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Durante el último período se
han adoptado algunas iniciativas con el objetivo de atender la
problemática de las reservas argentinas de petróleo y gas, de lo
cual se informa por separado en esta nueva edición.
Bajo todo punto de vista,
reconocer la existencia del problema e intentar avanzar en una
solución, son hecho positivos y también necesarios.
Estos anuncios sin embargo ,
aun no están firmes dado que se trata de un proyecto que debe ser
aprobado por el Congreso, dentro del cual seguramente se deberán
escuchar algunas voces disidentes por parte de los representantes
provinciales.
El esquema es perfectible y
sería deseable que los estímulos y señales para que el sector
privado encare inversiones no se esterilice con imposiciones
injustificadas o inviables. Esto es especialmente válido respecto
del grado de participación de ENARSA y de empresas de los estados
provinciales.
También se ha dicho con
anterioridad que el nivel de inversiones sectoriales necesarios para
disponer de energía son considerables, mucho más atentos al largo
período de reducción de inversiones que el país viene experimentando
desde antes del 2001.
Es importante el inicio del
proceso para la liberalización del mercado del gas y el lanzamiento
de obras complementarias para mejorar la capacidad de transporte de
los gasoductos.
También resulta vital atender
con mecanismos transparentes y no distorsivos al amplio espectro de
la población que no está en condiciones de afrontar estos cambios.
La crisis energética hasta este
momento tiene como gran aliado al clima, con temperaturas en
promedio superiores a las habituales. No obstante, cada vez que se
presentan registros térmicos más bajos hay faltantes importantes en
industrias y estaciones de GNC.
Es imperioso recrear un "clima"
de negocios abierto dentro de este sector donde el Estado pueda
apoyar y participar en aquellos proyectos que representen un interés
estratégico para el futuro del país. La seguridad jurídica es
fundamental y puede comenzar a ser plena a partir de nuevos
emprendimientos, dejando los conflictos del pasado a un proceso de
resolución gradual hasta su extinción.
Los negocios energéticos
funcionan con gran vitalidad en todo el mundo. Hay ejemplos en los
que deberíamos abrevarnos especialmente en lo que respecta a la
introducción de nuevas fuentes renovables que tienen una
participación casi simbólica en nuestro medio.
Tanto en países desarrollados
como en los no desarrollados hay mecanismos para introducirlas. Si
estamos haciendo "sacrificios fiscales" como mencionó el Presidente
Kirchner para fomentar la búsqueda de nuevas reservas de
hidrocarburos ¿qué esperamos para hacer lo mismo con las energías
renovables?. Además del fondo fiduciario para poder terminar Atucha
II ¿qué esperamos para lanzar un programa nuclear que nos asegure la
provisión de energía y grandes posibilidades exportadoras? ¿qué
esperamos para liberar la posibilidad de explotar el enorme
potencial de las usinas hidroeléctricas pequeñas?
A esto nos referimos cada vez
que pensamos que nos falta una política energética, que comprenda
integralmente estas variables y las armonice en un programa
estratégico a largo plazo.
Quizás con las decisiones
tomadas se haya comenzado a caminar...
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