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En lo que se ha considerado una
medida sin precedentes, el gobierno sueco decidió cerrar
4 de las 10 centrales nucleares que operan en ese país.
Esta medida se funda en la detección de un desperfecto
en la planta nuclear de Forsmark, ubicada a cien
kilómetros de Estocolmo y fue determinada por la oficina
de regulación y control de las actividades nucleares.
Las centrales nucleares suecas proveen, en situaciones
normales, la mitad de la energía utilizada por el país.
Según la empresa operadora, la anomalía no puso en
riesgo el abastecimiento eléctrico del país.
Hace pocos
días, ocurrió un apagón de duró 20 minutos durante el
cual no entró en operación el sistema de respaldo de
energía en la planta nuclear de Forsmark, lo cual
provocó el sobrecalentamiento del reactor nuclear. En
realidad, los especialistas sostienen que de los
cuatro generadores de emergencia sólo dos arrancaron,
mientras que los otros dos fueron puestos manualmente
por el personal luego de veinte minutos.
"Lo problemático de la situación es que la planta
no se comportó como era de esperar", dijo Lars
Rask, funcionario de la Inspección de Energía Atómica
de Suecia.
Debido a la
gravedad potencial del incidente y ante la posibilidad
de que ese tipo de falla técnica sea genérica en otras
plantas nucleares que
utilizan sistemas similares, el gobierno sacó de
operación a otros tres reactores
nucleares suecos, para realizar tareas de
inspección y mantenimiento.
Otros cuatro
reactores de la planta de Ringhals, en la costa oeste de
Suecia, se encuentran bajo vigilancia reforzada por
parte de las autoridades de regulación y control.

"Dado que no podemos estar seguros que nuestra
estación podría hacer frente a un incidente como en
Forsmark, decidimos detener las operaciones hasta tener
claridad o instrucciones de qué se necesita para
mejorarlas", dijo el vocero de la compañía que
eléctrica opera las centrales nucleares en Oskarshamn
OKG, Anders Sterberg.
La Inspección de Energía Nuclear de Suecia se reunió de
emergencia después del incidente en la planta de
Forsmark, que fue informado a la agencia Internacional
de Energía Atómica (AIEA), así como el cierre de los dos
reactores en Oskarshamn.
Sin embargo, el incidente reinició la polémica
sobre la energía nuclear, faltando muy poco para las
elecciones legislativas en las que participan partidos
"verdes" apoyados por la organización Greenpeace que
pretenden que el gobierno adelante el cierre en etapas
de las plantas nucleares de electricidad en Suecia que
se decidió en 1980 mediante un referendo.
El Gobierno anunció en 1997 un plan para cerrar
paulatinamente todos las centrales nucleares y desde
entonces, se han cerrado 2 de las 12 centrales nucleares
existentes.
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