Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"              Año XXIII

 30 de Abril de 2006   

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CRISIS NUCLEAR CON IRÁN

CUENTA REGRESIVA

Consejo de Seguridad de Naciones Unidas
 

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El 29 de Marzo pasado el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas intimó a Irán a suspender las actividades de enriquecimiento del uranio y estipuló un plazo de 30 días, para que el Organismo Internacional de Energía Atómica verifique el cumplimiento de dicho mandato.

Esta situación se produjo al cabo de dos años de conversaciones lideradas por Alemania y Gran Bretaña para alcanzar un esquema diplomático que resolviera la crisis planteada.

Mientras corría ese plazo, el 11 de abril, el Presidente de la República Islámica Mahmoud Ahmadinejad anunció el dominio de la tecnología de enriquecimiento del uranio para fabricar elementos combustibles. Al mismo tiempo, los líderes iraníes reafirmaron el argumento que su programa nuclear persigue finalidades pacíficas y que será aplicado exclusivamente a la producción de electricidad en sus centrales nucleares.

Se han realizado fuertes cuestionamientos acerca de la necesidad de un programa nuclear en Irán atento a sus escasas reservas de uranio y a la evidencia de una riqueza hidrocarburífera extraordinaria, inclusive al excesivo venteo de gas natural que viene realizando el Estado fundamentalista.

Un estudio de los investigadores estadounidenses Thomas Wood, Matthew Milazzo y Barbara Reichmuth, del Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste, y Jeff Bedell, del Laboratorio Nacional de Los Álamos concluyó que "la base de un programa nuclear autosuficiente es el mineral de uranio local que se puede extraer y convertir en combustible. Constata, sin embargo, que las 1.427 toneladas de reservas de uranio de que se tiene conocimiento en Irán serían suficientes para respaldar el proyecto del programa de desarrollo del reactor nuclear del país solo hasta el 2010. Incluso si se tiene en cuenta la cifra estimada de 13.850 toneladas de reservas aún no descubiertas, el programa se quedaría sin combustible en 2023, poco después de haberse completado el proyecto de la
séptima central nuclear
".

Los expertos dicen que se trata de un nivel de enriquecimiento de 3,5% -alcanzado con dificultad- todavía lejano del "uranio enriquecido grado militar" que es de 90%. Sin embargo, reconocen que los iraníes alcanzaron los conocimientos tecnológicos requeridos para un programa con fines militares ya que los procesos involucrados son los mismos que se necesitan para la fabricación de combustibles para las usinas.

El esquema de trabajo actual está basado en una "cascada" de 164 centrifugadoras que constituyen una "planta piloto". Se necesitarían muchas más centrifugadoras para producir uranio enriquecido a nivel industrial. Pero es sabido que Irán tiene planificado ampliar el número de centrifugadoras ya que el director de la Agencia Iraní de Energía Atómica, Gholamreza Aqazadeh anunció que antes de fin del corriente completaría 3000 unidades centrífugas.

Hay planes para alcanzar 50.000 unidades lo que elevaría la capacidad de enriquecimiento hasta los niveles característicos de las armas nucleares.

Esta situación "de facto", además de colocar a Irán dentro del exclusivo grupo ocho de países que dominan esta tecnología, conocido como el "club nuclear", puso en alerta roja a los centros del poder mundial que perciben la posibilidad de que cantidades de material físil sea desviado por los fundamentalistas islámicos para fabricar explosivos nucleares a ser cargados en los misiles iraníes.

Este desarrollo se alcanzó en un claro desafío de la OIEA y mediante un quebranto ex profeso del sistema de salvaguardias nucleares internacionales.

La declaración del Gobierno iraní también provoco sorpresas y desinteligencias entre el grupo de naciones que vienen siguiendo las negociaciones.

El Gobierno estadounidense anunció que, aunque aun confía en una solución diplomática, no descarta la opción militar y el propio Secretario de Defensa -Donald Rumsfeld- reveló la existencia de "planes de contingencia" para un amplio rango de situaciones. Trascendieron llamativos informes con detalles de estos preparativos (Ver Documento) que conducen a tensar más aun la cuerda de un eventual conflicto armado.

 

One unusual aspect of events on April 11 was that it was a former Iranian president, Ali-Akbar Hashemi-Rafsanjani, who first made the announcement, some time before Ahmadinejad.

Political experts see this as a possible attempt by the former president to raise his profile with the West, and possibly to undermine Ahmadinejad, whose often intemperate remarks have shocked the international community.

"The West has always regarded Rafsanjani as somebody with whom they could deal, and Ahmadinejad has shown himself as somebody who is impossible to deal with," says Fitzpatrick.

But Rafsanjani, who heads the Expediency Council, which oversees the workings of government, has been closely involved in the past with the nuclear program, and he is unlikely to back away from it now.
 

 


 



 

Iran's official Islamic Republic News Agency reported this week that the UN team was expected to be led by Olli Heinonen, the International Atomic Energy Agency's deputy director for safeguards issues.

The agency is due to report to the UN Security Council at the end of this month on whether Iran is complying with UN demands to halt uranium enrichment, a process that could be used for civilian nuclear power plants or for nuclear weapons.

The UN nuclear watchdog says it has been unable to verify that Iran's nuclear program is purely civilian, but says it has found no proof that Iran is trying to make an atomic weapon.

 

 

On March 29, the Security Council called on Iran to suspend its uranium enrichment activities and told the IAEA to report on Iran's compliance within 30 days. (Full story)

Moscú, 19 de abril. Estados Unidos advirtió hoy que no descarta una acción unilateral, entre ellas una intervención militar contra Irán, en nombre del derecho a la autodefensa, pero declaró que todavía cree en una solución diplomática con la república islámica, que desafió nuevamente a la comunidad internacional al anunciar que intensificará su programa nuclear.

Frente a la presión de Estados Unidos para endurecer la postura de la comunidad internacional hacia Irán, dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, Rusia y China, mantuvieron su negativa a imponer sanciones a Teherán durante una reunión de los integrantes de ese mecanismo, y la participación de Alemania, celebrada en esta capital.

La Premio Nobel de la Paz 2003, la abogada iraní Shirin Ebadi, advirtió desde Berlín a Estados Unidos contra una intervención militar en su país. "A pesar de las críticas, ningún soldado estadunidense debe pisar suelo iraní".

"Irak está en el umbral de una guerra civil y esto es consecuencia del arbitrario ataque de Estados Unidos. Si un país comete un error, otro país no lo puede atacar tan sencillamente", añadió Ebadi.

Al regreso de un viaje a Estados Unidos la semana pasada, Ebadi dijo tener la impresión de que la opinión pública está "preparada para un ataque contra Irán", como lo estuvo "un año antes de la guerra de Irak".

Esta vez, "no sé si se trata de una guerra sicológica o real", agregó, con motivo de la presentación de un libro autobiográfico titulado Iran awakening (Despertar de Irán).

Tras criticar a la prensa de Estados Unidos por difundir una imagen de Irán para preparar a la población y justificar un ataque militar, la premio Nobel iraní exhortó a Washington y a Teherán a zanjar sus diferencias mediante el diálogo y estimó que sólo la democracia puede dar seguridades en el tema nuclear.

Después de dos días de conversaciones en Moscú sobre eventuales sanciones a Irán, las grandes potencias fueron incapaces de lograr un consenso. Rusia dijo que algunos países, entre los que se contó, querían esperar hasta que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) presente su informe sobre Irán el 28 de abril.

El Consejo de Seguridad de la ONU le dio hasta el 28 de abril a Irán para detener sus operaciones de enriquecimiento de uranio, ultimátum que la república islámica rechazó.

