Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"   Año XXII

31 de Agosto de 2005   

Gabinete On Line

Visite energy  Portal Energético Internacional

  Profile

Turkey, coat of arms - Vector clipart (vector image)

Panorama de Turquía


  Nosotros

    Contáctenos


    Colaboradores


    Nuestros Informes


    Información de Prensa


    Información Institucional


    Premios
  


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Secretaría de Energía

 

LA LUCHA POR LAS RESERVAS SE PROFUNDIZA

CHINA REFUERZA SU POSICIÓN ESTRATÉGICA

The new members of China's new Communist party politburo

Enviar este informe

A poco de finalizada la primera gran confrontación -con resultado adverso- por el control de una petrolera extranjera China desató una nueva batalla política en Asia central. La petrolera china CNPC ofreció 4.200 millones de dólares por PyetroKazajstán. Horas después, una empresa de la India anunció que presentará contraoferta.

La importancia estratégica de estos recursos está puesta en evidencia por el hecho que esta disputa no involucra a los grandes jugadores privados del mercado sino a tres empresas netamente estatales. Por otra parte, la puja por controlar los recursos en la zona enfrenta a los dos países más poblados del mundo, cuya demanda de hidrocarburos contribuye a acelerar la dinámica  alcista de los precios a nivel global.

PyetroKazajstán involucra una producción de 150.000 barriles diarios de petróleo. Por supuesto, es una cantidad relativa si se la compara con el consumo chino (6.680.000 de barriles al día) o los 3.500.000 de barriles que se consumen en India cada 24 horas.

La fuerte demanda de China es uno de los factores que se esconden detrás de las considerables subidas del precio del petróleo. En los últimos tres años, la República Popular contribuyó a más de la mitad de la demanda adicional.

Desde que en 1983 China pasó a extraer menos petróleo del que necesitaba, el gobierno de Pekín ha tenido que fijar su mirada en el extranjero. El plan quinquenal otorga la pauta: más cooperación internacional para la explotación de reservas de crudo sobre todo con Rusia, en Cercano Oriente, en el norte de Africa y en América del Sur.

Se pueden ver verdaderos ejércitos de trabajadores del petróleo y ejecutivos chinos tanto en Sudán, en Irán como en Kazajstán, o también en Canadá, Venezuela o Indonesia.

El desarrollo económico está obligando a China  a importar más del 40 por ciento de sus necesidades de crudo, pero no las quiere comprar en el mercado, sino asegurarse el control de las fuentes. Entre los líderes chinos, existe un profundo temor a una dependencia de fuentes y vías de suministro que puedan ser controldas por otras la potencias, especialmente los EE.UU.

El acuerdo de compra de la petrolera internacional PetroKazakhstan constituye un paso adelante en la mencionada estrategia de China de asegurarse reservas de crudo en todo el mundo. La prensa china celebra hoy la adquisición como "victoria" frente a India, país competidor en la búsqueda de fuentes de energía.

No obstante, el objetivo de ambos está centrado en el control de nuevas reservas. La meta implica un gesto de implicancias geopolíticas puesto que otro poder de la región -Rusia- considera Asia central como su “patio trasero”. Cabe recordar que Kazajstán, Türkmenistán, Kirghistán y Uzkekistán eran parte de interés estratéghico dentro de la Unión Soviética.

La reacción estadounidense también se hará sentir. Ya se ha revelado informes del Cato Institute en los que se acusa a las dos naciones de una intención de "agotar rápidamente estas reservas por vía de la sobre explotación de los yacimientos", sostuvo Peter van Doren.

Hay quienes consideran injustificada la desconfianza dentro de los Estados Unidos frente a los planes de expansión de los chinos ya que el total de las reservas chinas en el extranjero constituye una décima parte de lo que controla un grupo petrolero internacional como BP.

Hasta el momento China aprovecha negociar con países donde Estados Unidos tienen poca influencia y son resistidos por cuestiones políticas. La principal cooperación en este ámbito de China es con Sudán, cuyo Gobierno ha sido señalado por graves violaciones de los derechos humanos; en este caso, el petróleo asegura el apoyo de Pekín, que tiene un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU.

