Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"   Año XXII

30 de Junio de 2005   

Gabinete On Line

Visite energy  Portal Energético Internacional

  Profile

Panorama de Corea


  Nosotros

    Contáctenos


    Colaboradores


    Nuestros Informes


    Información de Prensa


    Información Institucional


    Premios
  


 

GABINETE PARALELO es una publicación "on line" patrocinada por la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino". Las notas firmadas no representan nece-sariamente la posición de la entidad patrocinante. Todos los derechos han sido reservados y la reproducción de estos materiales es libre citando la fuente y/o a sus autores. Si Usted. desea una copia en papel no deje de escribirnos haciendo "click" aquí.

Enviar E-Mail
Fundación
"Consejo para el Proyecto Argentino"
Por carta dirigirse a Lima 2186 (1640)
Martínez
Buenos Aires
Argentina
54 11 4 717-6100

 

 

Las actividades humanas están causando niveles de dióxido de carbono en la atmósfera tan altos que no han sido registrados en los últimos 420.000 años.

 Mientras tanto el promedio de ascenso de la temperatura global es de 0.6º C en el siglo XX y se proyectan para incrementarse entre 1.4 º C y 5.8º C para 2100

 

Alarmante documento sobre cambio climático

Científicos del G8

advierten a George Bush
 

Piden acciones urgentes por parte de las naciones más comprometidas con el calentamiento global

Enviar este informe

Una declaración conjunta sin precedentes realizada por los científicos líderes de las principales academias del mundo han convocado a los gobiernos del G8 y de Estados Unidos a adoptar acciones urgentes para evitar una catástrofe global causada por el cambio climático.

Las academias nacionales de las naciones del G8 junto con las de Brasil, India y China han advertido que los gobiernos no deben demorar más frente a lo que es ampliamente considerado el mayor peligro que enfrenta la humanidad. La declaración que ha tomado meses en coordinarse, tiene una importancia fundamental desde que está también firmada por Bruce Alberts -en la foto-, Presidente de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, quién también advirtió a George Bush acerca de los peligros que encierra ignorar la amenaza que representa el calentamiento global.

La declaración se difundió el mismo día en que el Primer Ministro británico, Tony Blair, se reunió con el Presidente de los Estados Unidos en Washington. En dicha oportunidad se esperaba que Bush reafirmara su oposición a la firma del Tratado de Kyoto como mecanismo para limitar las emisiones de los denominados gases de invernadero. Aparentemente al término de las reuniones Blair parecía esperanzado de haber logrado un avance, aunque pequeño, en una de las principales prioridades británicas durante el año en que tendrá la responsabilidad de conducir el G8: un nuevo esfuerzo internacional para combatir el cambio climático.

Como parte de su objetivo político, el Primer Ministro británico está tratando de introducir a Estados Unidos, China e India en las conversaciones, pero hay sólo "pequeñas señales" que indiquen que la administración Bush aceptará la creciente evidencia científica acerca del problema.

Lord May
de Oxford, el presidente de la Royal Society -en la imagen de la izquierda-, criticó severamente a George Bush por ignorar a sus propios científicos retirándose del tratado de Kyoto. "La actual política estadounidense, en materia de cambio climático, está mal dirigida, La administración Bush ha rehusado constantemente aceptar el consejo de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos...Lograr integrar a EE.UU. es crítico dada la magnitud de las emisiones de gases de invernadero de que son responsables", dijo Lord May.

"Entre 1990 y 2002,  las emisiones de dióxido de carbono de los EE.UU. se incrementaron un 13%, monto que por sí solo será mayor que el recorte conjunto de las emisiones que se alcanzaría con el protocolo de Kyoto si todas las naciones alcanzaran sus objetivos", agregó.

"El Presidente Bush tiene una oportunidad en Gleneagles para emitir una señal mostrando que su administración no continuará ignorando la evidencia científica y que actuará para cortar las emisiones", dijo Lord May. "La reunión del G8 es un momento sin precedentes en la historia humana. Nuestros líderes enfrentan una elección muy dura -actuar ahora para frenar el cambio o dejar a las futuras generaciones pagar el precio de nuestra propia inacción-".

"Nunca antes habíamos enfrentado semejante amenaza global. Y si no comenzamos una acción efectiva ahora, será mucho más duro detener el tren de la marcha acumulativa de los factores", agregó.

