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Hoy conmemoramos los 55 años de la promulgación
del Decreto Nº 10.936 del 31 de mayo de 1950, donde la Argentina, su
Gobierno Nacional, definió, con gran visión estratégica, la
importancia que tenía para el futuro de nuestro país la producción
masiva de energía mediante el uso pacifico de reacciones nucleares.
Nace así la Comisión Nacional de Energía Atómica y a partir de ella,
y como efecto multiplicador, todo el Sector Nuclear Argentino – sus
instituciones y sus empresas.
De acuerdo con el Decreto de creación, la actividad nuclear
argentina basa su accionar en un marco de plena transparencia,
confianza y colaboración internacional, dedicado exclusivamente al
uso pacífico del conocimiento científico-tecnológico y enfocado
hacia aplicaciones prácticas y concretas, que provean soluciones a
problemas aplicados, para mejorar aspectos sociales, económicos,
culturales y estratégicos de nuestra población. El fuerte desarrollo
que hoy exhibe la Argentina en Energía Atómica, Seguridad Nuclear,
Materiales Nucleares y Medicina Nuclear son ejemplos de ello.
Basado esencialmente en recursos humanos locales, el proyecto
científico-tecnológico nuclear de la Argentina mostró primero un
período de extraordinario crecimiento, logros muy importantes y
brillante posicionamiento internacional. Pero luego se paralizó, y
comenzó a retroceder en forma marcada.
Esta evolución negativa se motivó principalmente en el abandono
premeditado y sistemático de los objetivos primarios y específicos
de la CNEA – especialmente lo relacionado con las aplicaciones
energéticas - y su reemplazo por otros temas de trabajo irrelevantes
a dichos objetivos.
Hay que tener en cuenta que, con uno u otro origen, existen grupos
opuestos al desarrollo nuclear argentino, que están y estarán
siempre presentes y activos. Actualmente, se encuentran detrás de
los problemas que han creado al Centro Atómico Ezeiza, y son también
los que piden que la C.N.E.A deje de pertenecer al área de Energía.
Durante el año 2004, el Gobierno Nacional ha enunciado con claridad
el retorno a los objetivos del Decreto Nº 10.936, y encara, con el
respaldo técnico del Sector Nuclear Argentino, la consolidación de
la validez de la opción núcleo-eléctrica para nuestro país.
Se alinean así, hacia el mismo objetivo global, la CNEA,
NUCLEOELECTRICA ARGENTINA S.A, y las empresas o instituciones en las
cuales CNEA participa [CONUAR, FAE, ENSI, DIOXITEK, INVAP, FUESMEN]
coordinando sus capacidades y misiones, y respondiendo con el máximo
compromiso, eficiencia y responsabilidad a este requerimiento del
Gobierno Nacional.
Somos conscientes de las importantes inversiones que implica esta
decisión de continuar y consolidar la opción nuclear. Como
contrapartida, al final del camino, no sólo dispondremos de la
producción masiva de energía atómica sino que también se obtendrán,
por extensión, redituables beneficios al país en el conocimiento
científico-tecnológico, en otras aplicaciones de la tecnología
nuclear [p. e., medicina nuclear] y en la preparación de recursos
humanos calificados.
Los grandes objetivos que motorizan hoy buena parte de los esfuerzos
del Sector Nuclear Argentino y de la C.N.E.A pertenecen a las áreas
de centrales nucleares de potencia y de reactores de investigación.
Dentro de esto figura::
• La finalización y puesta en marcha de Atucha II.
• La extensión de vida de Embalse y Atucha I.
• La cuarta central.
La brevedad con la cual se enuncian estos tres puntos no soslaya la
enorme importancia estratégica de los mismos para el desarrollo
industrial y científico-tecnológico de la Argentina.
Las demandas de trabajo que los objetivos mencionados generaran
sobre el Sector Nuclear Argentino y sobre la C.N.E.A constituyen un
desafío inédito. En este desafío se destacan, por un lado, la
necesidad de emplear todos los recursos humanos con que se pueda
disponer en el país y, por otro, la insuficiencia numérica de los
mismos. Esto ultimo configura un problema muy importante a resolver
con la participación del Estado Nacional.
En cualquier caso, debemos mantener el rumbo con firmeza
inclaudicable hacia los objetivos fijados, siendo esta una condición
esencial para lograr el éxito en estos emprendimientos.
Estimados amigos y compañeros de trabajo:
Hoy nos toca a nosotros recorrer el camino señalado.
Con todas las dificultades que esto implica y que todos conocemos.
Por ello es muy importante que tengamos presente que la apuesta es
avanzar,.
alertas a las amenazas, y con la mirada fija en el objetivo final,
sin dejar de estar conscientes también de que en algún momento
deberemos pasar la posta a nuevas
generaciones de científicos y tecnólogos.
A este respecto, la transferencia generacional es otra de las
grandes dificultades que preocupa en este momento a la C.N.E.A..
Otra vez, es un problema que no puede ser resuelto sin la atención e
intervención puntual del Estado Nacional.
Relacionado con ello, aplica lo alguna vez dicho sabiamente por
Albert Einstein::
“ Todos los imperios del futuro van a ser imperios del conocimiento,
y solamente serán exitosos los pueblos que entiendan cómo generar
conocimientos y cómo protegerlos; cómo buscar a los jóvenes que
tengan capacidad para hacerlo, y asegurarse que se queden en el
país.
Los otros países se quedarán con litorales hermosos, con iglesias,
minas, con una historia fantástica; pero, probablemente, no se
queden ni con las mismas banderas, ni con las mismas fronteras, ni
mucho menos con un éxito económico”
Finalmente, quiero destacar que disponer de la capacidad de
generación núcleo-eléctrica es un orgullo genuino para nuestro país.
Y respecto de esto, hay que tener presente que muchos países del
mundo, probablemente, no podrán tener jamás esta capacidad, aunque
así lo quieran, o así lo necesiten.
Y esto también debe ser una fuente de legitimo orgullo para cada uno
de nuestros ciudadanos, que por muchas vías reciben los beneficios
del dominio del conocimiento científico-tecnológico nuclear que la
Argentina posee.
Pero de mucho mas valor aun que lo dicho, y muy gratificante, es el
hecho de que seguramente, contaremos con el agradecido
reconocimiento de las futuras generaciones de argentinos, por haber
realizado hoy el esfuerzo de mantener viva, para ellos, la opción
nuclear en nuestro país.
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