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La propuesta realizada por la Autoridad Eléctrica de
Long Island (LIPA) y la empresa FLP Energy para instalar una granja
eólica offshore en
el noreste de la costa estadounidense ha contratado con el cuerpo de
ingenieros del Ejército Norteamericano para realizar la instalación
en la playa sur de la localidad.
Esta instalación tiene enorme
importancia por tratarse de la primera granja mar afuera que se
desarrolla en los EE.UU, y que tendrá 40 turbinas con una capacidad
unitaria de 3,6 MW cada una (140 MW de potencia instalada totales)
pudiendo abastecer el consumo de 44.000 hogares. Las turbinas serán
montadas en un área de ocho millas cuadradas, cuatro millas al sur
de la famosa Playa Cedar y estarán interconectadas al sistema con un
cable de 10 millas de longitud hasta la subestación
West Amityville.
Este contrato es el primer paso
de un largo y complejo proceso frente a las autoridades regulatorias
estatales y federales. También deberá pasar por un exhaustivo examen
de impacto medioambiental que incluirá una audiencia pública en la
que se escucharán todas las opiniones. Se calcula que, dependiendo
de la celeridad de este proceso, la planta estará operativa en 2008.
"Hemos
puesto una piedra fundamental en nuestro esfuerzo para incorporar el
recursos energético renovable en Long Island de modo que
podamos romper el estrangulamiento que la OPEP impone sobre nuestra
economía", dijo el CEO de LIPA,
Richard Kessel (en la
fotografía). “En
un período de 20 años. el parque offshore podrá evitar el quemado de
más de 13.5 millones de barriles de petróleo, lo que de por sí
eliminará millones de toneladas de emisiones que irían directamente
contra nuestro medioambiente regional. A un costo de u$s 40 por
barril, este emprendimiento nos evitará gastar alrededor de
u$s
540 millones
en
costo para pagar el
fuel oil a lo largo de
los 20 años”.
La presentación para lograr los permisos
pertinentes contiene una estimación: la granja eólica evitará la
emisión de 235.00 toneladas de CO2 por año, 489 toneladas de SO2 y
211 toneladas de NO2. Para minimizar el impacto potencial que
representa la necesidad de transportar la electricidad generada a
través de un cable submarino de 138 kV, se utilizará la perforación
direccional por debajo de la berrera de islas que separa el océano
de la bahía denominada Great South Bay.
LIPA es una empresa eléctrica sin fines
de lucro
que es propietaria del sistema de distribución
eléctrica de Long Island, proveyendo servicio a 1.1 millones de
usuarios. La empresa no es dueña de ninguna planta de generación.
La otra asociada al proyecto, FPL Energy es la mayor
empresa eólica de los estados Unidos con 44 granjas eólicas en 15
estados del país.
La iniciativa eólica la
originado una organización (LIOWI) integrada por 30 instituciones de
todo tipo, incluyendo religiosas, ambientalistas y de consumidores
que apoyan el proyecto.
"Hoy, hemos trazado una línea simbólica en
la arena y decimos que estamos cansados en ser simples rehenes de la
OPEP y otros países extranjeros productores de petróleo, y vamos a
realizar una acción positiva para desarrollar el recurso de las
energías alternativas que protegerán -en lugar de dañar- el
medioambiente", dijo Kessel.
"Este proyecto se mueve
hacia un futuro energético definido por los recursos renovables que
aportarán energía limpia y trabajos verdes a Long Island",
señaló Rob Moore de la Asociación de Abogados ambientalistas de New
York."La energía eólica offshore dará a los habitantes de New
York una nueva forma de generar electricidad limpia y confiable
mientras rebajamos nuestra actualmente enorme contribución al
calentamiento global y a los problemas de contaminación del aire",
agregó.
"Mientras ingresamos en el siglo 21, nuestra
continua dependencia en la energía basada en el carbono es
totalmente inaceptable", dijo Philippe Cousteau, nieto del célebre y
recordado Jacques Cousteau, quien asistió en representación de
EarthEcho International. "Nos debemos la obligación de
desarrollar vigorosamente las fuentes de energía en interés de
la seguridad nacional, la viabilidad económica continua, la salud
pública y el medioambiente, a nosotros mismos pero especialmente se
lo debemos a nuestros niños", concluyó.
LIPA ha lanzado también un
informe en el que se indica que las fuerzas del mercado mantendrán
el precio del petróleo a 50 dólares o más durante los próximos dos
años, y agrega que los precios del gas natural tenderán a subir
junto al petróleo crudo. Hace tres años, comisionó una investigación
junto a la Autoridad de Investigación y Desarrollo de New York para
evaluar si podría utilizarse el recurso eólico en el mar de Long
Island y concluyó que una granja eólica "moderadamente dimensionada"
de 140 MW de potencia instalada podría ser positiva.
"La contracción de la
disponibilidad en todo el mundo de los combustibles fósiles y las
alzas constantes de los precios de los hidrocarburos, hacen de esta
situación una bomba de tiempo económica para Long Island", dijo
Kessel."Esto significa que tenemos que conservar más y emplear
tecnología energética alternativa que utilicen recursos renovables
para producir energía. De lo contrario, nuestra economía regional
quedará prisionera del abastecimiento externo".
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