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El
saliente Secretario de Energía de los Estados Unidos Spencer Abraham
-que será reemplazado por el actual Secretario del Tesoro Samuel
Bodman- dijo que en su concepto China podría emerger como el nuevo
líder mundial en materia de energía nuclear y realizó un llamamiento
a establecer lazos más intensos de cooperación entre los dos países
para desarrollar fuentes energéticas alternativas.
"Resulta
impresionante la expansión de la capacidad de generación nuclear y
su búsqueda que lleva adelante por la nueva generación de reactores
nucleares", dijo. "China emergerá durante este siglo como un líder
global en energía atómica", concluyó al cabo de una visita de dos
días.
"Esperamos poder aprender de su progreso en esta área de modo que
también podamos presencial en América una expansión de la energía
nuclear en los años venideros".
China ha
luchado contra severas restricciones energéticas que podrían
representar, en caso de repetirse, serias amenazas para su
crecimiento económico.
Así ha
establecido un ambicioso programa de centrales nucleares que implica
construir docenas de reactores durante los próximos 20 años y así
cuadruplicar su capacidad nuclear instalada hasta los 36.000 MW.
El
Gobierno espera que el aporte nucleoeléctrico alcance el 4% del
total para 2020 desde su actual 1,7%.
Tanto la
visita como las declaraciones están enmarcadas en el proyecto de
vender a China tecnología nuclear estadounidense cuyo primer
contrato está por resolverse en los próximos meses.
De
aprobarse esta iniciativa, sería una gran victoria para la empresa
Westinhouse Electric Co., controlada por los ingleses, con base en
Pittsburgh que ha trabajado por un contrato a adjudicarse en febrero
próximo para suministrar a China un reactor de nueva generación AP
1000 con 1100 MW de potencia.

Este
modelo de reactor avanzado, que obtuvo su licencia por parte de NRC
(Nuclear Regulatory Commission) el 13 de setiembre de 2004 es
considerado la continuación lógica del AP600 a partir de que
estudios demostraron que con un cambio en las configuraciones de las
cañerías se podría alcanzar una potencia superior a los 1000 MW. Es
decir, que se mantienen los objetivos de diseño, las bases de
licenciamiento al mismo tiempo que se optimiza la producción
energética reduciendo los costos de generación eléctrica por Kw
producido.
Abraham dijo que será
necesario que China y los Estados Unidos trabajen juntos para
asegurar en abastecimiento global de energía, considerando que entre
ambos son responsables de un tercio del consumo total del mundo.
China y los EE.UU. acordaron
a principios de 2004 constituir un Diálogo Bilateral sobre política
energética para coordinar la cooperación mutua en áreas que incluyen
eficiencia energética y fuentes renovables, señaló.
"Ahora nos estamos
preparando para movernos hacia un nivel de políticas", puntualizó
finalmente Abraham agregando que esto en principio significa
construir un trabajo conjunto en los ámbitos internacionales dentro
de los cuales se mueven China y los Estados Unidos. |