Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"              Año XXIII

 30 de Abril de 2006   

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LA OBRA HIDROELÉCTRICA MÁS GRANDES DEL MUNDO

CHINA CONCLUYÓ LAS OBRAS EN LAS "TRES GARGANTAS"

NUEVE MESES ANTES DE LO PROGRAMADO
 

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La presa de las Tres Gargantas situada en el curso del Chang Jiang (Río Largo), o Yangtsé también conocido como Yangzi , de 6240 km de recorrido, el tercer río más largo del mundo y también el tercer río más caudaloso, por detrás del Amazonas y el Congo. El río nace en la meseta Qinghai-Tíbet, atravesando en su recorrido 10 provincias chinas hasta desembocar en el Mar del Este.

Casi 1.900.000 personas fueron realojadas por el gobierno, principalmente en los nuevos y modernos barrios de la ciudad de Chongquing.

Se levanta a orillas de la ciudad Yichang, en la provincia de Hubei. El embalse lleva el nombre de Sandouping, para cuya contención se han construido gruesos muros de hormigón de 190 metros de alto. La presa ya contiene 10.000 millones de metros cúbicos de agua.  y reservara agua por 39.000 millones de m³.  Contará con 26 turbinas de 700.000 kilovatios cada una, generando en conjunto unos 84.000 millones de kilovatios hora al año.

La presa tiene como finalidad, además, mejorar las condiciones en el curso medio e inferior de río, permitiendo controlar las inundaciones y mejorar la navegación fluvial.

Esta monumental obra, la presa más grande del mundo, dejó bajo el nivel de las aguas a 19 ciudades y 326 pueblos, afectando, como se dijo, a más de 1.900.000 personas y sumergiendo bajo las aguas unos 630 km² de territorio chino.

La represa es una de las obras de infraestructura más controvertidas de los últimos años, tanto por ecologistas como por activistas de derechos humanos, para quienes se trata de uno de los proyectos hidroeléctricos de más alto impacto sobre el ambiente y las poblaciones locales.

Muchas localidades de antigua herencia cultural han sido inundadas o lo serán en breve. Además, se teme que el embalse acumule residuos industriales que de esta forma no irán a parar al mar como hasta ahora. Los más catastrofistas advierten sobre el peligro que supondría la rotura de la presa para las poblaciones situadas río abajo. Sin embargo, el gobierno chino afirma que el proyecto controlará las inundaciones estacionales del río, generando además gran cantidad de energía eléctrica que servirá para el desarrollo económico de la región.

La construcción de la presa se comenzó en 1993. El 6 de noviembre de 2002 se logró cerrar el curso del río y en 2003 comenzó a operar el primer grupo de generadores.

Estados Unidos, Japón y el Banco Mundial han criticado esta obra desde sus inicios, no sólo por el impacto ambiental que producirá, sino también por altos niveles de corrupción en el manejo de fondos, sobre todo aquellos destinados a la reubicación de las personas, la más grande de la historia por causas de desarrollo.

Canadá, Francia, Alemania, Japón, Suecia y Suiza otorgaron por lo menos 1.500 millones de dólares en créditos a la exportación para financiar la venta de turbinas y otro equipamiento para el proyecto.

Alrededor de 40 por ciento de la financiación del proyecto vino del gobierno de China, y el resto de préstamos y financiación externa

La organización no gubernamental Probe International, con sede en Toronto, advirtió que nunca se verificó de manera independiente el costo calculado por las autoridades de China para la obra, de unos 25.000 millones de dólares.

"Para diferenciar los hechos económicos de la ficción, China necesita una auditoría completa e independiente de los costos reales del proyecto", dijo Patricia Adams, de Probe, grupo que rechazó firmemente al respaldo financiero canadiense a esta obra multimillonaria.

"La auditoría debería documentar todos los ingresos obtenidos y gastados en la construcción. Las consecuencias ambientales del proyecto y los riesgos de desastre que conlleva también deben ser calculados y tenidos en cuenta", agregó Adams.


            Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino