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El Gobierno
argentino, enfrentado a graves carencias energéticas
originadas en los últimos años, gestó un encuentro de
los presidentes Brasil Y Bolivia con la finalidad de
conseguir recursos para paliar los efectos de la crisis
a la que se ha conducido. La idea principal –la cesión
de una parte del gas que Brasil adquiere a Bolivia-
fracasó completamente. En cambio, el presidente de
Brasil Luiz Inacio Lula Da Silva tenía claridad en sus
objetivos y arribó a Buenos Aires con otras propuestas
de convenios distintas del propósito de Buenos Aires.
La delegación brasilera estaba
integrada además del Presidente Lula, por el canciller
Celso Amorim, el asesor en política internacional Marco
Aurelio García, el ministro de Energía Edison Lobao y
los embajadores brasileños en La Paz y Buenos Aires
Federico de Araujo y Mauro Vieyra. La parte argentina
incluyó al jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el
canciller Jorge Taiana, el ministro de Planificación,
Julio De Vido, y el "simbólico" secretario de
Energía Daniel Cameron. Evo Morales llegó acompañado de
sus ministros Juan Ramón Quintana (de la Presidencia) y
Carlos Villegas (Hidrocarburos) y el titular de la
empresa estatal YPFB, Guillermo Aruquipa.
El presidente de Brasil, le comunicó ayer a la
presidenta Cristina Kirchner, en la Casa Rosada, que su
país no le cederá “ni una molécula” del gas que importa
diariamente de Bolivia, pero que tratará de ayudar a
“buscar formas alternativas” para “resolver los
problemas” si se produjera un faltante del combustible
en el invierno próximo. También le mencionó en el
encuentro que a su juicio el problema energético
argentino es “estructural” y fue originado en
situaciones que impidieron la realización de inversiones
imprescindibles.
En un encuentro de las autoridades brasileras con los
medios argentinos, en la embajada de Brasil el Buenos
Aires, el canciller Celso Amorim ratificó esa visión.
"El problema energético es estructural –dijo-; hay que
tener una visión de conjunto. Y lo vamos a ir viendo en
el invierno para que la Argentina pueda resolver sus
necesidades".
"Lula expresó la idea de buscar soluciones alternativas.
Puede haber más envío de energía eléctrica del Brasil o
quizá gas licuado, no lo sé. No puedo precisar los
detalles técnicos. Se están conversando en ese nivel",
dijo Amorim.
Según los periodistas brasileños
que acompañaron a su delegación, desde el Ministerio de
Planificación se había deslizado una amenaza de que si
llegaba a faltar el gas en el invierno las primeras
perjudicadas serían las plantas petroquímicas de
capitales brasileños instaladas en la Argentina. Es
decir, Petrobrás.
Según informó el diario La Nación, que mantuvo un
encuentro especial con el canciller de Brasil el gran
interés de Lula por resolver el problema se explica en
que grandes capitales brasileños van adquiriendo un gran
número de compañías en el sector productivo argentino:
Petrobrás misma adquirió a Pérez Companc, Loma Negra,
Quilmes y Acindar son sólo algunas de las compañías
compradas por inversionistas brasileños en los últimos
años. El acero, el cemento, los alimentos y la energía
son los de más fuerte presencia brasileña.
De esta manera, el Gobierno anfitrión se tuvo que
resignar a “constituir una comisión” integrada por las
autoridades del área de energía de ambos países para que
avancen en los entendimientos con miras a implementar la
exportación de energía interrumpible de Brasil a la
Argentina durante el invierno de este año y resaltaron
la importancia de promover iniciativas bilaterales y
regionales en el área de regasificación.
El posterior encuentro tripartito, con la inclusión del
presidente boliviano, Evo Morales, no hizo variar el
cuadro.
Asimismo, los gobiernos de la Argentina y Brasil
consideraron que la creciente escasez de energía en el
mundo y su relación con el cambio climático hacen
urgentes los esfuerzos bilaterales y regionales de
integración de los sistemas energéticos y de desarrollo
de fuentes alternativas de energía. En materia de
cooperación nuclear los jefes de Estado se
comprometieron a instruir a los órganos competentes de
ambos países a que constituyan una Comisión Binacional
responsable del desarrollo de un modelo de reactor
nuclear de potencia que atienda las necesidades de los
sistemas eléctricos de ambos países y, eventualmente, de
la región. Dispusieron, asimismo, que antes de fines de
agosto del 2008, la referida Comisión Binacional elabore
un informe específico de acción a tal fin.
También decidieron manifestar su intención de constituir
una empresa binacional de enriquecimiento de uranio
cuyas negociaciones pertinentes se iniciarán en los
próximos 120 días; además de ratificar la decisión de
construir el emprendimiento hidroeléctrico de Garabí,
que pocos días más tarde recibió la mala noticia de que
los estudios habían quedado desactualizados y debían ser
replanteados en un plazo de 30 meses.
Tras esta visita del mandatario brasileño, ambos
mandatarios acordaron realizar la segunda Reunión
Presidencial del Mecanismo de Integración y Coordinación
Bilateral el 8 de septiembre de 2008 en Brasilia.
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