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No existen barreras
técnicas, económicas o de recurso para que la energía solar
térmica alcance a suplir el 5% de las necesidades eléctricas
mundiales para el año 2040. Así concluye un informe elaborado
por la asociación europea de la industria solar térmica, IEA y
Greenpeace Internacional.
Según el informe, "la industria solar térmica es capaz de
convertirse en un negocio dinámico e innovador de casi 17.000
millones de euros en los próximos 20 años, inaugurando una nueva
era de progreso económico, tecnológico y medioambiental".
Aunque se espera que la demanda eléctrica global se duplique
durante ese período, para 2025 la industria empleará 54000
personas y evitará emisiones de CO2 a la atmósfera por 362
millones de toneladas, equivalentes a las emisiones anuales de
Japón.
La energía solar térmica
es una tecnología relativamente nueva cuyas características
actuales son muy prometedoras. "Con poco impacto
medioambiental y un recurso masivo, ofrece una oportunidad a las
naciones más asoleadas similar a lo que las granjas marinas
eólicas están brindando actualmente a las naciones europeas con
líneas costeras ventosas. Para el año 2040, más del 5% de la
demanda eléctrica mundial puede ser satisfecha con energía solar
térmica", asegura el informe.
Los autores del informe tuvieron la intención de mejorar la
comprensión acerca de las contribuciones de la energía solar
térmica al abastecimiento energético; el práctico manual
elaborado demuestra que esta fuente es capaz de proporcionar
electricidad a 100 millones de habitantes en un plazo de dos
décadas. Oriente Medio y el Norte de África están destinadas a
jugar un rol sobresaliente en el futuro de esta industria, y
podrían generar la misma cantidad de electricidad que 72 usinas
alimentadas a carbón.
Argelia y Marruecos
podrían exportar electricidad solar a Europa después que se
interconecten las redes entre ambos continentes. El informe hace
también un llamado a brindar apoyo político y económico para
crear mercados energéticos con un rol estratégico considerando
los beneficios económicos y medioambientales de la energía solar
térmica. Otra recomendación es que las naciones incorporen
objetivos de energía verde en sus leyes para establecer un
ambiente estable a largo plazo para inversores en solar térmica.
En regiones asoleadas, un kilómetro cuadrado de tierra es
suficiente para generar 100 a 120 GWh de electricidad al año
utilizando plantas térmicas solares, equivalente a una usina
eléctrica convencional de 50 MW. Los actuales concentradores
solares han desarrollado una tecnología que les permite
almacenar el calor reunido durante el día para ser utilizado en
la noche con un costo para estas instalaciones de U$S 0.14 por
kWh con una declinación a 7 centavos esperable en el futuro
cuando tecnologías avanzadas, producción en masa, economías de
escala y operaciones mejoradas contribuyan e reducir los costos
de la electricidad solar a niveles competitivos con usinas
convencionales a gas y carbón en los próximos 15 años.
Argelia está
construyendo una planta solar térmica de 25 MW de capacidad,
Egipto 30 MW, Grecia 50 MW, India 30 MW, Italia 40 MW, México 30
MW, Marruecos 30 MW, España 500 MW y los EE.UU. 50 MW de
capacidad solar en Nevada y 500 MW en California.
"Durante el período del escenario, la tecnología de la energía
solar térmica habrá emergido de una posición marginal en la
jerarquía de los recursos renovables a un nivel que la ubicará
entre los recursos líderes, junto a la hidroeléctrica y la
eólica", dice el informe. Para 2025 se calcula se instalarán
4600 MW anuales de solar térmica.
Para el año 2025, la capacidad solar térmica global instalada en
el mundo se proyecta excederá los 36,000 MW con una
producción anual de 96 millones de MWh, equivalentes a la mitad
del total de la demanda australiana o al consumo sumado de
Dinamarca y Bélgica o a la sumatoria de Israel, Marruecos,
Argelia y Túnez.
"Las cinco regiones
más promisorias, en términos de potenciales objetivos
gubernamentales de acuerdo con el escenario, cada uno con
proyectos de más de 1000 MW solar térmicos para 2025, son el
Mediterráneo (especialmente España), los países de Medio Oriente
y Norte de África, los estados sureños de los EE.UU y Australia",
sostiene el estudio.
"El compromiso sólido
tanto industrial como político para la expansión de la energía
térmica solar muestra que la actividad actual en este sector es
sólo una pequeña parte del potencial existente para una
transformación masiva y expansión en las próximas décadas",
concluye.
"Aunque los informes
son de gran ayuda, es siempre la gente quien cambia el mundo con
sus acciones. Alentamos a los políticos y a los generadores de
políticas, a los ciudadanos del mundo entero, a los funcionarios
energéticos y reguladores, empresas de servicios públicos,
bancos de desarrollo e inversores privados y a otras partes
interesadas a apoyar la energía solar térmica adoptando pasos
concretos que permitan asegurar que cientos de millones de
personas accedan a la electricidad procedente del sol, logrando
su pleno potencial para nuestro bien común", finaliza el
informe.
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