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Un buque especializado
comenzó a explorar el lecho submarino del archipiélago de San
Andrés, y próximamente lo hará en el Litoral Pacífico. Aunque
todo indica que durante el
2005 no se podrá cumplir la meta de adicionar 200 millones de
barriles a los inventarios de petróleo del país.
Colombia decidió emprender la búsqueda de nuevos yacimientos de
petróleo en sus dos litorales, con el fin de frenar la
preocupante reducción de sus inventarios de crudo.
Los resultados del intenso proceso que ha
desarrollado Colombia para encontrar nuevos yacimientos de crudo
han sido pobres, y el panorama petrolero nacional es cada vez
más preocupante.
Según advirtió la Asociación Colombiana de Ingenieros de
Petróleo, Acipet, en 2005 se acentuará la baja de las reservas
de crudo, que se calculan en 1.473 millones de barriles, porque
los pozos descubiertos son considerados pequeños.
Otro factor que llevará a que bajen las reservas se dará por
cuenta de los recursos que se extraen anualmente, que suman
aproximadamente 200 millones de barriles. Es decir que en 2005
no se alcanzaría a compensar lo que se extrae para surtir las
refinerías de Cartagena y Barrancabermeja, así como los
excedentes que se exportan.
En el mejor de los casos, éstos sumarán en conjunto nuevas
reservas por 68 millones de barriles de crudo, lo que significa
que el Gobierno no cumplirá la meta fijada para este año de
adicionar 200 millones de barriles de petróleo a los
inventarios.
Tras muchos debates el
Gobierno logró un acuerdo con las petroleras para aumentar la
exploración de hidrocarburos. Después de dudarlo mucho y de
enviar mensajes confusos al sector, finalmente el Presidente
Uribe decidió respaldar buena parte de las propuestas del
presidente de Ecopetrol, Isaac Yanovich, para reestructurar esa
compañía.
Aunque aun es muy
temprano para evaluar las normas, sigue pendiente resolver una
situación potencialmente conflictiva para Ecopetrol, que es la
empresa que produce los mayores ingresos nacionales y el mayor
aporte al presupuesto del Estado, se trata de la renegociación
de la convención colectiva.
El ministro de Minas y Energía, Luis Ernesto Mejía, informó que
un buque especializado en trabajos de sísmica submarina arribó
al archipiélago de San Andrés, en donde iniciará trabajos para
detectar posibles concentraciones de hidrocarburos.
El barco realizará operaciones a lo largo de 3.000 kilómetros de
costa de todo el archipiélago, y posteriormente se dirigirá al
Litoral Pacífico para llevar a cabo actividades similares en
3.500 kilómetros más.
Los trabajos hacen parte de una amplia estrategia de
investigación geológica del territorio y de las zonas marinas y
submarinas que se puso en marcha ante la declinación de las
reservas de crudo probadas.
Según cifras entregadas por Mejía este año se explorarán cerca
de 10.000 kilómetros, la cifra más alta de los últimos catorce
años.
Además, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (responsable de la
política de exploración) tiene un inventario total de 64
contratos petroleros, entre los que se cuentan aquellos que ya
fueron firmados, los que están aprobados por el Consejo
Directivo de la entidad y están pendientes de firma, los que
están negociados y los que se encuentran en ese proceso. De la
cifra, 39 contratos son de exploración y producción de
hidrocarburos y 25 de evaluación técnica.
El Ministro recordó que el año pasado se perforaron 21 pozos en
diversas regiones del territorio nacional y que la meta para el
2005 es aumentar la cifra a 40, de los cuales 36 ya están
garantizados.
30 contratos de exploración por año, 10.000 kilómetros de
sísmica y 60 pozos se necesitan para estabilizar la producción
de crudo.
Según Acipet, al finalizar 2005 se contarán 8 nuevos pozos
descubiertos, los cuales tienen en promedio 2 millones de
barriles de crudo.
Ello, según el gremio, deja en claro que las esperanzas de tener
un nuevo hallazgo petrolero de grandes dimensiones quedarán
aplazadas para el próximo año.
Para el presidente de Acipet, Hernando Barrera Cháves, la
situación de reservas es fruto del descuido en que se tuvo al
sector durante varios años, cuando cayó considerablemente el
número de pozos perforados y las inversiones en exploración,
situación que se ha tratado de revertir en el presente Gobierno.
“Considero que el cambio en la política petrolera va por buen
camino, pero para que estas acciones surtan efecto se necesita
tiempo porque generalmente esta es una industria cuyos
resultados se dan a largo plazo”, indicó Barrero.
El Ministro de Minas discrepa con la posición de Acipet ya que considera que
"aún hay probabilidades de
hacer un hallazgo petrolero importante en lo que resta del año,
pues algunos pozos siguen en estudio técnico".
“De 24 pozos perforados hay 8 con descubrimientos, lo que
significa que se dio un acierto del 30%, lo cual es muy bueno en
términos de probabilidades para el sector”, indicó Mejía.
El funcionario dijo que por ahora, se están esperando los
reportes de las compañías que realizaron nuevos hallazgos, con
el fin de conocer si efectivamente su producción es comercial y
qué tanto aportarían al inventario petrolero del país.
Cabe destacar que dentro de los pozos perforados que han
mostrado indicios de contener hidrocarburos y a los que se les
realiza pruebas de producción están: Guayuyaco 1, Cagüí, Vigía
1, Granadilla, Candalay y Remache Norte.
Dentro de dicho grupo con potencial uno de los más prometedores
es Vigía, de la empresa Emerald, debido a que ha alcanzado en
las pruebas a producir cerca de 5.000 barriles diarios.
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