estados de Mérida y Trujillo", explicó el gobernante
venezolano.
Desde el ángulo del Gobierno argentino, además de los
combustibles necesarios para paliar las insuficiencias
energéticas, el capítulo más importante de los acuerdos bilaterales es la
contribución venezolana al financiamiento argentino
mediante la compra de 300 millones de dólares en bonos
argentinos, que se suman a 950 millones en títulos Boden
adquiridos anteriormente. Durante 2006, el Gobierno
argentino considera que Venezuela comprará otros 1200
millones convirtiéndose así en una fuente de
financiación prácticamente excluyente para las
necesidades de la administración Kirchner.
Los presidentes también
consideraron la necesidad de conformar un Fondo
Financiero Latinoamericano para fortalecer el desarrollo
económico.
También hubo conversaciones sobre de la rehabilitación de la
hidroeléctrica de Macagua, en Venezuela, a un costo de 223
millones de dólares, con participación de empresas
argentinas, y la venta e instalación de ascensores construidos
en el país en hospitales militares venezolanos por 19 millones
de dólares.
El Presidente venezolano
consideró que el conflicto con los Estados Unidos está
signado por la cuestión energética. "Vamos a
garantizar la energía de toda Latinoamérica para los
próximos 200 años", dijo. "Esa es la principal
causa del conflicto con Estado Unidos: no es ideológico,
es muy concreto, es la energía. El imperialismo
norteamericano ambiciona ese petróleo. Pero es nuestro",
finalizó.
Precisamente respecto de esa materia, la Cumbre Kirchner-Chávez dio lugar a un
acuerdo entre PDVSA y la firma estatal argentina ENARSA para crear otra empresa
mixta para el suministro al mercado argentino de
combustibles de gasoil industrial y automotor.
Se anunció también que la
estatal
argentina ENARSA y Petróleos de Venezuela (PDVSA) comenzarán el año
próximo las exploraciones en la plataforma submarina
argentina, por el acuerdo de explotación conjunta
acordado por ambos países.
"El año próximo se va a materializar la fase previa de
exploración" en aguas argentinas, aseguró el ministro De Vido,
quien adelantó que a esa actividad "se puede incorporar capital
privado argentino con empresas que ya trabajan en Venezuela".
El funcionario participó en Puerto Ordaz de la reunión
del grupo Energía, uno de los cuatro que sesionó en forma
paralela al encuentro que mantenían los presidentes de
Argentina, Néstor Kirchner, y Venezuela, Hugo Chávez.
También quedó "abierta la posibilidad de realizar un
acuerdo entre ENARSA y PDVSA con participación también de
capital privado, para trabajar tanto en la franja del Orinoco en
Venezuela, como en la costa off shore de la Argentina", precisó
el titular de la cartera de Planificación.
La reunión se realizó en el complejo Macagua, donde
está ubicada la represa del mismo nombre en Puerto Ordaz, y
participaron empresarios petroleros argentinos y de PDVSA.
El referente venezolano fue el ministro de Energía y presidente
de la empresa, Rafael Ramírez, mientras que por Argentina
participaron, además de De Vido, el directivo de Techint, Luis
Betnaza y Carlos Omarchea, de Tecpetrol.
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