Según ha
revelado el periódico Expansión, las compañías
eléctricas y las grandes empresas de servicios y
construcción españolas han empezado a mover sus fichas
para controlar el negocio que generará el coche
eléctrico, la gran apuesta industrial del ministro
Miguel Sebastián.
La primera gran pugna se está librando por convertirse
en los socios de los Ayuntamientos que van a construir
las primeras redes de recarga de baterías en España.
El objetivo es participar en esos proyectos para
comprobar su viabilidad técnica y económica y estar
bien colocados cuando el negocio empiece a despuntar
con la oleada de modelos eléctricos que preparan los
fabricantes de automóviles, prevista para finales de
2010.
En Madrid, las tres grandes eléctricas Endesa,
Iberdrola y Unión Fenosa han logrado asociarse con el
consistorio, junto con Cobra, la filial de ACS, aunque
previsiblemente se sumarán otras empresas, según
fuentes del sector. En Barcelona, es la filial de Enel
la que se ha llevado el gato al agua. El Ayuntamiento
de Sevilla, el tercer municipio elegido por Industria
para testar la red de carga de baterías dentro de su
Plan Movele de impulso del coche eléctrico, aún tiene
que elegir sus futuros socios.
Acciona y FCC, que acaba de lograr un crédito de 200
millones de euros del Banco Europeo de Inversiones
(BEI) para renovar su flota de camiones con tecnología
eléctrica o híbrida, también quieren encabezar esa
carrera. Repsol, por su parte, ha dado un paso al
frente para aprovecharse de una tecnología que amenaza
su negocio de suministro de petróleo y ha firmado un
acuerdo con el Ente Vasco de la Energía (EVE) para
estudiar la viabilidad del coche eléctrico.
Si salen las cuentas, construirá en 2011 la red de
recarga en la región. “No excluimos iniciativas
similares en otras zonas, pero primero hay que probar
cómo funciona. Nuestra idea es ser un suministrador de
energía para el transporte en un sentido amplio, sea
gasolina u otra cosa”, subraya Luis Cabra, responsable
de Tecnología e Ingeniería de la petrolera.
Iniciativas
Industria va a invertir 8
millones de euros este año para impulsar las
iniciativas de los municipios y financiar la compra de
dos mil vehículos eléctricos.
Las cifras son, por ahora, modestas pero, cuando
llegue la gran avalancha de modelos enchufables, las
empresas automovilísticas creen que estos coches se
harán con una cuota de mercado de entre el 10% y el
15%. En cinco años, podrían estar circulando en España
cerca de un millón de automóviles movidos por
electricidad. La energía que consumirán estos
vehículos generará una cifra de negocio de 500
millones de euros a las eléctricas.
Pero el negocio no está ahí sino en revender esa
electricidad controlando el sistema de forma global.
“La idea es gestionar de manera inteligente la
infraestructura con un software que reciba información
del coche y permita controlar la carga para adecuarla
a la demanda de electricidad y su disponibilidad en la
red en todo momento”, señala Jorge Cifuentes,
subdirector de Innovación y Tecnología de Endesa.
ACS cree que el negocio total que moverá el nuevo
sector, incluyendo la construcción de las redes que es
de donde sacará dinero su filial Cobra, ascenderá a
8.000 millones en los próximos seis años. En
noviembre, las empresas interesadas en este negocio se
reunieron con Industria para crear un grupo de trabajo
que redacte un plan integral sobre el coche eléctrico
con el objetivo de coordinar los esfuerzos y fijar los
estándares del sistema de carga.
La primera oleada de modelos
eléctricos de los grandes fabricantes de automóviles
llegará a finales de 2010. Mitsubishi prevé lanzar el
‘i-MiEV’ y Renault comercializará hasta cuatro
modelos. Opel, Peugeot, Citroën, Fiat y Smart también
preparan sus automóviles. El gran reto de los
fabricantes es desarrollar baterías más eficientes y
menos costosas. Actualmente, suponen el 30% del precio
del vehículo.
A la espera de los modelos de las grandes empresas
automovilísticas, ya hay algunos pequeños coches
enchufables a la red en venta, como el ‘Think City’,
fabricado en Finlandia y distribuido en España por
Going Green.
La red de carga
Los ayuntamientos de Madrid,
Barcelona y Sevilla van a construir las primeras redes
públicas de recarga de baterías con el apoyo del
Ministerio de Industria, que invertirá 8 millones de
euros. Otros municipios, como el de Gijón, tienen en
marcha sus propios proyectos. Repsol ha sellado un
pacto con el Ente Vasco de la Energía (EVE) para crear
a partir de 2011 una infraestructura para el coche
eléctrico en el País Vasco.
El sistema
Las empresas tienen que ponerse de acuerdo sobre los sistemas que usarán para la carga de las baterías y los estándares de esos equipos. Lo ideal es crear puntos rápidos, que permitan cargar la batería en una hora, combinados con una red más lenta de seis u ocho horas, el tiempo que puede tardar un usuario en recargar la batería del automóvil en su propia casa.
Otra opción más compleja y costosa es la de construir ‘electrolineras’ donde se cambie la batería del automóvil en pocos segundos cuando se haya agotado.



