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EL nuevo plan aprobado implica un
replanteo de las metas originales establecidas en 1999. A juicio de
la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la
Vega “estaban
fracasando”. La normativa promete un nuevo
impulso para que las renovables aporten ese 12% –exactamente 12,1%
tras la revisión– de la energía primaria en 2010.
A finales de 2004, la
contribución porcentual de las energías renovables al consumo de
energía primaria —inferior al 7%— tan sólo había aumentado unas
décimas desde que se puso en marcha el anterior Plan, alejándose la
posibilidad de cumplir el objetivo nacional y europeo de que en 2010
las fuentes renovables cubrieran el 12% del consumo de energía
primaria.
A pesar de que en el período 1999-2004 el consumo global de energías
renovables ha crecido en España en 2.700 ktep, a finales del año
pasado sólo se había cumplido el 28,4% del incremento global
programado para estas fuentes en el sistema energético español.
Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la
Energía (IDAE) sólo tres fuentes renovables han
evolucionado hasta la fecha de forma satisfactoria: la eólica, los biocarburantes y el biogás. La minihidráulica avanza más despacio de
lo previsto y la biomasa y las energías solares se están
desarrollando muy por debajo del ritmo necesario para alcanzar los
objetivos que proponía el programa original.
Los redactores del Plan han considerado varios escenarios posibles
en atención al contexto energético general, de sus perspectivas de
evolución, de las posibilidades de desarrollo de cada área, y del
objetivo global sobre el consumo de energías renovables. De acuerdo
con el contexto energético más probable, el llamado escenario
Tendencial, los objetivos del PER 2005-2010 apuntan a que el 12,1%
del consumo de energía primaria en el año 2010 sea abastecido por
renovables; lo que implica el 30,3% del consumo bruto de
electricidad y un consumo de biocarburantes del 5,83%. La nueva
disposición incrementa en un 22% los objetivos del Plan de Fomento
de las Energías Renovables aprobado en 1999.
Por tecnologías, la eólica pasa de los 9.000 MW previstos hasta
ahora (13.000 MW para 2011 según el documento de planificación
energética) a 20.155 MW (con una producción estimada de 45.511 GWh).
Para lograrlo, se abordarán medidas como la mejora de
infraestructura de evacuación o el nuevo real decreto sobre
conexión de las instalaciones del Régimen Especial.
En el caso de la solar fotovoltaica se pasa de 143 a 400 MW.
La solar termoeléctrica multiplica sus objetivos pasando de 200 a
500 MW instalados en 2010.
Las proyecciones de la minihidráulica hasta 10 MW de potencia se mantienen
estables en 2.199 MW, que se pretenden alcanzar con el fomento,
entre otras medidas, de concursos públicos en infraestructuras del
Estado, lo que permitiría instalar centrales en presas ya existentes
que no han aprovechado hasta ahora este recurso energético.
En cuanto a la biomasa para usos eléctricos, el objetivo de
incremento se sitúa en 1.695 MW (4.458 ktep). Se prevé la
puesta en marcha de un programa de co-combustión, para la
combustión conjunta de biomasa y carbón en centrales existentes de
este combustible fósil, un
incremento de la retribución a la electricidad generada y la
potenciación de la Comisión Interministerial de la Biomasa, tratarán
de dinamizar el mercado potencial. Para ello, se encuentra en trámite la
modificación del artículo 27 de la Ley del Sector Eléctrico.
Además, se plantean medidas favorecedoras como el apoyo a la
inversión en equipos domésticos, la mayor disponibilidad de recursos
forestales mediante el desarrollo de la Ley de Montes, y la mejora
de recogida, transporte y tratamiento de la materia prima.
La revisión de objetivos para los biocarburantes es la más
espectacular ya que se ha multiplicado por cinco, pasando de 500 a
2.200 ktep. Su consecución dependerá de una mejora de la fiscalidad,
la ampliación de la exención fiscal a los 10 primeros años, la
optimización de ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) para
cultivos energéticos y de la mejora de la disponibilidad de aceites
alimentarios.
El importe total de la inversión del Programa de Energías Renovables
(PER) es de 23.598 millones de
euros. El mayor peso corresponde a la financiación ajena (el 77,1%
del costo total); el 20% correspondería a los promotores mientras
que la ayuda pública, que adoptará las formas de ayudas a la
inversión, incentivos fiscales y primas a la generación de
electricidad con fuentes renovables, supone el 2,9%,
Las ayudas públicas incluyen ayudas convencionales a fondo perdido y
las destinadas a mejorar las condiciones de la financiación de las
inversiones, que a lo largo del periodo ascienden a 680 millones de
euros. Los incentivos fiscales a la explotación para biocarburantes
(exenciones del impuesto sobre hidrocarburos en el precio de venta),
supondrán un total de 2.855 millones de euros a lo largo del Plan.
Por último, el importe de las primas a la generación de electricidad
con fuentes renovables se eleva a 4.956 millones de euros, para las
instalaciones puestas en marcha en el próximo lustro.
El Plan propone que una parte sea financiada de forma voluntaria por
las comunidades autónomas en unas proporciones decrecientes a lo
largo del período, que van desde el 19% en el año 2005 hasta el 4%
en 2009 y 2010.
Si el Plan se cumple, Industria calcula que las primas contempladas
en las ayudas públicas exigirán “un incremento anual constante de la
tarifa eléctrica media de referencia en el entorno del 0,6%”.
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