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La organización
Ecologistas en Acción ha exigido al Gobierno que "no
ceda ante los chantajes de la industria eléctrica" y que
anteponga el interés general por encima del interés
económico de los que obtienen beneficio de poner en
riesgo la seguridad y la salud de las generaciones
presentes y futuras, por lo que le insta a cerrar la
central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos).
A su juicio, es "urgente" establecer un calendario de
cierre de las centrales nucleares, comenzando por las
más antiguas, como Garoña, que cumplió en 2011 sus 40
años de funcionamiento y pide su cierre "inmediato" por
el estado de deterioro y el riesgo que comporta.
En ese sentido, insiste en que prolongar la vida de esta
planta atómica más allá de 2013 no ayudará a disminuir
el déficit de tarifa eléctrica, como sostiene el
Ejecutivo en el informe que presentó en el Consejo de
Ministros del pasado 5 de enero.
Por ello, considera que el argumento para prolongar
Garoña, que se vasa en que ayudará a reducir dicho
déficit es "falso", ya que los beneficios que se logren
irán a parar a manos de las eléctricas, que cada año
obtienen beneficios superiores a las cantidades que
reclaman al Estado por el déficit, que el Gobierno
estima que ronda los 20.000 millones de euros.
A ese respecto, apunta que en el año 2010 el déficit de
tarifa fue de 4.864 millones de euros, mientras que los
beneficios de Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa
fueron de 8.200 millones.
Por ello, denuncia que los beneficios de Santa María de
Garoña, de 250 millones de euros anuales, no se destinan
"tanto" a cubrir el déficit de tarifa, sino que son, en
su opinión, "beneficios caídos del cielo para Nuclenor"
(el titular de la central: 50% Endesa y 50% Iberdrola),
porque la planta opera más allá de su vida prevista
desde marzo de 2011, cuando cumplió sus 40 años de
actividad.
Finalmente, subraya que la nuclear traslada a la
sociedad el coste futuro de la gestión de los residuos
nucleares, o los costes que tendría un desastre como el
acontecido en la planta japonesa de Fukushima Daiichi el
pasado mes de marzo.
© Europa Press
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