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China y
Rusia firmaron un importante acuerdo para intensificar la
cooperación energética, dentro del cual se incluyó
la construcción del Oleoducto Transiberiano.
La colaboración energética ha sido la antesala del Foro "Situación internacional y regional y la cooperación estratégica ruso-china" inaugurado en Pekín y dedicado a aspectos de seguridad y estabilidad en la zona de Asia-Pacífico.
Como
parte de este proceso de asociación estratégica, durante
2005 Rusia suministrará a China 500 millones de kilovatios hora
de electricidad. "Rusia y China están intensificando la acción conjunta en el sector eléctrico",
hizo saber Leonid Drachevski. Dijo también que las ventas de
energía eléctrica corren a cargo de INTER-RAO, empresa
subsidiaria de SEU de Rusia. "En 2005 los suministros sumarán 500 millones de kilovatios hora y en 2006 alcanzarán la cifra de 800 millones",
manifestó el vicepresidente del holding ruso y agregó que
en las conversaciones celebradas en Beijing las partes examinaron las
posibilidades de Rusia de cubrir las crecientes necesidades chinas en
electricidad.
"Acordamos
ampliar el ámbito de la actividad del grupo de trabajo el que se
encargará de estudiar las necesidades de energía
eléctrica de China y las posibilidades de Rusia, así como
de elaborar proyectos energéticos conjuntos", señaló Drachevski. "Es
posible que sea tendido el puente energético Irkutsk-Ulan
Bator-Beijing, pero realizaremos tal proyecto en el caso de que lo
aconseje la racionalidad económica". Por otra parte, Drachevski aseguró que "no hay ningún obstáculo para la participación china en las compañías eléctricas rusas".
Por su
parte, el Ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov
encuadró estas alianza en el propósito de Moscú de
promover el diálogo energético con varios países de la región Asia-Pacífico.
En
opinión de las autoridades de Moscú, existen amplias
posibilidades para la entrada de capitales extranjeros en la
modernización de las instalaciones energéticas. Lavrov
destacó el enérgico apoyo que la diplomacia rusa presta
al público inversor extranjero, en lo que respecta a la
protección de sus derechos legítimos y a la
mediación en los litigios empresariales.
Dijo
que el Ministerio de Exteriores desarrolla la cooperación con la
Cámara de Comercio e Industria de Rusia y con la Unión de
Productores de Petróleo y Gas. "Les
prestamos servicios de consultoría y el apoyo informativo. En
este plano tenemos previsto poner en marcha el proyecto que contempla
el intercambio de funcionarios con algunos de nuestros socios",
señaló el jefe del departamento diplomático ruso y
agregó que se hace cada vez más notable la presencia de
las compañías rusas en los mercados de Europa, Asia y
África.
A juicio de los expertos moscovitas, el nivel de relaciones
estratégicas que hoy mantiene Rusia con China, permitió
afrontar el problema nuclear y la crisis en la península coreana.
El Foro "Situación internacional y regional y la cooperación estratégica ruso-china"
ha sido organizado por el Instituto Chino de Investigaciones
Estratégicas Internacionales y se desarrolla bajo la
égida del Comité Ruso-Chino de Paz, Amistad y Desarrollo.
Con ese marco, compañías rusas y chinas están
llevando a cabo un estudio de viabilidad sobre el oleoducto que
unirá Angarsk, en Siberia, con Daqing, en la provincia
nororiental china de Heilongjiang.
Un
primer acuerdo sobre este oleoducto, cuyas ramificaciones se disputan
China y Japón, mayores consumidores de la región, fue
firmado hace cuatro años entre Pekín y Moscú,
mientras que Rusia se ha comprometido a abastecer de petróleo a
ambos países.
Un
consorcio ruso-británico explora desde septiembre los
yacimientos de petróleo y gas, los mayores de Siberia Oriental,
que incluyen el yacimiento Vierjnechonsk, a 1.200 kilómetros al
norte de la ciudad de Irkutsk.
Con
reservas comprobadas equivalentes a 201,6 millones de toneladas de
crudo y 95.500 millones de metros cúbicos de gas, Vierjnechonsk
será explotado por la empresa rusa VCHNG, una sociedad integrada
por la rusa TNK y la británica BP, y está destinado a
proveer el Oleoducto Transiberiano.
La
cooperación energética entre China, segundo mayor
consumidor de petróleo tras EEUU, y Rusia, con grandes
yacimientos pero sin capacidad para explotarlos, es complementaria.
Antes
de que el oleoducto esté finalizado, Rusia exportará el
petróleo a China utilizando el ferrocarril, lo que
representará este año, según Fradkov, ocho
millones de toneladas, que se duplicarán en 2006.
Entre
los acuerdos energéticos firmados durante la reunión,
Rusia se comprometió a suministrar a China crudo y
petróleo refinado a "precios recíprocos", a la
construcción de un gasoducto en China para establecer una red
energética y a desarrollar conjuntamente el gas y el
petróleo en ambos países.
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