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Consciente de los riesgos que
implica la débil situación energética del Brasil, que entre otros
factores ha sido un "cuello de botella" limitante del impulso
industrial, el Presidente Inacio "Lula" da Silva ha resuelto
aprovechar el actual distanciamiento respecto de Washington de
Hugo
Chávez para conseguir una "alianza
estratégica" que
le provea los recursos energéticos para consolidar el desarrollo del
Brasil.
”Esta
no es una reunión más, compañero Chávez, estamos concretando una
alianza estratégica profunda y sólida
que traerá una nueva geografía
política, económica y comercial mundial”., dijo Lula delante de
su anfitrión y un grupo de empresarios de ambos países. ”La
solución a nuestros problemas no está en el Norte ni más allá del
océano, sino entre nosotros mismos”, agregó.
El
dirigente brasileño elogió a los venezolanos por
"la disminución de la
conflictividad política, a lo que ha contribuido, el triunfo de
Chávez en el referendo que en agosto pasado
que lo confirmó en su
cargo hasta el final de su período dentro de dos años",
indicó Lula.
Lula recordó que también él culminará su mandato en dos años y que
hasta entonces mantendrá como prioridad la integración.
Chávez,
satisfecho con el respaldo,
elogió ”el esfuerzo que Lula está haciendo hacia adentro del
Brasil para un nuevo mundo posible, necesario, como hace unas
semanas cantábamos y decíamos en el Foro Social Mundial de Porto
Alegre”, y puso ”a la orden de Brasil el potencial energético
de Venezuela, con las mayores reservas petroleras del mundo”.
Una comisión binacional, mecanismo estrenado por los predecesores de
Lula y Chávez, Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) y Rafael
Caldera (1994-1999), hará seguimiento a los compromisos en 13 áreas,
la primera de las cuales cubre energía, petróleo y gas.
Los firmantes se comprometieron a cooperar en negocios de etanol,
biodiesel, en la construcción de plataformas y navíos petroleros, y
abren campo para que la estatal Petróleo Petrobrás
participe en proyectos de gas natural en el Caribe y el Atlántico
venezolanos, y de crudo pesado en la sudoriental faja del Orinoco.
Chávez y Lula firmaron convenios entre
Petróleos de Venezuela y Petrobrás, para iniciar negocios y
actividades de cooperación en el área de producción y distribución
de lubricantes, cooperación en el área de refinación, comercio y
transporte marítimo, colaboración científica y capacitación de
personal.
El director del área internacional de
Petrobrás, Néstor Cerveró informó que las empresas estadales de
Brasil y Venezuela, Petrobrás y PDVSA, iniciarán próximamente la
exploración de petróleo y gas conjuntamente en cuatro áreas de
Venezuela.
Cerveró, dijo que la idea es que Petrobrás sea la operadora en dos
áreas en el mar y PDVSA en otras dos en tierra. un grupo de trabajo
binacional comenzará a evaluar los proyectos para definir cuál será
la participación de cada empresa y su organización, el grupo deberá
concluir su labor en tres meses.
Petróleos
de Venezuela
podría incursionar en el mercado brasileño de lubricantes, y las
corporaciones petroleras estatales estudiarán la instalación de una
refinería conjunta, un proyecto acariciado desde mediados de la
década de los 90.
El
presidente de Petrobrás,
José Eduardo Dutra -en la imágen-,
dijo que la destilería tendría una capacidad para refinar entre
150.000 y 200.000 barriles de crudo por día, requerirá inversiones
de unos 2.000 millones de dólares y, aunque su emplazamiento será
objeto de estudio, ”posiblemente sería en el nordeste” brasileño.
”Trabajar en conjunto con una de las mayores empresas petroleras del
mundo permite consolidar nuestra actividad en América del Sur”,
destacó el director internacional de Petrobrás,
Néstor Cerveró.
A la actividad sobre productos se agrega un acuerdo de cooperación
en el transporte de combustible, de negocios petroquímicos entre la
venezolana Pequiven y las brasileñas Petrobrás
y Braskem, y otros acuerdos menores.
14 acuerdos forman parte de una asociación estratégica entre los dos
países. En el área de Minería, Brasil y Venezuela acordaron el
anuncio de la creación de la Compañía denominada Carbosuramérica
S.A., cuyo objetivo es promover la actividad minera de carbón.
La lista de compromisos siguió con entendimientos en las áreas
hierro, bauxita, tributación y aduanas, y de cooperación financiera,
incluidos los acuerdos de compensación de pagos recíprocos que prevé
la Asociación Latinoamericana de Integración, alternativa al uso del
dólar en transacciones.
Aspectos
adicionales
El brasileño Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social dará
cobertura a nuevas inversiones de ese país, por 235 millones de
dólares, para la construcción en Venezuela de una presa
hidroeléctrica, de una línea del transporte subterráneo de Caracas y
para equipamientos agrícolas.
Hubo una mención genérica a la cooperación ”en materia de difusión
radiovisual”, pero sin explicitar la participación brasileña en la
Televisión del Sur, Telesur, que lanzará Venezuela en marzo con
apoyo de la televisora estatal argentina.
El comercio bilateral se ha duplicado, de 800 millones de dólares en
2003 a 1.600 millones en 2004, recordó Lula, quien espera llevarlo
en 2005 a 3.000 millones de dólares. La balanza es favorable a
Brasilia en más de 330 millones de dólares.
Chávez
por su parte, recordó
que su país importa productos y servicios por unos 5 mil millones de
dólares anuales y que hasta hace poco "todo se compraba en el
norte", pero que la diversificación "mirando al sur"
aumentará, aunque inicialmente "nos salga un poquito más caro.
Hay que darle prioridad al sur, porque esto no es negocio de un
día y la ganancia vendrá en el mediano plazo", sostuvo.
En el campo militar destacó el anuncio de Chávez de que Venezuela,
que en el pasado se proveía de aviones brasileños Tucano, para
entrenamiento y apoyo a comandos de infantería, comprará una
flotilla de aparatos SuperTucano.
Venezuela destinaría entre 120 y 180 millones de dólares para los
SuperTucano, aviones que Brasil utiliza para sus labores de
vigilancia de la Amazonia, y que la firma fabricante, Embraer,
presenta como ”excepcionalmente adecuados para operar en ambientes
hostiles y con hasta 1.500 kilos de armamento de distinto tipo”.
Venezuela, finalmente, reiteró su respaldo para que Brasil ocupe un
asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la Organización de
las Naciones Unidas.
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