Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"              Año XXIV

 1º de Noviembre  de 2007   

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UN ANÁLISIS DEL EX SECRETARIO DE OLADE

LA REALIDAD DEL GAS
 

Por Álvaro Ríos Roca

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El crecimiento económico que actualmente vive Sudamérica, al igual que otras regiones del mundo, gracias al impulso provocado por el desarrollo y mayor consumo de China e India, genera una mayor demanda de energía y que los países del Cono Sur concentren sus esfuerzos en asegurarse el abastecimiento.


El ex secretario de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), Álvaro Ríos, señala que este gran motor ha hecho que se produzca una gran demanda, especialmente para Latinoamérica, de materias primas, minerales y energéticos, lo que provocó que sus precios suban en los últimos tres años.

En este contexto, en la región del Cono Sur, donde existe bastante demanda de gas natural, Bolivia y Perú, por el volumen de sus reservas, se han convertido en los potenciales países proveedores del energético. El resto, Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Ecuador, ha quedado como consumidor.

Bolivia exporta gas a Brasil y a Argentina. Con el segundo no está cumpliendo a cabalidad. Chile compra gas de Argentina y trabaja en la posibilidad de abastecerse de gas del Perú o importar por ultramar LNG (Gas Natural Licuado) desde otros países, debido a que la vecina nación no cuenta con el energético suficiente para cumplir.

Argentina también provee de gas natural a Uruguay. La demanda de Brasil crece vertiginosamente, por lo que este país prevé importar LNG de otros continentes e instalar plantas de regasificación con el propósito —además— de proveerle el energético a Argentina.

“La gran preocupación de los países es de abastecerse a mediano y largo plazo, y ante una alta demanda se busca seguridad en el abastecimiento, lo que está provocando una convulsión energética”, subraya Ríos.

Ahora los países consumidores de gas natural apuestan por distintos proveedores o diversifican sus alternativas en la búsqueda de otras energías, como la eólica, la geotérmica, la nuclear, el carbón y los biocombustibles. Ante este escenario, el analista en temas petroleros Francesco Zaratti considera que el mercado del gas natural en la región del Cono Sur experimenta un momento crítico, que, posiblemente, se mantenga en los próximos dos años, por una crisis de producción y de reservas.

“El único país netamente exportador de gas, Bolivia, no logra cumplir sus compromisos con el mercado interno y externo (...). Lo propio sucede con la producción de Argentina, cuya crisis afecta a Chile”, subraya.

“Consecuentemente existe una crisis de confianza en la capacidad de los proveedores de cumplir con sus compromisos. Esto está llevando a los países de la región a tomar más en serio su seguridad energética a partir de la diversificación”, añade.

Zaratti destaca que los países importadores de gas natural como Chile y Brasil, además de Argentina y Uruguay, buscan hoy diversificar sus proveedores para no depender de los vaivenes de sus vecinos. “Por eso la carrera a construir plantas de regasificación y recibir gas de proveedores de ultramar”, afirma.

Otros buscan distintas fuentes de energía, incrementando el aporte de otras como la hidroeléctrica (es el caso de Brasil), la nuclear (Argentina y Brasil), carbón (Chile) y, sobre todo, biocombustibles (Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina), señala.

En este marco, el ex ministro de Hidrocarburos Mauricio Medinacelli sostiene que Bolivia está perdiendo mercados para su gas. Recuerda que ya dejó pasar la oportunidad de exportar LNG a Estados Unidos y que, en el caso de Brasil, éste parece haber desistido de solicitar mayores volúmenes sobre los ya acordados. Bolivia exporta a Brasil 30 millones de metros cúbicos de gas por día.



ALTERNATIVAS

Brasil • En el plan de negocios 2007-2011 de la brasileña Petrobrás figura una inversión de U$D 2.360 millones para la importación de dos sistemas de LNG, que contempla dos unidades flotantes de regasificación y almacenamiento.

Perú • El 22 de enero de 2007, el consorcio Perú LNG dio inicio a la construcción de la planta de licuefacción de gas natural en Pampa Melchorita para exportar gas a México. La inversión es de U$D 3.200 millones.

Chile • En junio, Chile suscribió un contrato con Enap, Endes, Metrogas y British Gas para el aprovisionamiento de LNG que lo recibirá en la planta de regasificación Quinteros, actualmente en construcción.

