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Argentina triplicó
sus importaciones de gas natural licuado en lo que va de
2011, con respecto a 2010, llegando hasta 66 buques del
fluido este año, según datos de la petrolera estatal
Enarsa.
Una fuente de Enarsa
aseguró que las dos terminales regasificadoras del país
han recibido 45 buques, mientras otros 21 cargamentos
programados aún tienen que ser ratificados dependiendo
de la demanda del mercado, aunque están disponibles en
el mercado de ocasión.
Argentina tiene dos terminales de GNL operativas, una en
el puerto austral de Bahía Blanca y otra en Escobar,
ambas en la provincia de Buenos Aires y planea construir
dos más - una en conjunto con Uruguay- para aumentar su
capacidad de importación en momentos en que la
producción local de gas retrocede y crece el consumo de
energía.
En Bahía Blanca Argentina tiene contratado al Buque
Excelsior para la realización de la regasificación del
GNL que en principio solo estaba acordado por un corto
periodo de tiempo pero se extendió hasta fines de 2012,
con la idea de destinar a Chile el carburante durante
los meses de calor. La operación permite la inyección de
unos 8 MMmcd al sistema Argentino a un precio promedio
de US$ 17 MMBtu, unas ocho veces mayor al valor que se
les reconoce a los productores locales y el doble de lo
que se paga a Bolivia.
Hasta el 18 de agosto las terminales argentinas
recibieron descargas de 39 buques con GNL, que
entregaron entre 37.959 y 130.778 metros cúbicos de gas
cada uno, según el documento de Enarsa.
De acuerdo con la firma Waterborne Energy, Argentina
incrementó sus compras de GNL desde 12 en 2009, un año
después que saltara como miembro de la comunidad de los
importadores y 22 en 2010.
En 2010, Argentina pagó unos US$ 400 millones por las
importaciones de GNL y una cifra similar por el gas
boliviano pero esa cifra equivale a lo que desembolsó
sólo en el primer semestre de este 2011 por el
hidrocarburo, según medios de comunicación argentinos.
El diario La Nación reporta que “la mayor dependencia
del GNL (más caro) y la suba de precios en el gas
boliviano hacen cada vez más creíbles los pronósticos
que indican que la Argentina cerrará el año 2011 con un
déficit en su balanza energética, que podría ubicarse
entre los 3.000 y los 5.000 millones de dólares”.
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