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La petrolera YPF,
subsidiaria de la española Repsol, anunció un
nuevo descubrimiento de recursos prospectivos de crudo
convencional en el bloque Chachahuén, ubicado en el
extremo sur de la provincia de Mendoza, señaló la
empresa en un comunicado dirigido al regulador local de
valores, CNV.
Con posterioridad, YPF espera convertir el hallazgo en
recurso probado conforme a los criterios formales
establecidos por la CNV y el regulador estadounidense de
valores, SEC.
Los recursos
detectados en el mencionado proyecto exploratorio
apuntan a una capacidad producción de 10 millones de
barriles de petróleo, según asegura la petrolera que
preside Antonio Brufau.
En los trabajos de exploración inicial de este nuevo
proyecto, YPF ha perforado tres pozos con una
profundidad de entre 1.500 y 1.000 metros. Los sondeos
-según datos aportados por la petrolera- han mostrado el
desarrollo de capas con espesores promedios de 10 metros
que se corresponden con reservas convencionales de la
llamada Formación Rayoso.
Tras perforar y poner en producción el primero de los
pozos, la compañía ha podido comprobar caudales
iniciales de 200 barriles diarios de petróleo con una
densidad de 24 grados API.
Dentro del mismo proyecto, Repsol ha reconocido, además,
otra gran extensión al sureste de dicho descubrimiento,
en la cual, habría identificado condiciones similares a
las del área que ya ha sido evaluada. Esta abarca una
superficie de 20 kilómetros cuadrados, con una
potencialidad de recursos adicionales de otros 30
millones de barriles.
El proyecto integral supondrá, por lo tanto, un volumen
total de 40 millones de barriles, a partir de la
perforación de ocho pozos exploratorios. La inversión de
todo el proyecto asciende a 10 millones de dólares (unos
7,8 millones de euros).
Finalizado el proyecto, este descubrimiento supondrá un
incremento cercano al 20% de las reservas de YPF en la
provincia de Mendoza.
Adicionalmente, en el área Chachahuén, YPF tiene
previsto realizar también una importante inversión
exploratoria consistente en la adquisición de un
programa de sísmica 3D de 550 kilómetros cuadrados para
la perforación de otros 28 pozos.
Este es un hallazgo de crudo convencional, distinto al
que anunció en noviembre la petrolera, también en
Argentina, de hidrocarburo no convencional,
especialmente shale gas (gas pizarra). Ese
descubrimiento, el mayor de la historia de Repsol, se
produjo en la provincia de Neuquén, en la concesión de
12.000 metros cuadrados denominada Vaca Muerta, y solo
en una primera perforación de 15 pozos que confirmó la
existencia de 927 millones de barriles de petróleo
-cifra similar al número total de reservas que posee en
Argentina- equivalente a 5.000 bep/día.
Si se cumplen los pronósticos, con este proyecto, cuya
inversión es mucho más elevada pues también su
extracción es técnicamente más difícil, las reservas de
Repsol YPF podrían duplicarse en los próximos años hasta
los 4.000 millones de barriles (en el último ejercicio
disponía de 2.091 millones de barriles).
YPF opera en el bloque a través de una empresa de riesgo
compartido en la que controla un 70% de participación
junto a las locales Ketsal y Kilwer, con un 10% cada
una, y la empresa provincial Energía Mendocina, con el
restante 10%.
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