|
Las asociaciones
que aglutinan a los expendedores de combustibles de la
argentina informó a través de su publicación electrónica
"Surtidores" que el gobierno que preside Cristina
Fernández de Kirchner comenzó un ataque contra la
petrolera brasilera, del mismo tenor de que
anteriormente realizó contra la Shell. Hace unos días,
consigna el informe, le hizo llegar una advertencia a
Petrobrás sobre la escasez de combustible en diez de sus
estaciones de servicio en el país y simultáneamente le
negó permisos para exportar gas y derivados del
petróleo.
La fuente citada
como origen de la especie es el diario Crítica, que
resaltó que las acciones se produjeron luego que José
Sergio Gabrielli, director ejecutivo de Petrobrás,
señalara que la compañía no entregará ni una “sola
molécula de gas boliviano”, para aliviar la falta
del combustible en Argentina durante en el encuentro de
los presidentes.
Las advertencias sobre escasez en las estaciones de
servicio de parte de la Secretaría de Comercio Interior
son un primer paso antes de la aplicación de multas y
fueron entregadas la semana pasada, según aseguró
Crítica, sin explicar de dónde obtuvo la información.
El medio destacó que después de que Gabrielli realizó
dicha declaración, la semana pasada, los ejecutivos
locales ya esperaban una respuesta de parte del
gobierno, debido a lo tirante que están las relaciones
con las autoridades locales. Su consecuencia más
explícita se produjo el sábado, cuando la presidenta
Cristina Fernández, durante un discurso ante la asamblea
legislativa, criticó la postura de la petrolera
brasileña y al presidente de ese país, Luiz Inácio Lula
da Silva, quien suele hablar en nombre de la firma.
El 22 de febrero, Gabrielli señaló que su país no podía
resignar parte del gas que importa de Bolivia a favor de
Argentina, pero que sí podía exportarle a ese país
electricidad en tiempos de emergencia. En esos momentos,
el ejecutivo aseguró que “eso no quiere decir que
Petrobrás no sea sensible a las necesidades del mercado
eléctrico argentino”, que en ciertos periodos sufre por
la falta de gas para alimentar las centrales de
producción eléctrica.
Pero la batalla por el gas boliviano se viene a sumar a
otros choques entre el gobierno argentino y la petrolera
brasileña. Hace un año atrás, el presidente de Petrobrás
había cuestionado el control de precios oficial durante
el Foro sobre Inversión en América Latina. "Creemos
que el sistema de precios no es de los que hoy estimulen
muchas inversiones. Creemos que hay necesidad de algunas
alteraciones en ese sector, especialmente en el área de
derivados, pero también en el área de gas natural, para
que haya una señalización más adecuada de la escasez
relativa de esos productos", había dicho Gabrielli,
antes de manifestar preocupación por la caída en las
reservas de hidrocarburos en la Argentina.
Y lejos de bajar el perfil de confrontaciones,
recientemente otro foco de conflicto se desató por los
activos de Esso en la región. Petrobrás ha dicho que
está interesada en sus instalaciones, incluyendo las de
Brasil, Argentina y Chile. Pero el gobierno argentino no
estaría dispuesto a permitir que una firma estatal
extranjera se quede con la filial local de Esso y
presiona en favor de un comprador local. Aunque
Argentina no tiene participación en la propiedad de la
unidad autóctona de Esso, habría amenazado con quitarle
la personería jurídica a la empresa en el país, con lo
que simplemente se disuelven sus activos
|