"Actuaremos para impedir a Irán dotarse de medios en armamento nuclear. Haremos lo que tengamos que hacer para impedirlo", declaró Nicholas Burns, el número tres del Departamento de Estado, y dijo que en ese contexto Estados Unidos no excluía una acción unilateral.

Subrayó que "la mejor forma de avanzar es trabajar con otros países y a ello dedicamos muchos tiempo". Insistió en que "Washington expuso claramente su punto de vista y que nadie tiene interés en que Irán posea armas nucleares".

Más tarde, la secretaria de Estado estadunidense Condoleezza Rice dijo que "el derecho a la autodefensa no necesita una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU".

"Es importante notar que el presidente (George W. Bush) no descartó ninguna opción. Estamos dispuestos a utilizar las medidas políticas, económicas y otras que están a nuestra disposición para persuadir a Irán", añadió en declaraciones formuladas en Chicago.

De todos modos, Rice afirmó: "Creo que podemos conseguir resultados con la diplomacia y tenemos opciones a nuestra disposición que podemos activar mucho antes de tener constancia de que la diplomacia ha fracasado".

En las conversaciones de tres horas en esta capital, los viceministros del Exterior de las seis naciones -Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania- no pudieron ponerse de acuerdo sobre la posibles sanciones contra Irán u otras medidas a adoptar.

De todas formas, todos coincidieron en que "Irán debe recibir un duro mensaje de la comunidad internacional", aseguró Burns, en entrevista con la televisora CBS.

También se refirió a la posibilidad de acciones militares: "Creo que el presidente (Bush) y la secretaria de Estado Rice saben que simplemente no podemos tolerar la idea o la realidad de un Irán con armas nucleares. No con este gobierno radical que dirige hoy a los iraníes".

En Londres, el primer ministro británico Tony Blair declaró que es tiempo de que "el mundo envíe un mensaje claro y unido" a Irán, para que "desista de financiar actividades terroristas y cumpla con sus obligaciones internacionales" en el tema nuclear.

Ante el Parlamento, afirmó que "nadie está hablando" de invadir ese país, pero indicó que no creía que era momento de enviar mensajes de debilidad. Aseguró que en la crisis nuclear con Irán, Occidente no contempla una acción bélica.

El canciller británico, Jack Straw, dijo esperar que Irán cumpla con la demanda de detener el enriquecimiento de uranio en el plazo dado por el Consejo de Seguridad, pero señaló que sería ilegal para Gran Bretaña apoyar a Estados Unidos en una acción militar contra Irán, en lo que pareció marcar una diferencia con Blair y el "envío de un mensaje" a la república islámica, señaló The Independent.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, instó a Irán a volver a colaborar de forma estrecha con la AIEA, pues es favorable a las negociaciones para solucionar el conflicto. Apuntó que su país no se precipitará para acordar una decisión contra Irán. Por ahora, dijo, no hay comunicado final de la reunión.

Una ofensiva, "error político"

El jefe del Estado Mayor del ejército ruso, general Yuri Baluyevski, declaró que Rusia no intervendrá "ni de un lado ni del otro" en caso de que se lance una ofensiva militar contra Irán. Señaló que no actuarán como en Afganistán y que en su opinión, una solución militar al caso iraní sería un error político y militar.

Burns pidió a Rusia y los demás países cesar toda colaboración nuclear con Irán, incluyendo la central de Buchehr, que los rusos construyen en suelo iraní. De hecho, desde hace mucho tiempo Washington ha querido convencer a Rusia de poner fin a esa colaboración, a lo que se ha negado Moscú hasta ahora.

Mientras, una delegación iraní de alto rango llegó de forma inesperada a Moscú, e inició conversaciones con representantes rusos sobre el diferendo nuclear. Los anfitriones les informaron a los iraníes acerca de las reuniones internacionales de dos días, e Irán dijo que se abstendrá de negociar con los estadunidenses en esta oportunidad.

Una fuente iraní dijo que su delegación tenía como objetivo evaluar con los rusos los más recientes desarrollos nucleares, así como con el trío europeo que forman Gran Bretaña, Alemania y Francia.

En El Cairo, los presidentes egipcio, Hosni Mubarak, y el francés Jacques Chirac, se inclinaron porque el conflicto sea resuelto mediante el diálogo.

 

The United States has been pushing for sanctions to be imposed on Iran.

Que esperan...

If the United Nations Security Council imposes sanctions on Iran, domestic support for Iranian President Mahmud Ahmadinejad will wane, according to ALEX VATANKA, Eurasia editor for Jane's Information Group.

Vatanka told a February 24 RFE/RL briefing that "economic sanctions will hurt the average Iranian" and, consequently, many "will blame the ruling clerics" for making life difficult and "impairing the country's long term development."

Vatanka said sanctions would be a serious challenge to the Iranian government. If harsh economic sanctions were imposed, Iran's poorest population will be hurt the hardest -- and might react "as they did in the 1970s and protest in the streets." Sanctions on travel, Vatanka said, would hurt a many Iranians because "Iran is a nation of small traders" who depend on the ability to travel to earn an income. According to Vatanka, unemployment in Iran is estimated at 30 percent, "so small trading is essential to survival." Although current U.S. sanctions "haven't worked," he said, "Iranians fear an oil embargo." He stressed that "oil revenues are a major part of the economy, so it is critical to look at this sector."

Should negotiations with the European Union

Senior officials said U.S. Undersecretary of State Nick Burns made the case in Moscow that the credibility of the United Nations was at stake, and that continued Iranian defiance of international demands would undermine the legitimacy of the world body.

The group in Moscow included the five permanent members of the Security Council -- the United States, Britain, France, Russia and China -- along Germany, which has been involved in talks with Iran. Representatives held a three-hour dinner to discuss the Iran nuclear issue, said State Department spokesman Tom Casey.

While they all agreed Iran's actions this week were a negative development and that further discussion about U.N. action was needed, Casey said there was no agreement on the issue of sanctions.

Iran's pursuit of uranium enrichment has put it at odds with the United States and European governments, which fear the program could be used to produce nuclear weapons. Iran says it does not want to produce a nuclear bomb, but has a right to pursue nuclear energy under the 1968 Non-Proliferation Treaty.

IAEA Director General Mohamed ElBaradei is due to report to the Security Council by the end of April on the Iranian issue.

Iranian President Mahmoud Ahmadinejad announced last week that his country had produced a small amount of enriched uranium at Natanz in concentrations capable of running a nuclear power plant -- a level far below that needed for a nuclear weapon.

The U.N. Security Council has called on Iran to halt uranium enrichment work, and the diplomatic confrontation has led to reports that the United States and Israel have drawn up plans to bomb Iran's nuclear research plants -- reports U.S. President George W. Bush dismissed as "wild speculation" last week.

The United States is looking for the U.N. Security Council to pass a resolution under the U.N charter requiring Iran to comply with international law. The Bush administration wants the council to impose sanctions against Iran, including a freezing of assets and travel ban against members of the regime and a tightening of export controls to slow the development of Iran's nuclear program.

On Tuesday, Bush refused to rule out military action against Iran if diplomatic efforts failed. The president said he would discuss Iran's nuclear program with Chinese President Hu Jintao when the two leaders meet this week. (Full story)

Many Iranians say they are worried that the transfer of Iran's nuclear case to the UN Security Council could lead to sanctions against the Islamic Republic. Some listeners said that sanctions would only hurt the Iranian people, not the government or politicians in general. "The politicians have problems among themselves; why should people [suffer]? [Politicians] should only think about the people," one said.

"I would like to say that U.S. sanctions do not have any affect on the government, only people will be under pressure," said another

 

"All options are on the table," Bush said. "We want to solve this issue diplomatically, and we're working hard to do so."