LA REALIDAD DEL CONO SUR

La realidad de producción y de consumo de gas natural en los países del Cono Sur es muy diferente. Unos pueden exportar, otros exportar e importar y algunos solamente importar.

El analista y ex ministro de Hidrocarburos Mauricio Medinacelli explica las características de cada uno de los países que colindan con Bolivia, país que consume cerca de 6 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) de gas y exporta más de 35 MMmcd.

Indica que Perú produce gas natural suficiente como para abastecer su mercado interno y piensa exportar en los próximos años a México, a través de una planta de LNG, con las reservas del campo Camisea. Este país actualmente produce y consume 6 MMmcd. No tiene vínculos gasíferos con países de la región.

Añade que Chile tiene su matriz energética gasífera desarrollada, consume promedio 20 MMmcd y produce 6 MMmcd, razón por la que compra gas de Argentina. Prevé mayores volúmenes de importación, por lo que piensa abastecerse de otros continentes. Ya licitó plantas de LNG. Su consumo el 2006 fue de 21,5 MMmcd, de los cuales importó 16,7 MMmcd.

En el caso de Argentina, Medinacelli recuerda que este país importa gas de Bolivia (4,4 MMmcd) y exporta a Chile. Produce 138,6 MMmcd y consume 125 MMmcd. Exporta en total 17,6 MMmcd, a Chile 16,8 MMmcd y a Brasil 0,8 MMmcd.

Brasil consume 54 MMmcd de gas, de los cuales produce 27 MMmcd, importa de Bolivia 30 MMmcd y algo de Argentina.

Medinacelli señala que la perspectiva para Brasil es la demanda de 20 MMmcd más el año 2011, que podría provenir de Bolivia o del LNG. Uruguay compra gas natural de Argentina, Paraguay sólo importa gas y Ecuador consume todo lo que produce.

VENEZUELA EL FUTURO PROVEEDOR DE GAS

RESERVAS • A largo plazo puede convertirse en el mayor vendedor a los países de Sudamérica. Actualmente, quema 14 MMmcd de gas natural.

Venezuela, que se constituye en el país con las mayores reservas de gas natural de Sudamérica, antes que Bolivia, se proyecta como el principal proveedor de gas natural de la región, a mediano y largo plazo, luego que las reservas del Cono Sur comiencen a agotarse, coinciden analistas del sector.

Cerca de dos tercios de las reservas gasíferas sudamericanas se encuentran en Venezuela. Sin embargo, el 90% de las mismas están asociadas a pozos petrolíferos. Además, al ser miembro de la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo), está obligada a ciertas cuotas de producción de petróleo y por ello no puede ampliar voluntariamente su producción de gas.

El ex secretario de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) Álvaro Ríos piensa que se trata de una alternativa a largo plazo, debido a que sus reservas de gas natural están muy dispersas, en campos grandes alejados unos de otros y, principalmente, porque “están atadas al petróleo”.

De aquí a 20 años, sin duda será una alternativa, pero en los próximos 10 y 15 años, Bolivia y Perú pueden jugar un papel muy importante en la región, ya que sus campos no son húmedos, son secos (sólo de gas), subraya el boliviano, también ex ministro de Hidrocarburos.

Actualmente, más del 50% del gas natural extraído de Venezuela se reinyecta en los campos petrolíferos. En este país, hace poco se empezó con la exploración de pozos gasíferos no asociados. Contrariamente, para el analista Mauricio Medinacelli, Venezuela es un candidato serio para proveer gas a Sudamérica.

“Pese a que muchos analistas opinan que es difícil que Venezuela pueda convertirse en un proveedor de gas en la región, yo creo que a mediano y largo plazo sí puede serlo”, manifiesta al argumentar que actualmente este país quema aproximadamente 14 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) de gas natural al explotar el petróleo.

Este volumen representa casi la mitad de lo que Bolivia exporta a Brasil (30 MMmcd), y a Venezuela no le conviene perderlo, sostiene el experto.

Medinacelli aclara, sin embargo, que “la exportación no es factible económicamente a través de un gasoducto que pase casi por toda la región, como actualmente anuncia el presidente venezolano Hugo Chávez, sino a través de LNG, es decir, de la transformación del gas natural a líquido para transportarlo por mar, en barcos especiales”.

El Mandatario venezolano plantea un gasoducto de 7.000 u 8.000 kilómetros que parta del Orinoco (Venezuela) y llegue hasta Buenos Aires (Argentina), atravesando por toda la región amazónica del Brasil, para transportar 100 MMmcd de gas.

Los expertos del sector piensan que la gran distancia que tendría que recorrer este gasoducto (del Sur) lo hace poco recomendable, puesto que sería mucho más rentable convertir los excedentes de gas venezolano en gas líquido (LNG, gas natural licuado), que podría ser exportado por vía marítima.

POTENCIAL

Petróleo • Venezuela es el quinto exportador de crudo del mundo y vende cerca del 60% de su producción a Estados Unidos. Es el único miembro latinoamericano en la OPEP.

Gas natural • Venezuela tiene la mayor reserva de gas natural de Sudamérica y la octava del mundo. Según la OPEP, su producción comercial de gas natural asciende a 26 MMmcd.

EL ABSURDO DE IMPORTAR GAS DESDE OTROS CONTINENTES

La compra y venta de gas natural en Sudamérica no debe caer en el “absurdo económico”, donde los países de la región compren gas de otros continentes y de que los productores, como Bolivia, exporten su energético fuera de la misma, porque en ese caso “pierden todos”, sostiene Álvaro Ríos, ex secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade).

Explica que el importar gas de otros continentes, como lo planean Brasil y Chile, tiene un mayor costo sobre el producto final, debido a que se debe aumentar el precio del transporte.

“Cuando los países de alrededor de Bolivia comienzan a buscar gas de fuera de la región, es decir en Argelia, Indonesia y Australia, importar cuesta caro, lo que significa tres dólares más por millón de BTU (unidad térmica británica)”, señala Ríos.

“Y si Bolivia no aprovecha sus mercados aledaños, algún día va a tener que sacar su producto a los mercados internacionales y le va a costar otros tres dólares llevar a mercados que estén fuera de la región, lo que se traduce en menos ingresos y menos regalías”, añade. En este contexto, Ríos sugiere a los países del Cono Sur ir mas allá de la falta de entendimiento político y la desconfianza, y promover la integración energética de la región, para que haya beneficio económico.

“De lo contrario, no solamente pierde Bolivia, pierde la región, porque en cuanto se tenga que traer gas de afuera y los países de aquí tengan que exportar su gas a otras regiones, se duplica el costo de transporte, cuando se puede tener un costo de transporte local o regional mucho menor. Ésa es la gran ventaja de la integración”, subraya.

Señala que la integración es importante para que exista un beneficio mutuo, ya que si los otros países traen gas de afuera a precios más altos, hace que la región sea menos competitiva “y se estaría yendo en desmedro del aparato social y del productivo”.

BOLIVIA APUESTA A LA INDUSTRIALIZACION DEL GAS

INVERSIÓN: EL PAIS NECESITA CAPITALES PARA EXPLORAR Y AUMENTAR SUS RESERVAS ENERGETICAS

Si bien el gas de Bolivia tiene grandes mercados externos, como el de Brasil y Argentina —a los que en los próximos años exportará cerca de 60 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) del energético—, el Estado apuesta a la industrialización de este combustible, de acuerdo al Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno.

La petroquímica, el GTL (conversión de gas en combustibles líquidos) y la utilización del energético en la fabricación de otros productos industriales con valor agregado, entre otros, son la prioridad del actual Gobierno, antes que la venta de gas natural al exterior como materia prima.

Sin embargo, a pesar de tener la segunda reserva de gas natural de la región —25 ó 28 Trillones de Pies Cúbicos (TCF)—, por la falta de inversión en exploración y en transporte (gasoductos internos) en los últimos años, el país pasa actualmente por una emergencia energética.

La explicación es que el gas no es suficiente como para cubrir el crecimiento de la demanda interna, sobre todo de la industria y del GNV para vehículos, ni cumplir con los compromisos externos de exportación, sobre todo con Argentina, a quien se le entrega la mitad del volumen mínimo comprometido, y algunos pequeños contratos con Brasil, como el de Cuiabá y Comgas.

Para el ex ministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos, lo que Bolivia necesita es que se consoliden en el país las inversiones para explorar nuevas reservas de gas y certificarlas, tanto del sector público como del privado.

“De esta forma, Bolivia dará confianza a los países vecinos que deben verlo como un país que tiene seguridad de abastecimiento”, afirma el experto.

Actualmente, el Ministerio de Hidrocarburos prepara su política energética para determinar los rumbos que tendrá la producción de gas natural.

 


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