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Pakistán e Irán están desarrollando
consultas con respecto al anteproyecto
para determinar el precio, cantidad y calidad de gas por la tubería
propuesta, después de la insistencia de India en el suministro al
doorstep.
“Hemos mantenido discusiones recientemente sobre los aspectos
técnicos del proyecto y nosotros estamos interesados en continuar
sobre la base del autofinanciamiento”, dijo un alto funcionario
gubernamental de Pakistán.
Una comisión paquistaní de alto nivel, encabezada por el Ministro de
Petróleo y Recursos Naturales visitó Teherán recientemente para
finalizar las conversaciones respecto de las modalidades para una
posible firma de un Memorando de Entendimiento (MoU) el próximo mes
durante la esperada visita del Primer Ministro Shaukat Aziz..
Pakistán también está en el proceso de contratar a consultores para
realizar nuevos estudios de factibilidad con el objeto de llevar
adelante el proyecto con o sin la participación de la India.
El gasoducto de 2775 kilómetros
de largo, con un costo de $4.160 millones (según el estudio de
factibilidad inicial de BHP), inicia su recorrido en Asaluyeh, Irán,
en la costa del Golfo Pérsico cerca de los campos de South Par,
entra en Pakistán a través de Khuzdar desde donde una sección va a
Karachi en la costa de Mar Arábigo, y la sección principal
continuará por Multan o Rahim Yar Kan, extendiéndose hasta Nueva
Delhi donde
finaliza.
Hay interés internacional en el proyecto del punto de vista de la
inversión, dada la gran demanda en la región y el creciente déficit
de energía . Empresas de gran importancia, como BHP Billiton, NIGC,
Petronas de Malasia, y la francesa TotalFinElf, dicen estar
interesadas en tal plan de desarrollo. De hecho, BHP ha completado
la fase I del estudio de factibilidad de la ruta por tierra. GAZPROM
la empresa rusa , para la ruta de aguas poco profundas, y una
empresa italiana para la ruta submarina,
estarían interesadas en el desarrollo de
la obra.
Sin embargo, el problema sigue siendo la decisión
política dado los
países que participan en un arreglo trilateral. India ha mostrado
su interés por el proyecto del gasoducto
propuesto, si sus preocupaciones de seguridad se respetan y el gas
es entregado en la frontera indo-pakistaní.
India ha exigido garantías de Irán, y seguridades para el suministro
continuo de gas a Pakistán, sin interrupciones en el suministro y
compensación en caso de tal eventualidad. En segundo lugar, India ha
mantenido su posición de relacionar el proyecto de gasoducto con un
“contexto más amplio de ampliación del comercio y las relaciones
económicas" (un
término usado por el Primer Ministro indio Manmohan Singh en la
declaración conjunta emitida luego de la reunión con Presidente
General Pervez Musharraf en Nueva York el 24 de septiembre de 2004).
La
solicitud de “ampliación en el contexto del comercio contexto” se
refiere explícitamente a la demanda india de ampliar y liberar el
tránsito por Pakistán del comercio que India mantiene con
Afganistán, Asia Central e Irán. Pakistán se ha negado a aceptar
esta demanda y le ha propuesto a India aceptarlo como un proyecto
independiente. El Primer Ministro Shaukat Aziz discutió esto con su
contraparte hindú y con el Ministro de Petróleo Mani Shankar Aiyar,
cuando visitó Delhi como Presidente de la Asociación Asiática Sur de
Cooperación Regional (SAARC).
India también reiteró su demanda de recibir el status de “nación más
favorecida” (MFN) que Pakistán rechazó por no considerarlo un tema
que no debía ni podía ser asociado con el proyecto del gasoducto.
"El Acuerdo del
Asia Sur de Libre Comercio (SAFTA) debe entrar en vigor el 1 de
enero de 2006, exigiendo a Pakistán y a India la reducción de sus
aranceles a 0-5 por ciento en un período de siete años, a partir de
la fecha de entrada de vigencia del acuerdo. Por lo tanto no tiene
ningún sentido empujar la cuestión de nación más favorecida ahora y
que se relaciona con WTO" declaró un funcionario de alto rango.