La declaración conjunta de las academias nacionales de ciencias de 11 países no mencionan a Kyoto pero hace repetidas referencias a los documentos de Naciones Unidas en materia de cambio climático que fundamentaron en 1995 el protocolo, para limitar futuras emisiones de gases de invernadero, que los Estados Unidos también firmó en su momento.

El cambio climático es real, el calentamiento está ocurriendo y hay una fuerte evidencia que los gases de invernadero producidos por la actividad humana están implicados en un incremento catastrófico de las temperaturas globales, sostiene la declaración. "Esto es que la mayoría del calentamiento de las décadas recientes puede atribuirse a la actividad del hombre. Ese calentamiento ya ha conducido a cambios en el clima de la Tierra".

Las actividades humanas están causando niveles de dióxido de carbono en la atmósfera tan altos que no han sido registrados en los últimos 420.000 años. Mientras tanto el promedio de ascenso de la temperatura global es de 0.6º C en el siglo XX y se proyectan para incrementarse entre 1.4 º C y 5.8º C para 2100.

"La comprensión científica del cambio climático es suficientemente claro para justificar acciones urgentes por parte de las naciones. Es vital que todas las naciones identifiquen los pasos de costo efectivo que pueden adoptarse ahora para contribuir a una reducción sustancial en el largo plazo en las emisiones netas de gases de invernadero", sostiene la declaración.

En una velada referencia a la resistencia del Presidente Bush a aceptar el cambio climático argumentando que la ciencia no está clara, las academias enfatizaron que es necesaria una acción ahora para reducir la creación de gases de invernadero.
 

"La ausencia de una certidumbre científica completa acerca de algunos aspectos del cambio climático no es razón que justifica una dilación para dar una respuesta inmediata que será, dentro de un costo razonable, prevenir una interferencia antropogénica peligrosa con el sistema climático", asegura la declaración.

"Nosotros urgimos a todas las naciones para adoptar una pronta acción para reducir las causas del cambio climático, adaptarse a sus impactos y asegurase que el tema esté incluido en todas las estrategias nacionales relevantes".

Las academias nacionales advierten que aun si las emisiones de gases de invernadero logran ser estabilizados a los niveles existentes, el clima podría continuar cambiando ya que responde lentamente frente a las emisiones  de dióxido de c carbono extra agregadas a la atmósfera. "Los próximos cambios en el clima son inevitables. Las naciones deben prepararse para ellos", sentencia la declaración.

Incremento de Emisiones

1958:
Un científico estadounidense, Charles Keeling, comenzó a medir la concentración atmosférica de dióxido de carbono (CO2) en un volcán apagado en Hawaii. Se encentró un nivel de 315 partes por millón (ppm).

1968:
La nave especial Apolo VIII tomó las primeras fotografías de la Tierra desde gran distancia. La definición de "hermosa pero frágil" inspiró a los movimientos ambientalistas modernos. El nivel de CO2 había alcanzado 323 ppm.

1972: La conferencia de Naciones Unidas en Medioambiente Humano realizada en Estocolmo identifica por primera vez las amenazas medioambientales contra la Tierra como un problema global. El CO2 ya se encuentra a 327 ppm.

1988: El mundo despierta a la conciencia acerca del peligro del cambio climático, con una advertencia de los científicos que fue reflejada en un discurso de Margaret Thatcher. El nivel de CO2 alcanza las 351ppm.

1992: En el Summit de la Tierra, realizado en Río, más de 100 países suscriben la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático, el primer tratado de advertencia global. El CO2 llegó a 356 ppm.

1995: Se firma el Protocolo de Kyoto, exhortando a los países, incluido EE.UU. a realizar recortes en sus emisiones de CO2. El nivel atmosférico del dióxido de carbono llegó a 360 ppm.

2000: 1990 queda registrada como la década más calurosa en el record global de temperatura, con 1998 como el más caliente en el hemisferio norte por los últimos 1000 años. El CO2 llega a 369 ppm.

2001: George Bush retira a los EE.UU del Protocolo de Kyoto, alegando que su aplicación dañaría a la economía estadounidense. Los niveles medidos llegan a 371 ppm.

2003: Las primeras dos semanas de agosto marcan nuevo record en Europa. Mueren 35.000 personas. Las mediciones suben hasta 375 ppm.

2004: Tras muchas dilaciones, Rusia ratifica el Protocolo de Kyoto, favoreciendo la entrada en vigor del mismo a pesar de la negativa estadounidense. El nivel de CO2 en la atmósfera siguió creciendo hasta 377 ppm.

Más información:

Impresionante documento gráfico: Atlas de Naciones Unidas


 

            Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino