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Casi medio millón de vehículos en
Italia pueden utilizar biogás como combustible gracias a
la adaptación de los motores y a la existencia de
gasolineras donde repostar. Durante la primera jornada
del Expo Congreso sobre Biogás celebrado en Madrid se
constató la posibilidad de utilizarlo como combustible
y, también, su producción poco eficiente desde
vertederos.
Fernando Fernández Polanco, profesor del departamento de
Ingeniería Química de la Universidad de Valladolid, y
uno de los científicos responsables de un programa
piloto sobre tecnologías de pretratamiento para
incrementar la producción de biogás, lo tiene claro:
“desde el punto de vista de la termodinámica es más
razonable el uso del biogás en los vehículos que el
biodiésel y el bioetanol.
La intervención de Fernández Polanco
tuvo lugar en la jornada inaugural del Expo Congreso
sobre Biogás, organizado por Global Energy y patrocinado
por Brent & Trading y Biogás Nord. La presentación del
biogás como factible y seguro carburante para
automóviles y la necesidad de lograr un aprovechamiento
eficiente del mismo, principalmente en digestores y no
en vertederos, llenaron las primeras sesiones.
Uso obligatorio de biogás en coches
Miguel
Torrente, director del departamento de Biogás del grupo
HERA, expuso los avances logrados en una planta piloto
de Vacarisses (Barcelona), donde producen biogás
destinado a automóviles que ahora es utilizado por la
flota de la empresa. “En España se incentiva la
producción con biogás pero no la producción de biogás, y
ésta es una de la causas por las que países como el
nuestro no avanzan en este terreno y sí lo hacen
Alemania e Italia, con más de 450.000 vehículos que
llenan sus depósitos con biogás gracias a la adaptación
de los motores y la disponibilidad de surtidores”.
No obstante, Miquel Torrente espera
que, poco a poco, cambie este panorama con la
implementación del proyecto europeo Madegascar (acrónimo
de Market Development for Gas Driven Cars), incluido
dentro del programa Intelligent Energy, que pretende
desarrollar un mercado para la utilización de gas en
vehículos (gas natural y biogás). También confía Miquel
en que “la nueva normativa española sobre el uso
obligatorio de biocombustibles incluya al biogás, al
igual que hará la europea “.
Pequeñas plantas cerca de donde
están los residuos
Otro de los
ponentes que habló sobre la necesidad de diversificar y
hacer más eficiente la producción del biogás fue Ana
Rodríguez Cruz, subdirectora general de Prevención de
Residuos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural
y Marino. En este sentido, afirmó que “no se debe dar la
imagen de unas expectativas de negocio para aquellos que
generan residuos, sino transmitirles que deben pagar un
coste por generarlos y, a partir de ahí, optar por las
mejores opciones para producir biogás, pero siempre
yendo de menor a mayor, no vayamos a emitir más gases de
efecto invernadero con el transporte de los residuos a
las plantas del que ahorramos por otro lado”. Luís
Puchades, gerente de Biogas Nord, una de las principales
empresas en el diseño y construcción de plantas, incidió
en esta línea: “no es necesario ir a grandes
instalaciones, como por error se ha hecho en España, si
no diversificar la producción asegurando el suministro
de cada planta”.
Los
vertederos pasarán a la historia
Aunque en España, como en el resto de Europa, menos en
Alemania, Austria y Dinamarca, domina la producción de
biogás de vertedero, nadie apuesta por esta línea en el
futuro. Los residuos agroalimentarios y ganaderos, así
como los cultivos energéticos ganan terreno.
Miquel Torrente habló de un
aprovechamiento máximo del 60% sobre el potencial de los
residuos depositados en vertederos, además de recordar
que tienen una vida limitada. Ana Rodríguez Cruz abogó
por una separación en origen de la fracción orgánica,
tarea en la que deben involucrarse los municipios. De
nuevo aquí se puso un ejemplo en positivo, el de la
planta de biometanización y compostaje de Can Barba, en
Terrassa, donde solo se produce biogás a partir de la
fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos de la
comarca del Vallés Occidental (Barcelona).
Por último, Fernando Fernández
Polanco, en relación a su proyecto piloto en la
Universidad de Valladolid, aseguró que “si se realiza un
acertado pretratamiento de los residuos en todas sus
fases, la producción de biogás puede aumentar en más de
un 40% y lo que habitualmente se produce en 20 días
hacerlo en 10”.
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Energías Renovables
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