As Iran celebrated its Army Day with a large scale parade, Ahmadinejad warned the Iranian army was like a "meteorite" that would "cut off the hand of any aggressor and leave the enemy covered in shame."

On Wednesday, the Moscow talks also will include Canada and Italy, which are members of the Group of Eight industrialized countries.

U.S. State Department spokesman Sean McCormack said the meeting on Wednesday will provide "another opportunity in a different forum to talk about what are the diplomatic means to increase pressure on the Iranian regime."

The Moscow discussions come as U.N. nuclear inspectors say they want to know more about Ahmadinejad's assertion that Iran is now researching and testing a more powerful uranium-enrichment centrifuge technology, known as P-2.

An official at the International Atomic Energy Agency (IAEA) said Monday that Ahmadinejad's claim, made in a speech last week, would be a key area for the inspectors.

P-2 centrifuges, with their superstrong rotors, enrich uranium faster, and could help Iranian scientists construct a nuclear weapon much sooner than the P-1 centrifuges they have shown to international inspectors.

Ahmadinejad said Iran is "now under the process of research and testing" of P-2 technology, but it was not clear from his statement whether he was saying Iran has P-2 centrifuges.

IAEA officials said the subject of P-2 work never came up during last week's meetings between ElBaradei and Iranian officials.

Team inspections

The team, which is scheduled to inspect nuclear facilities at Natanz, is to be led by Olli Heinonen of Finland, the agency's deputy director general and head of the Department of Safeguards.

The inspectors will arrive in Iran on Friday to visit the nuclear sites, including Natanz, a senior Iranian official said Tuesday. (Full story)

Until now, Iranian officials have said that they stopped all work on P-2 technology years ago after receiving blueprints for a centrifuge from the black-market syndicate run by Pakistani scientist A.Q. Khan in 1994.

The official said the team will also seek clarification on a number of other "mysterious gaps" in the evidence concerning Iran's nuclear program during the roughly 17 years when Iranian officials lied about it, and concealed the work from the world.

The latest tensions helped push oil to $72 a barrel. (Full story)

White House reaction

"Undisclosed work on P-2 centrifuges would be a further violation of Iran's safeguard obligations, in addition to those that have already been identified by the board of the International Atomic Energy Agency," White House spokesman Scott McClellan said Monday.

"Such violations and failures by the regime to comply with its international obligations run contrary to the regime's claims that its nuclear program is solely for peaceful purposes."

B.S.A. Tahir, a Khan associate now in prison in Malaysia, has been reported as saying Iran received far more P-2 technology than it has acknowledged.

U.S. intelligence officials estimate, based on the assumption that Iran has only P-1 centrifuges, that it is five to 10 years away from making a nuclear weapon.

A report released last weekend by a U.S.-based nuclear watchdog group said commercial satellite photos indicate Iran has begun to expand its nuclear fuel plants and has buried one beneath dozens of feet of earth and concrete. (Full story)

Analysts for the Institute for Science and International Security spotted what they said were new tunnel entrances at the Isfahan uranium conversion plant and the Natanz uranium enrichment plant.

Iran says it does not want to produce a nuclear bomb, but has a right to pursue nuclear energy under the 1968 Non-proliferation Treaty.

Ahmadinejad announced last week that his country had produced a small amount of enriched uranium at Natanz in concentrations capable of running a nuclear power plant -- a level far below that needed for a nuclear weapon.

The pilot program at Natanz used a cascade of 164 centrifuges, Iranian officials said. Tens of thousands of centrifuges are needed to produce enough enriched uranium to produce fuel for a reactor or for nuclear weapons.

 


De lo que caben pocas dudas es de que, si Irán sigue con su programa de enriquecimiento de uranio, Estados Unidos actuará, antes o después, queriéndolo o sin quererlo. Es una respuesta que viene dada por su propia doctrina político-militar. Irán, incluido en su día por Bush en el eje del mal (junto con Irak y Corea del Norte), es una pieza clave en el rompecabezas de Oriente Medio, una región que se desestabilizaría aún más con un arsenal nuclear en ese país. Algo que ni EE.UU. ni Israel están dispuestos a consentir (en el caso de Israel, por razones de supervivencia).
El Pentágono tiene sobre la mesa todas las opciones, desde la de invadir Irán hasta la de bombardear -desde sus bases en el golfo Pérsico- las redes de comunicación e instalaciones militares y, por supuesto, los centros blindados de enriquecimiento de uranio. ¿Qué tiene en contra? La opinión pública estadounidense, que teme la labor de las guerrillas en el caso de invasión y las operaciones de terroristas suicidas en su propio territorio y contra bases estadounidenses en todo el mundo. Con todo, los planes militares ya están hechos, y contemplan la destrucción de la capacidad nuclear de Irán.
Según la política antiterrorista de EE.UU., un país incluido en el eje del mal y acusado de ayudar a Al Qaida no puede tener un arsenal nuclear.
A los iraníes los ciega el anhelo de recuperar el liderazgo en la zona (la antigua grandeza persa), en un momento en el que Irak -el terrible contendiente de los años ochenta- es un país destruido y con un futuro muy incierto. Pero frente a este sueño iraní se alza la tremenda maquinaria bélica de Estados Unidos.
Si no cunde la sensatez, la tragedia estará servida.

El desengaño de América en Irak ha sido amargo. En Irán sería peor. La destrucción de las instalaciones iraníes requeriría un gran despliegue aéreo y misilístico, difícil de imaginar si el organismo de la energía atómica, el OIEA, dependiente de las Naciones Unidas, no da un veredicto terminante. Y no parece que por ahora lo vaya a dar. Al ataque aéreo debe seguir la invasión terrestre. Puede haber efectos no deseados. Los iraníes, hoy divididos, irían a una unión sagrada.
La esperanza de llegar a algún acuerdo con Teherán es modesta pero permanece: Nueve países tienen hoy la bomba. Si Irán da el paso, iríamos a 20 o más estados nucleares, una situación para la UE incontrolable. Los chinos y rusos colaborarán con los europeos: pero no admitirán un ataque militar. Una vez más el mundo se preguntaría si un gran país con el 4,7 por cien de los habitantes del planeta puede decidir en solitario sus intervenciones armadas sin mandato del Consejo de Seguridad.
El conflicto cambia cada día. La confianza de la Casa Blanca en la UE es limitada. Aunque por ahora permita a Bush no intervenir. La Unión no ha logrado resultados aún, pero la negociación sigue abierta. Irán insiste en su derecho a enriquecer uranio, un proyecto que puso en marcha el Sha, hace 35 años, con respaldo de EE.UU. Estamos ante un juego sutil, lleno de significados dobles, propósitos no confesados. El objetivo del responsable de la política exterior de la UE, Javier Solana, no es sin embargo confuso: convencer al consejo de clérigos del peligro que Irán puede correr por su ambigüedad.
Las fuerzas terrestres americanas seguirán cogidas, quizá durante años, en Irak. Apenas conocemos cómo decide en estos meses la cúpula del Pentágono. Pero sabemos que las fuerzas de tierra necesarias para una eventual invasión de Irán no pueden improvisarse. La capacidad de movilización de Estados Unidos es muy alta. Pero es necesario un estado de guerra verdadero, una causa justa para movilizar a los ciudadanos. No olvidemos el proyecto de varios senadores, procesar a Bush por haber lanzado a su país a una guerra sobre bases falsas.
En 2001, EE.UU. había retirado a sus servicios de inteligencia de Teherán, después de traspasar sus redes iraníes a británicos, franceses y alemanes. Tercero o cuarto productor de petróleo, Irán tiene las segundas reservas de gas del mundo.
La presión bélica, teme Haass, llevaría al barril a 100 dólares. Las reservas almacenadas por las naciones industriales no permitirían enfrentar una recesión mundial





 

 


 
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