En el centro de Asia, donde la presencia de los estadounidenses encuentra cada vez más con la oposición política, encaja a la perfección la compra de PetroKazakhstan en las crecientes actividades de China.

Con Kazajstán, donde la empresa registrada en Canadá controla el 12 por ciento de la producción petrolera, China ya está construyendo un oleoducto de 3.000 millones de dólares cuyo primer tramo comenzará a funcionar el año que viene.

No exentas de conflicto son las aspiraciones chinas sobre las reservas de crudo cerca de las islas Stratly, en el sur del mar de China. Además en la zona este de este mar amenaza con escalar una disputa territorial tan pronto como las empresas japonesas comiencen a realizar perforaciones de prueba.

Algo similar ocurre con Irán, cuya actividad nuclear ha sido fuertemente cuestionada. En octubre pasado, China cerró un acuerdo marco a 25 años de plazo con Irán para asegurarse el suministro de petróleo y gas por un valor de entre 70.000 y 200.000 millones de dólares.

Convenio con Venezuela

Tampoco es casual el acuerdo de asociación petrolera llevado adelante durante la visita a China del ministro del Petróleo de Venezuela con motivo de la Reunión de la Subcomisión de Energía de la Comisión Mixta de Alto Nivel de ambos países y de  la inauguración de una oficina de PDVSA. A raíz de las tensiones con Washington, el Gobierno Bolivariano de Venezuela quiere diversificar el mercado de destino del crudo que extrae. En 2004, el quinto país productor de petróleo suministraba a China 12.300 barriles al día. Antes de 2012 serán 300.000 barriles diarios.

El ministro venezolano, Rafael Ramírez y el ministro encargado de la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma de China, Ma Kai, también suscribieron un convenio para la cuantificación y certificación de la reserva petrolera de un área de la Faja Petrolífera del Orinoco, al sureste venezolano.

La empresa mixta que estudian constituir China National Petroleum Corporation (CNPC) y PDVSA explotará campos petroleros del área de Zumano, donde existen unos 400 millones de barriles de reservas remanentes de petróleo liviano y mediano y unos 113.000 millones de metros cúbicos de gas, de acuerdo con la información oficial.

Ambas empresas acordaron además efectuar un estudio del Bloque Junín 4 de la Faja Petrolífera del Orinoco, de 640 kilómetros cuadrados, para la cuantificación y certificación de sus reservas, estimadas en 20.000 millones de barriles  de petróleo, indicó PDVSA.

Tras el estudio preliminar, "se procederá a la discusión de un proyecto conjunto de producción y mejoramiento" de crudo "combinado con un proyecto de refino en China", agregó el comunicado oficial.

La estatal venezolana ha estructurado un plan de dos años para cuantificar y certificar sus reservas de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, estimadas oficialmente en 236.000 millones de barriles de crudos pesado y extrapesado.

PDVSA ha informado de que en ese proceso participarán también empresas estatales de Brasil (Petrobrás), China (CNCP), España (Repsol), India (ONGC), Irán (Petropcs) y Rusia (Lukoil y Gazprom).

Los ministros venezolano y chino discutieron también la posibilidad de construir conjuntamente buques de petróleo, "proyecto en el que participarían las empresas DIANCA de Venezuela y Shipbuilding Industries Corporation (CSIC) de China".

"PDVSA tiene planificado adquirir 42 nuevos buques en los próximos cinco años, con una inversión estimada en 2.300 millones de dólares", agregó el comunicado.

Ramírez y Ma Kai confirmaron que "tomarán medidas para garantizar que el volumen de suministro (venezolano) de hidrocarburos (a China) sobrepasará los 300 mil barriles diarios en los próximos años, con la finalidad de cubrir entre un 15 y un 20 por ciento del total de importaciones de petróleo de China".


 

            Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino