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El 29 de Marzo
pasado el Consejo de Seguridad de la Organización de las
Naciones Unidas intimó a Irán a suspender las
actividades de enriquecimiento del uranio y estipuló un
plazo de 30 días, para que el Organismo Internacional de
Energía Atómica verifique el cumplimiento de dicho
mandato.
Esta situación
se produjo al cabo de dos años de conversaciones
lideradas por Alemania y Gran Bretaña para alcanzar un
esquema diplomático que resolviera la crisis planteada.
Mientras corría
ese plazo, el 11 de abril, el Presidente de la República
Islámica Mahmoud Ahmadinejad anunció el dominio de la
tecnología de enriquecimiento del uranio para fabricar
elementos combustibles. Al mismo tiempo, los líderes
iraníes reafirmaron el argumento que su programa nuclear
persigue finalidades pacíficas y que será aplicado
exclusivamente a la producción de electricidad en sus
centrales nucleares.
Se han realizado
fuertes cuestionamientos acerca de la necesidad de un
programa nuclear en Irán atento a sus escasas reservas
de uranio y a la evidencia de una riqueza
hidrocarburífera extraordinaria, inclusive al excesivo
venteo de gas natural que viene realizando el Estado
fundamentalista.
Un estudio de
los investigadores estadounidenses Thomas Wood, Matthew
Milazzo y Barbara Reichmuth, del Laboratorio Nacional
del Pacífico Noroeste, y Jeff Bedell, del Laboratorio
Nacional de Los Álamos concluyó que "la base de un
programa nuclear autosuficiente es el mineral de uranio
local que se puede extraer y convertir en combustible.
Constata, sin embargo, que las 1.427 toneladas de
reservas de uranio de que se tiene conocimiento en Irán
serían suficientes para respaldar el proyecto del
programa de desarrollo del reactor nuclear del país solo
hasta el 2010. Incluso si se tiene en cuenta la cifra
estimada de 13.850 toneladas de reservas aún no
descubiertas, el programa se quedaría sin combustible en
2023, poco después de haberse completado el proyecto de
la
séptima central nuclear".
Los expertos
dicen que se trata de un nivel de enriquecimiento de
3,5% -alcanzado con dificultad- todavía lejano del "uranio
enriquecido grado militar" que es de 90%. Sin
embargo, reconocen que los iraníes alcanzaron los
conocimientos tecnológicos requeridos para un programa
con fines militares ya que los procesos involucrados son
los mismos que se necesitan para la fabricación de
combustibles para las usinas.
El esquema de
trabajo actual está basado en una "cascada" de
164 centrifugadoras que constituyen una "planta
piloto". Se necesitarían muchas más centrifugadoras
para producir uranio enriquecido a nivel industrial.
Pero es sabido que Irán tiene planificado ampliar el
número de centrifugadoras ya que el director de la
Agencia Iraní de Energía Atómica, Gholamreza Aqazadeh
anunció que antes de fin del corriente completaría 3000
unidades centrífugas.
Hay planes para
alcanzar 50.000 unidades lo que elevaría la capacidad de
enriquecimiento hasta los niveles característicos de las
armas nucleares.
Esta situación
"de facto", además de colocar a Irán dentro del
exclusivo grupo ocho de países que dominan esta
tecnología, conocido como el "club nuclear", puso en
alerta roja a los centros del poder mundial que perciben
la posibilidad de que cantidades de material físil sea
desviado por los fundamentalistas islámicos para
fabricar explosivos nucleares a ser cargados en los
misiles iraníes.
Este desarrollo
se alcanzó en un claro desafío de la OIEA y mediante un
quebranto ex profeso del sistema de salvaguardias
nucleares internacionales.
La declaración
del Gobierno iraní también provoco sorpresas y
desinteligencias entre el grupo de naciones que vienen
siguiendo las negociaciones.
El Gobierno
estadounidense anunció que, aunque aun confía en una
solución diplomática, no descarta la opción militar y el
propio Secretario de Defensa -Donald Rumsfeld- reveló la
existencia de "planes de contingencia" para un
amplio rango de situaciones. Trascendieron llamativos
informes con detalles de estos preparativos (Ver
Documento) que conducen a tensar más aun la cuerda
de un eventual conflicto armado.
One unusual aspect
of events on April 11 was that it was a former
Iranian president, Ali-Akbar Hashemi-Rafsanjani, who
first made the announcement, some time before
Ahmadinejad.
Political experts see this as a possible attempt
by the former president to raise his profile with
the West, and possibly to undermine Ahmadinejad,
whose often intemperate remarks have shocked the
international community.
"The West has always regarded Rafsanjani as
somebody with whom they could deal, and Ahmadinejad
has shown himself as somebody who is impossible to
deal with," says Fitzpatrick.
But Rafsanjani, who heads the Expediency Council,
which oversees the workings of government, has been
closely involved in the past with the nuclear
program, and he is unlikely to back away from it now.
Iran's official Islamic
Republic News Agency reported this week that the UN
team was expected to be led by Olli Heinonen, the
International Atomic Energy Agency's deputy director
for safeguards issues.
The agency is due to report to the UN Security Council
at the end of this month on whether Iran is complying
with UN demands to halt uranium enrichment, a process
that could be used for civilian nuclear power plants
or for nuclear weapons.
The UN nuclear watchdog says it has been unable to
verify that Iran's nuclear program is purely civilian,
but says it has found no proof that Iran is trying to
make an atomic weapon.
On March 29, the Security Council called on Iran to
suspend its uranium enrichment activities and told the
IAEA to report on Iran's compliance within 30 days. (Full
story)
Moscú, 19 de abril.
Estados Unidos advirtió hoy que no descarta una acción
unilateral, entre ellas una intervención militar contra
Irán, en nombre del derecho a la autodefensa, pero
declaró que todavía cree en una solución diplomática con
la república islámica, que desafió nuevamente a la
comunidad internacional al anunciar que intensificará su
programa nuclear.
Frente a la presión de Estados Unidos para endurecer
la postura de la comunidad internacional hacia Irán, dos
miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la
Organización de Naciones Unidas, Rusia y China,
mantuvieron su negativa a imponer sanciones a Teherán
durante una reunión de los integrantes de ese mecanismo,
y la participación de Alemania, celebrada en esta
capital.
La Premio Nobel de la Paz 2003, la abogada iraní
Shirin Ebadi, advirtió desde Berlín a Estados Unidos
contra una intervención militar en su país. "A pesar de
las críticas, ningún soldado estadunidense debe pisar
suelo iraní".
"Irak está en el umbral de una guerra civil y esto es
consecuencia del arbitrario ataque de Estados Unidos. Si
un país comete un error, otro país no lo puede atacar
tan sencillamente", añadió Ebadi.
Al regreso de un viaje a Estados Unidos la semana
pasada, Ebadi dijo tener la impresión de que la opinión
pública está "preparada para un ataque contra Irán",
como lo estuvo "un año antes de la guerra de Irak".
Esta vez, "no sé si se trata de una guerra sicológica
o real", agregó, con motivo de la presentación de un
libro autobiográfico titulado Iran awakening (Despertar
de Irán).
Tras criticar a la prensa de Estados Unidos por
difundir una imagen de Irán para preparar a la población
y justificar un ataque militar, la premio Nobel iraní
exhortó a Washington y a Teherán a zanjar sus
diferencias mediante el diálogo y estimó que sólo la
democracia puede dar seguridades en el tema nuclear.
Después de dos días de conversaciones en Moscú sobre
eventuales sanciones a Irán, las grandes potencias
fueron incapaces de lograr un consenso. Rusia dijo que
algunos países, entre los que se contó, querían esperar
hasta que la Agencia Internacional de Energía Atómica
(AIEA) presente su informe sobre Irán el 28 de abril.
El Consejo de Seguridad de la ONU le dio hasta el 28
de abril a Irán para detener sus operaciones de
enriquecimiento de uranio, ultimátum que la república
islámica rechazó.
"Actuaremos para impedir a Irán dotarse de medios en
armamento nuclear. Haremos lo que tengamos que hacer
para impedirlo", declaró Nicholas Burns, el número tres
del Departamento de Estado, y dijo que en ese contexto
Estados Unidos no excluía una acción unilateral.
Subrayó que "la mejor forma de avanzar es trabajar
con otros países y a ello dedicamos muchos tiempo".
Insistió en que "Washington expuso claramente su punto
de vista y que nadie tiene interés en que Irán posea
armas nucleares".
Más tarde, la secretaria de Estado estadunidense
Condoleezza Rice dijo que "el derecho a la autodefensa
no necesita una resolución del Consejo de Seguridad de
la ONU".
"Es importante notar que el presidente (George W.
Bush) no descartó ninguna opción. Estamos dispuestos a
utilizar las medidas políticas, económicas y otras que
están a nuestra disposición para persuadir a Irán",
añadió en declaraciones formuladas en Chicago.
De todos modos, Rice afirmó: "Creo que podemos
conseguir resultados con la diplomacia y tenemos
opciones a nuestra disposición que podemos activar mucho
antes de tener constancia de que la diplomacia ha
fracasado".
En las conversaciones de tres horas en esta capital,
los viceministros del Exterior de las seis naciones
-Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y
Alemania- no pudieron ponerse de acuerdo sobre la
posibles sanciones contra Irán u otras medidas a
adoptar.
De todas formas, todos coincidieron en que "Irán debe
recibir un duro mensaje de la comunidad internacional",
aseguró Burns, en entrevista con la televisora CBS.
También
se refirió a la posibilidad de acciones militares: "Creo
que el presidente (Bush) y la secretaria de Estado Rice
saben que simplemente no podemos tolerar la idea o la
realidad de un Irán con armas nucleares. No con este
gobierno radical que dirige hoy a los iraníes".
En Londres, el primer ministro británico Tony Blair
declaró que es tiempo de que "el mundo envíe un mensaje
claro y unido" a Irán, para que "desista de financiar
actividades terroristas y cumpla con sus obligaciones
internacionales" en el tema nuclear.
Ante el Parlamento, afirmó que "nadie está hablando"
de invadir ese país, pero indicó que no creía que era
momento de enviar mensajes de debilidad. Aseguró que en
la crisis nuclear con Irán, Occidente no contempla una
acción bélica.
El canciller británico, Jack Straw, dijo esperar que
Irán cumpla con la demanda de detener el enriquecimiento
de uranio en el plazo dado por el Consejo de Seguridad,
pero señaló que sería ilegal para Gran Bretaña apoyar a
Estados Unidos en una acción militar contra Irán, en lo
que pareció marcar una diferencia con Blair y el "envío
de un mensaje" a la república islámica, señaló The
Independent.
El canciller ruso, Serguei Lavrov, instó a Irán a
volver a colaborar de forma estrecha con la AIEA, pues
es favorable a las negociaciones para solucionar el
conflicto. Apuntó que su país no se precipitará para
acordar una decisión contra Irán. Por ahora, dijo, no
hay comunicado final de la reunión.
Una ofensiva, "error político"
El jefe del Estado Mayor del ejército ruso, general
Yuri Baluyevski, declaró que Rusia no intervendrá "ni de
un lado ni del otro" en caso de que se lance una
ofensiva militar contra Irán. Señaló que no actuarán
como en Afganistán y que en su opinión, una solución
militar al caso iraní sería un error político y militar.
Burns pidió a Rusia y los demás países cesar toda
colaboración nuclear con Irán, incluyendo la central de
Buchehr, que los rusos construyen en suelo iraní. De
hecho, desde hace mucho tiempo Washington ha querido
convencer a Rusia de poner fin a esa colaboración, a lo
que se ha negado Moscú hasta ahora.
Mientras, una delegación iraní de alto rango llegó de
forma inesperada a Moscú, e inició conversaciones con
representantes rusos sobre el diferendo nuclear. Los
anfitriones les informaron a los iraníes acerca de las
reuniones internacionales de dos días, e Irán dijo que
se abstendrá de negociar con los estadunidenses en esta
oportunidad.
Una fuente iraní dijo que su delegación tenía como
objetivo evaluar con los rusos los más recientes
desarrollos nucleares, así como con el trío europeo que
forman Gran Bretaña, Alemania y Francia.
En El Cairo, los presidentes egipcio, Hosni Mubarak,
y el francés Jacques Chirac, se inclinaron porque el
conflicto sea resuelto mediante el diálogo.
The United States has been pushing for sanctions to
be imposed on Iran.
Que esperan...
If the United Nations Security Council imposes
sanctions on Iran, domestic support for Iranian
President Mahmud Ahmadinejad will wane, according to
ALEX VATANKA, Eurasia editor for Jane's
Information Group.
Vatanka told a February 24 RFE/RL briefing that "economic
sanctions will hurt the average Iranian" and,
consequently, many "will blame the ruling clerics" for
making life difficult and "impairing the country's long
term development."
Vatanka said sanctions would be a serious challenge
to the Iranian government. If harsh economic sanctions
were imposed, Iran's poorest population will be hurt the
hardest -- and might react "as they did in the 1970s and
protest in the streets." Sanctions on travel, Vatanka
said, would hurt a many Iranians because "Iran is a
nation of small traders" who depend on the ability to
travel to earn an income. According to Vatanka,
unemployment in Iran is estimated at 30 percent, "so
small trading is essential to survival." Although
current U.S. sanctions "haven't worked," he said, "Iranians
fear an oil embargo." He stressed that "oil revenues are
a major part of the economy, so it is critical to look
at this sector."
Should negotiations with the European Union
Senior officials said U.S. Undersecretary of State
Nick Burns made the case in Moscow that the credibility
of the United Nations was at stake, and that continued
Iranian defiance of international demands would
undermine the legitimacy of the world body.
The group in Moscow included the five permanent
members of the Security Council -- the United States,
Britain, France, Russia and China -- along Germany,
which has been involved in talks with Iran.
Representatives held a three-hour dinner to discuss the
Iran nuclear issue, said State Department spokesman Tom
Casey.
While they all agreed Iran's actions this week were a
negative development and that further discussion about
U.N. action was needed, Casey said there was no
agreement on the issue of sanctions.
Iran's pursuit of uranium enrichment has put it at
odds with the United States and European governments,
which fear the program could be used to produce nuclear
weapons. Iran says it does not want to produce a nuclear
bomb, but has a right to pursue nuclear energy under the
1968 Non-Proliferation Treaty.
IAEA Director General Mohamed ElBaradei is due to
report to the Security Council by the end of April on
the Iranian issue.
Iranian President Mahmoud Ahmadinejad announced last
week that his country had produced a small amount of
enriched uranium at Natanz in concentrations capable of
running a nuclear power plant -- a level far below that
needed for a nuclear weapon.
The U.N. Security Council has called on Iran to halt
uranium enrichment work, and the diplomatic
confrontation has led to reports that the United States
and Israel have drawn up plans to bomb Iran's nuclear
research plants -- reports U.S. President George W. Bush
dismissed as "wild speculation" last week.
The United States is looking for the U.N. Security
Council to pass a resolution under the U.N charter
requiring Iran to comply with international law. The
Bush administration wants the council to impose
sanctions against Iran, including a freezing of assets
and travel ban against members of the regime and a
tightening of export controls to slow the development of
Iran's nuclear program.
On Tuesday, Bush refused to rule out military action
against Iran if diplomatic efforts failed. The president
said he would discuss Iran's nuclear program with
Chinese President Hu Jintao when the two leaders meet
this week. (Full
story)
Many Iranians say they are worried that the transfer
of Iran's nuclear case to the UN Security Council could
lead to sanctions against the Islamic Republic. Some
listeners said that sanctions would only hurt the
Iranian people, not the government or politicians in
general. "The politicians have problems among themselves;
why should people [suffer]? [Politicians] should only
think about the people," one said.
"I would like to say that U.S. sanctions do not have
any affect on the government, only people will be under
pressure," said another
"All options are on the table," Bush said. "We want
to solve this issue diplomatically, and we're working
hard to do so."
As Iran celebrated its Army Day with a large scale
parade, Ahmadinejad warned the Iranian army was like a "meteorite"
that would "cut off the hand of any aggressor and leave
the enemy covered in shame."
On Wednesday, the Moscow talks also will include
Canada and Italy, which are members of the Group of
Eight industrialized countries.
U.S. State Department spokesman Sean McCormack said
the meeting on Wednesday will provide "another
opportunity in a different forum to talk about what are
the diplomatic means to increase pressure on the Iranian
regime."
The Moscow discussions come as U.N. nuclear
inspectors say they want to know more about
Ahmadinejad's assertion that Iran is now researching and
testing a more powerful uranium-enrichment centrifuge
technology, known as P-2.
An official at the International Atomic Energy Agency
(IAEA) said Monday that Ahmadinejad's claim, made in a
speech last week, would be a key area for the inspectors.
P-2 centrifuges, with their superstrong rotors,
enrich uranium faster, and could help Iranian scientists
construct a nuclear weapon much sooner than the P-1
centrifuges they have shown to international inspectors.
Ahmadinejad said Iran is "now under the process of
research and testing" of P-2 technology, but it was not
clear from his statement whether he was saying Iran has
P-2 centrifuges.
IAEA officials said the subject of P-2 work never
came up during last week's meetings between ElBaradei
and Iranian officials.
Team inspections
The team, which is scheduled to inspect nuclear
facilities at Natanz, is to be led by Olli Heinonen of
Finland, the agency's deputy director general and head
of the Department of Safeguards.
The inspectors will arrive in Iran on Friday to visit
the nuclear sites, including Natanz, a senior Iranian
official said Tuesday. (Full
story)
Until now, Iranian officials have said that they
stopped all work on P-2 technology years ago after
receiving blueprints for a centrifuge from the black-market
syndicate run by Pakistani scientist A.Q. Khan in 1994.
The official said the team will also seek
clarification on a number of other "mysterious gaps" in
the evidence concerning Iran's nuclear program during
the roughly 17 years when Iranian officials lied about
it, and concealed the work from the world.
The latest tensions helped push oil to $72 a barrel.
(Full
story)
White House reaction
"Undisclosed work on P-2 centrifuges would be a
further violation of Iran's safeguard obligations, in
addition to those that have already been identified by
the board of the International Atomic Energy Agency,"
White House spokesman Scott McClellan said Monday.
"Such violations and failures by the regime to comply
with its international obligations run contrary to the
regime's claims that its nuclear program is solely for
peaceful purposes."
B.S.A. Tahir, a Khan associate now in prison in
Malaysia, has been reported as saying Iran received far
more P-2 technology than it has acknowledged.
U.S. intelligence officials estimate, based on the
assumption that Iran has only P-1 centrifuges, that it
is five to 10 years away from making a nuclear weapon.
A report released last weekend by a U.S.-based
nuclear watchdog group said commercial satellite photos
indicate Iran has begun to expand its nuclear fuel
plants and has buried one beneath dozens of feet of
earth and concrete. (Full
story)
Analysts for the Institute for Science and
International Security spotted what they said were new
tunnel entrances at the Isfahan uranium conversion plant
and the Natanz uranium enrichment plant.
Iran says it does not want to produce a nuclear bomb,
but has a right to pursue nuclear energy under the 1968
Non-proliferation Treaty.
Ahmadinejad announced last week that his country had
produced a small amount of enriched uranium at Natanz in
concentrations capable of running a nuclear power plant
-- a level far below that needed for a nuclear weapon.
The pilot program at Natanz used a cascade of 164
centrifuges, Iranian officials said. Tens of thousands
of centrifuges are needed to produce enough enriched
uranium to produce fuel for a reactor or for nuclear
weapons.
De
lo que caben pocas dudas es de que, si Irán sigue con su
programa de enriquecimiento de uranio, Estados Unidos
actuará, antes o después, queriéndolo o sin quererlo. Es
una respuesta que viene dada por su propia doctrina
político-militar. Irán, incluido en su día por Bush en
el eje del mal (junto con Irak y Corea del Norte), es
una pieza clave en el rompecabezas de Oriente Medio, una
región que se desestabilizaría aún más con un arsenal
nuclear en ese país. Algo que ni EE.UU. ni Israel están
dispuestos a consentir (en el caso de Israel, por
razones de supervivencia).
El Pentágono tiene sobre la mesa todas las opciones,
desde la de invadir Irán hasta la de bombardear -desde
sus bases en el golfo Pérsico- las redes de comunicación
e instalaciones militares y, por supuesto, los centros
blindados de enriquecimiento de uranio. ¿Qué tiene en
contra? La opinión pública estadounidense, que teme la
labor de las guerrillas en el caso de invasión y las
operaciones de terroristas suicidas en su propio
territorio y contra bases estadounidenses en todo el
mundo. Con todo, los planes militares ya están hechos, y
contemplan la destrucción de la capacidad nuclear de
Irán.
Según la política antiterrorista de EE.UU., un país
incluido en el eje del mal y acusado de ayudar a Al
Qaida no puede tener un arsenal nuclear.
A los iraníes los ciega el anhelo de recuperar el
liderazgo en la zona (la antigua grandeza persa), en un
momento en el que Irak -el terrible contendiente de los
años ochenta- es un país destruido y con un futuro muy
incierto. Pero frente a este sueño iraní se alza la
tremenda maquinaria bélica de Estados Unidos.
Si no cunde la sensatez, la tragedia estará servida.
El desengaño de
América en Irak ha sido amargo. En Irán sería peor. La
destrucción de las instalaciones iraníes requeriría un
gran despliegue aéreo y misilístico, difícil de imaginar
si el organismo de la energía atómica, el OIEA,
dependiente de las Naciones Unidas, no da un veredicto
terminante. Y no parece que por ahora lo vaya a dar. Al
ataque aéreo debe seguir la invasión terrestre. Puede
haber efectos no deseados. Los iraníes, hoy divididos,
irían a una unión sagrada.
La esperanza de llegar a algún acuerdo con Teherán es
modesta pero permanece: Nueve países tienen hoy la
bomba. Si Irán da el paso, iríamos a 20 o más estados
nucleares, una situación para la UE incontrolable. Los
chinos y rusos colaborarán con los europeos: pero no
admitirán un ataque militar. Una vez más el mundo se
preguntaría si un gran país con el 4,7 por cien de los
habitantes del planeta puede decidir en solitario sus
intervenciones armadas sin mandato del Consejo de
Seguridad.
El conflicto cambia cada día. La confianza de la Casa
Blanca en la UE es limitada. Aunque por ahora permita a
Bush no intervenir. La Unión no ha logrado resultados
aún, pero la negociación sigue abierta. Irán insiste en
su derecho a enriquecer uranio, un proyecto que puso en
marcha el Sha, hace 35 años, con respaldo de EE.UU.
Estamos ante un juego sutil, lleno de significados
dobles, propósitos no confesados. El objetivo del
responsable de la política exterior de la UE, Javier
Solana, no es sin embargo confuso: convencer al consejo
de clérigos del peligro que Irán puede correr por su
ambigüedad.
Las fuerzas terrestres americanas seguirán cogidas,
quizá durante años, en Irak. Apenas conocemos cómo
decide en estos meses la cúpula del Pentágono. Pero
sabemos que las fuerzas de tierra necesarias para una
eventual invasión de Irán no pueden improvisarse. La
capacidad de movilización de Estados Unidos es muy alta.
Pero es necesario un estado de guerra verdadero, una
causa justa para movilizar a los ciudadanos. No
olvidemos el proyecto de varios senadores, procesar a
Bush por haber lanzado a su país a una guerra sobre
bases falsas.
En 2001, EE.UU. había retirado a sus servicios de
inteligencia de Teherán, después de traspasar sus redes
iraníes a británicos, franceses y alemanes. Tercero o
cuarto productor de petróleo, Irán tiene las segundas
reservas de gas del mundo.
La presión bélica, teme Haass, llevaría al barril a 100
dólares. Las reservas almacenadas por las naciones
industriales no permitirían enfrentar una recesión
mundial
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