Bajo SAFTA,
India se obliga a permitir el tránsito de mercancías a Pakistán y a
los demás miembros de SAARC
como Nepal y Maldivas y recibirá el mismo permiso de Pakistán.
Pakistán ha asegurado a la India el suministro ininterrumpido de
gas, y mostró la mayor de las disponibilidades para ofrecer toda
clase de garantías a fin de vencer las reservas indias. Pakistán
está seguro de poder conseguir $500-800 millones
por año (dependiendo del arancel y de los arreglos de seguridad) en
concepto de peaje y tránsito
por territorio paquistaní. También hay propuestas para que Pakistán
construya depósitos de almacenamientos de gas de emergencia para
asegurar de esta forma el suministro continuo; y para que algunas
agencias multilaterales, como el Banco Mundial o el Banco de
Desarrollo Asiático
(ADB) se unan al proyecto para actuar como subscriptores. Pakistán
buscó a los consultores de ADB para que ayuden en los aspectos
técnicos de posibles depósitos de almacenamientos de gas en el país,
unido esto con el proyecto de desarrollo de la red de gas principal
en el mercado doméstico.
Hay otro aspecto geopolítico del proyecto de gasoducto. Las
relaciones entre los Estados Unidos e Irán están poniéndose peores
todos los días, si tomar en consideración el tema nuclear y de que
acusa a acusa Teherán por su papel en Irak. "Nosotros tenemos buenas
relaciones, ambos con los Estados Unidos e Irán y nosotros no
queremos ver ninguna hostilidad en la región",declaró un alto
oficial gubernamental.
Hay informes que sostienen que la administración americana no está
en favor del desarrollo de una mega-infraestructura energética entre
Irán, la India y Pakistán, debido a que daría alguna influencia a
Teherán y también podría comprometer los ambiciosos planes
americanos de un Corredor Energético
Este – Oeste. El propuesto Gasoducto Turkmenistán-Afganistán-Pakistán
es un buen ejemplo de esto. La Cancillería paquistaní ha negado
alguna oposición americana al proyecto de Irán-Pakistán pero hay
preocupaciones definidas sobre las relaciones iraní-norteamericanas
en el futuro. Michael Krepon del Centro de Estudios Henry L. Stimson
sostiene que Washington se opondrá pero que no puede obstruir con
éxito la concreción de un gasoducto que se origina en Irán , si
Nueva Delhi, Islamabad y Teherán alcanzan un acuerdo que proporcione
condiciones creíbles de suministro.
Curiosamente, el Mani Shankar Aiyar, renovó sus dichos con respecto
a su interés por cerrar el acuerdo por el gasoducto luego de firmar
el tratado de GNL, el viernes en Irán. "Nosotros estamos realmente
muy cerca de un acuerdo", dijo después de firmar el acuerdo con su
colega Iraní, Bijan Zanganeh que también hizo una escala breve en
Islamabad para repasar el proyecto del gasoducto antes de ir a Nueva
Delhi.
Una
comisión técnica y comercial de Irán visitará India el 14 de febrero
a fin de continuar las discusiones sobre las posibles opciones para
el gasoducto que según las propuestas son tres:
una primera contempla el gasoducto de Irán a Pakistán; la segunda
propone tuberías separadas para India y para Pakistán; y una tercera
opción de un gasoducto más grande que abastezca primero a Pakistán y
luego a la India. Irán y Pakistán apoyan esta última opción que es
considerada económicamente más viable y a costo más eficiente. Delhi
ha informado al ministro iraní que sólo comprarían el gas si se
entrega a su puerta, con el arreglo de seguridad extendido y varias
garantías “back to back” que avalen dicha operatoria.
