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Centroamérica
y México concuerdan un ambicioso plan energético
conjunto, que incluye la interconexión eléctrica de la
región, la construcción de un gasoducto, y el
establecimiento de una refinería y una cadena de gasolineras de
la Petrolera Mexicana (Pemex) en el istmo.
El
Presidente de México, Vicente Fox Quesada, anunció el
acuerdo de los países que constituyen el
Sistema de Integración Centroamericana (SICA), consistente en
acelerar la segunda fase del Plan Puebla-Panamá que incluye la
unificación energética de la región para que todos
los países dispongan de acceso al petróleo, electricidad
y gas.
Dio a conocer que para avanzar en esta dirección se
constituyó una comisión ministerial que coordinará
México y que busca, como principio fundamental, el desarrollo de
cuatro proyectos estratégicos para consolidar este plan.
"A
convocatoria de México, nos hemos reunido esta mañana los
mandatarios de los 10 países que constituyen el Sistema de
Integración Centroamericana, compuesto por México,
Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica,
Panamá, República Dominicana y Colombia, como invitado", dijo Fox.
Objetivos
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La construcción de una refinería que procese petróleo pesado en Centroamérica.
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La construcción de una regasificadora para transformar gas líquido.
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La construcción de una planta hidroeléctrica de gran tamaño en Centroamérica.
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La modificación del Pacto de San José para que
México apoye a los países del SICA en una
situación caracterizada por los altos precios de los
energéticos y su impacto.
La Comisión Ministerial deberá presentar
los resultados en la primera semana de diciembre del presente
año, cuando los Mandatarios de los países que integran el
SICA se reunan en Cancún, para aprobar los
proyectos y ponerlos inmediatamente en marcha.
El Presidente de México asegura que "los acuerdos a los que hemos llegado en la Cumbre que celebramos en el
marco de la IV Cumbre de las Américas, van a garantizar en el
mediano plazo energía, provisión de energía para
la región en condiciones competitivas que benefician a la
población y también a los agentes productivos.
Este encuentro pone de manifiesto que es posible y que resulta
fundamental para nuestros países y nuestros pueblos, el seguir
avanzando en el proceso de integración en todo el Continente.
Los acuerdos comerciales y la apertura de los mercados que toman en
cuenta las diferencias entre los países, siempre en el marco de
una economía responsable y con rostro humano, es el camino que
debemos seguir para avanzar en la superación de la pobreza y en
la línea de garantizar empleo e ingreso para todos nuestros
ciudadanos".
Por su parte, la ministra de Economía salvadoreña, Yolanda de Gavidia,
dijo que el plan implica una inversión superior a los $7 mil
millones, en una relación “ganar ganar”, con
México, que permitirá a Centroamérica buscar
opciones en tema de energía ante el alza mundial de los precios
del petróleo.
La funcionaria ve como más próxima la llegada de nueva
competencia al mercado de hidrocarburos, con la llegada de Pemex.
“Mayor competencia se traduce en beneficios para el
consumidor”, afirmó. El número de estaciones
dependerá de Pemex y de los inversionistas interesados en la
franquicia, dijo.
Aún está por definirse, además, dónde
estaría ubicada la refinería centroamericana. Las
posibilidades planteadas son Guatemala, Costa Rica, que ya cuenta con
una refinería, y Panamá.
Inversiones millonarias
El gasoducto, por otra parte, es un proyecto más a mediano
plazo, cuya construcción se realizará por etapas, y
tomará un plazo cercano a los ocho años.
La idea es crear una sola línea de distribución de gas
licuado natural, o GLN, que vaya desde México, cruce
Centroamérica, y llegue hasta Colombia, país interesado
en vender su gas a la región.
Este proyecto es paralelo al establecimiento de una planta de
regasificación en Salina Cruz, al sur de México, con una
inversión de 620 millonesde dólares. Un conducto de 200 kilómetros
entre Pemex y esta zona implicaría gasto de 123 millones de la misma moneda. De
allí partiría una segunda etapa del gasoducto, hasta El
Salvador, por un monto de 590 millones más.
La conexión iría entonces a Nicaragua, Guatemala y
Honduras, con un costo de 980 millones de dólares. La última etapa, de
Nicaragua a Panamá, requerirá invertir 640 millones.
Panamá ha iniciado ya, por su parte, las negociaciones para un
gasoducto con Colombia.
De Gavidia dijo asimismo que el GLN es una buena opción para diversificar
las fuentes de energía. Puede ser usado en la industria, en la
generación eléctrica, y hasta en vehículos.
Los proyectos
El gasoducto: El conducto unirá el suministro de gas licuado
natural desde México hasta Colombia. México importa
congelado gran parte del GLN que consume, y lo regasifica. Un mayor
consumo, sumando a la región, les permitirá buscar
mejores precios.
La refinería: Panamá, Guatemala o Costa Rica
podrían ser la sede de una refinería centroamericana, aun
costo de $400 millones. Centroamérica importó 94.7
millones de barriles de hidrocarburos en 2004, con un valor de $3,948
millones.
Interconexión eléctrica: México quiere sumarse al
sistema de interconexión eléctrica centroamericana,
además de establecer una planta de generación de
energía eléctrica, que amplíe el servicio en el
área. Los detalles están por definirse.
Pacto de San José: Se busca una modificación al acuerdo,
que permita flexibilizar las condiciones de pago del petróleo
que México vende a Centroamérica. El precio sería
el mismo del mercado internacional, pero habría facilidades de
financiamiento.
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