Los problemas en el sector energético se acrecientan todos los días
tanto para India como para Pakistán. Ambos países son deficitarios
en términos energéticos con una gran dependencia de las
importaciones para satisfacer sus necesidades domésticas. India
proyectó su demanda para el gas en 2025 a aproximadamente 400
millones de metros cúbicos normales por día, contra menos de 100 de
rendimiento de la actualidad y es improbable que pueda crecer más
rápido para suplir la demanda creciente.
Pakistán tiene 26.8 billones de pies cúbicos (Tcf) de reservas de
gas probado, y actualmente produce alrededor de 0.8 Tcf de gas
natural por año, todos de los cuales se consume domésticamente. Se
espera que la demanda doméstica por gas natural suba
substancialmente en los próximos años, con un aumento de
aproximadamente 50 por ciento por 2006 y todas las indicaciones
hacen pensar en un posible déficit para el año 2010, si los
gasoductos continúan siendo un sueño. En este caso, el gobierno se
obligaría a tener alguna clase de arreglo de GNL con los compradores
internacionales.
Éstas son las realidades concretas de los dos países y ambos están
en la necesidad desesperada de disponer de gas que es un medio más
eficaz y barato en comparación al fuel oil importado o GNL en el
cual gastan una gran porción de sus ingresos por exportación
duramente obtenidos.
Algunos
reportes informan que el suministro de gas tendría un precio muy
razonable de aproximadamente u$s
2 por millón
de unidades termales británicas métricas (Btu)
si se optara por la alternativa de elegir el gasoducto con mayor
volumen de transporte que suministrara gas a ambos países, y que el
costo aumentaría considerablemente si se planeara el suministro a
través de dos gasoductos separadas. Sin embargo, en cualquier caso,
no sería tan caro como el gas natural licuado.
India firmó un acuerdo con Irán para importar gas licuado por $40
mil millones, aproximadamente 7.5 millones de toneladas por año (TPY)
de GNL empezando en el 2009 durante 25 años. Además ambos países
se unieron en el desarrollo de tres yacimientos petrolíferos
iraníes, Yadavaran y Jufeyr, por medio de contratos de servicio.
China sería el operador en estos yacimientos petrolíferos
correspondiendo un 20 por ciento para India o el equivalente de
90,000 barriles por día (el bpd).
Sin embargo, las estimaciones indias de demanda de energía y
proyecto del suministro muestran déficit importantes por lo cual
están muy interesados en la compra de gas natural. India ha
organizado una reunión cumbre
de los mayores compradores de gas de Asia el próximo mes, a fin de
discutir formalmente y establecer un cronograma para resolver
cuestiones como precio, calidad y cantidad del gas a ser
transportado por el gasoducto.
Irán ha ofrecido a la India que la construcción y operación del
gasoducto sea realizado por un consorcio internacional de bancos y
empresas petroleras para garantizarle los resquemores y dudas
relacionadas con el trayecto de 760 km que pasa por territorio
paquistaní. Teherán dice que ofrecería también suministros
garantizados de GNL en caso del sabotaje de la tubería.
Sin embargo, los indios mantienen su postura hasta ahora, a pesar de
varias propuestas extendidas por Irán y Pakistán y la mayoría de las
recientes conversaciones no han podido hacer variar dicha posición.
.
Ambos ministros,
Manmohan Singh y el Mani Shankar Aiyar han declarado ante sus
respectivos parlamentos que un gasoducto transnacional de Irán a
India a través del territorio de Pakistán es una de las opciones
viables. "La cuestión se discutió recientemente al más alto nivel
entre los dos países y fue decidido continuar con el proyecto de
gasoducto de gas natural Irán-India vía Pakistán en el contexto del
comercio bilateral global y la cooperación económica entre los dos
países. Este proyecto sería básicamente un proyecto comercial
apoyado por las garantías apropiadas para la seguridad de
suministros", Aiyar
hizo esta declaración recientemente en Lok Sabha.
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